• El abogado de inmigración Sergio García explicó para El Diario cómo es el proceso legal para aplicar al asilo en el territorio norteamericano. Foto: Reuters

Entrar a Estados Unidos en busca del sueño americano es una escena que desde el siglo XX se ha repetido en la mente de muchos migrantes. Sin embargo, para lograrlo, algunos deciden ingresar de manera irregular -a través de la frontera con México- y sin los documentos de identificación que sustente su proceso migratorio. Ante esto, deben recurrir a la entrevista de asilo o miedo creíble.

La entrevista de miedo creíble es un filtro para determinar si existe un caso de persecución y si es comprobable. Los agentes de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) son los encargados de determinar si la persona cumple con los parametros de “extorsión y persecución o tortura” para luego solicitar asilo ante un juez de inmigración.

Si el oficial de asilo no encuentra que el inmigrante está bajo miedo creíble, la persona tiene la opción de solicitar ante un juez la revisión del caso, el cual puede determinar si puede o no permanecer en territorio norteamericano.

El miedo creíble no necesariamente aplica para alguien que entró con una visa de turista y que viene por varios días. Es para personas que están en proceso de pedir admisión a Estados Unidos, que por lo general son personas que cruzan por el río y deben entregarse. El oficial los detiene y les hace una entrevista de miedo creíble si la persona dice: ‘Tengo miedo de regresar a mi país’”, explicó Segio García, abogado de inmigración, para El Diario.

¿Cómo es el proceso de miedo creíble?

Cuando la persona es detenida por los agentes al momento de ingresar al territorio estadounidense, estos deberán orientarlos acerca del proceso de “temor creíble”. Además de darles una lista de organizaciones de servicios legales para que se les asigne un abogado a bajo costo o gratuito. 

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García expuso que para la entrevista no es obligatorio un defensor, sin embargo, es una herramienta necesaria que ayuda al detenido a preparar las respuestas y la historia que se relatará frente al jurado de inmigración.

Lo importante es poder explicarle a la persona cuáles son las respuestas que busca el jurado en una entrevista de miedo creíble. A veces los oficiales de inmigración no entienden la situación de cada país. Por ejemplo, había un oficial que no sabía qué era un colectivo (en el caso de Venezuela), entonces para él, el colectivo no era un miembro del gobierno; esto pasó porque el detenido no lo explicó y no pudo comprobar su caso de asilo porque no contaba con un abogado que lo asesorara”, detalló García.

En una entrevista de miedo creíble el abogado no participa, pero puede estar presente durante la audiencia y, ocasionalmente, introducir evidencia que soporte la historia de la persona. 

“Se le envía al juez reportes gubernamentales, artículos, cosas que definen y demuestran qué es un colectivo. En el caso de venezolanos,  se puede explicar que el colectivo le estaba haciendo daño por su opinión política y no era un ente privado sino que era parte del gobierno”, comentó el abogado.

La preparación para la entrevista

“Siempre es bueno entender el objetivo que se busca. No es sólo plantear la historia. Las personas deben entender que para el asilo, el detenido debe mostrar que el temor fue fundado de persecución por parte del gobierno a raíz de la opinión política, raza, nacionalidad, religión y grupo social”, indicó el abogado.

 Aspectos como las dificultades económicas, la pobreza del país de origen, la falta de trabajo, no serán aceptadas en el proceso de miedo creíble.

Todo el peso reside en los términos que utilice la persona al momento de relatar su historia al juez. García señaló que la explicación que se le transmita al juez debe ser honesta, clara y concisa, pues si bien la situación política varía de acuerdo al país, es necesario conocer la definición de persecución, extorsión y tortura que se maneja en Estados Unidos.

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“Estuve conversando con los muchachos (los detenidos) en la correccional de Miami, algunos de ellos tenían el miedo creíble negado. El problema es que no hicieron la conexión entre lo que decían y la razón. Por ejemplo, uno de ellos dijo que lo estaban extorsionando, esa palabra para un oficial de migración no tiene nada que ver con la opinión política. Es porque te quieren quitar dinero”, reveló García. 

De acuerdo con la página oficial de ICE, no se le concederá asilo si el detenido persiguió a otras personas por cuestiones de raza, religión, nacionalidad, u opiniones políticas; era convicto de un crimen; estuvo involucrado en una organización terrorista, entre otros aspectos.

Más de 3.500 venezolanos cruzaron la frontera sur con Estados Unidos

De acuerdo con un reportaje de The New York Times, “en marzo se encontraron más de 12.500 ecuatorianos, frente a los 3.568 de enero. Casi 4.000 brasileños y más de 3.500 venezolanos fueron interceptados, frente a solo 300 y 284, respectivamente, en enero. Se espera que las cifras en los próximos meses sean mayores“.

Más de cuatro millones de venezolanos emigraron de su país desde 2015 debido a la aguda crisis socioeconómica. En la lista de datos federales encontraron que había de 20 a 80 venezolanos en la frontera cada año. Incluso en 2019, en medio del aumento de familias y niños de Centroamérica que creó una crisis humanitaria, solo unas 2.200 personas de Venezuela cruzaron la frontera durante todo el año.

En cuanto a las deportaciones, durante el mandato de Donald Trump al menos 2.990 venezolanos fueron deportados mientras que 240.000 fue el promedio de migrantes deportados entre 2017 y 2020.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, más de 800.000 venezolanos han solicitado asilo alrededor del mundo.

¿Qué viene después de la entrevista?

“Si sale positivo, ya empieza el proceso de corte para que el detenido tenga la oportunidad de presentar su caso de asilo, presentar evidencias y hacer todo el proceso. Si el oficial determina que no existe o que es negativo, el detenido tiene la opción de pedir que un juez revise la decisión del oficial para hacer una determinación de si estaba incorrecto o no. Con el juez se pueden presentar más evidencias para corroborar el error que no entendió el oficial”, aseveró García.

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No obstante, es un litigio que requiere del asesoramiento legal para evitar que el solicitante del asilo sea deportado.

Por otro lado, existe el proceso de miedo razonable, el cual es aplicado a personas que no califican para el asilo. Normalmente, suelen tener una orden de deportación. Por ejemplo, ingresar a Estados Unidos con visa y que esta sea cancelada por agentes de migración. “Tiene que demostrar que hay un temor razonable. Es un proceso más difícil y limita la posibilidad de pedir fianza”, agregó García.

Ante estos procesos de credibilidad, la ola de refugiados que deciden abandonar sus hogares es una realidad que debe enfrentar el país norteamericano. No obstante, las cifras evidencian que la crisis migratoria continuará pese a la cantidad de deportaciones y medidas regulatorias.

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