• Naturaleza, fauna y más se fusionan en las pieles de quienes deciden tatuarse con Marco Cornejo

Para algunos un tatuaje es una decisión de vida que lleva meses de duda hasta elegir el diseño y lugar para tatuarse. Mientras, otros ven sus cuerpos como lienzos en blanco que siempre están disponibles para un poco más de tinta sobre ellos. El arte de tatuar ha ido evolucionando con los años y actualmente quedan pocos prejuicios; las agendas de los mejores tatuadores se siguen llenando de clientes de todas las edades, géneros y clases sociales. 

Entre ellos destaca el chileno Marco Cornejo, conocido por su usuario de Instagram @marte.ink, una cuenta donde muestra su trabajo y suma más de 24.000 seguidores.

Sus diseños hablan por sí solos. Se han convertido en los favoritos de muchas personas que esperan cita para tatuarse sus símbolos botánicos en diferentes partes del cuerpo. 

Aunque durante la pandemia hizo una pausa por varios meses, actualmente, tras incontables pruebas de PCR, Marco volvió a su estudio, ubicado en Santiago de Chile. Sigue llenando su agenda con clientes que tienen motivaciones muy diferentes, pero un objetivo en común; llevar en su piel un diseño que se vuelve parte de su identidad como persona. 

Foto: Cortesía

Al menos así lo ve este tatuador chileno que desde hace más de cuatro años armó su propia máquina para aprender este arte que tanto le llamaba la atención. Al punto que se ha convertido en su ocupación principal, dejando de lado su carrera como ingeniero. 

Sentía que tenía algo que aportar al mundo de los tatuajes, tenía muchas ideas de estilos que sabía podrían gustar a quienes buscan un complemento para su identidad personal”, asegura en entrevista para El Diario.

Como – casi – todos los tatuadores, su propio cuerpo ha sido el lienzo ideal para ensayar, equivocarse y aprender, logrando perfeccionar cada vez más su técnica. 

Diseños botánicos

El éxito obtenido hasta ahora parece indicar que no se equivocaba, porque sus diseños inspirados en plantas y en elementos de la naturaleza son muy buscados en Santiago de Chile. Especialmente por mujeres, quienes se han convertido en su público principal.

Naturaleza, fauna y más se fusionan en las pieles de quienes deciden tatuarse con Marco, quien asegura que lo único importante no es el diseño, sino también lograr acoplarlo al cuerpo de la persona y a que forme parte de su identidad.

Marco confiesa sentirse orgulloso de lo logrado hasta ahora, que además lo ha llevado a visitar países como Uruguay, Brasil y Canadá con sus diseños y tintas. Incluso al inicio de la pandemia por el covid-19 estuvo tatuando en Estados Unidos, pudiendo intercambiar experiencias, técnicas y anécdotas tanto con clientes como colegas en otras latitudes.

Tatuaje en tiempos de covid-19

Ser tatuador también en muchas ocasiones consiste en saber escuchar, pues muchos de los clientes tienen historias detrás de los tatuajes que quieren inmortalizar en sus cuerpos  y deciden compartirla con el artista. Marco ha sido testigo de homenajes familiares, relatos de amor y transformaciones personales.

Sin embargo, también son muchos quienes prefieren reservarse para sí mismos el significado de su tatuaje o simplemente desean plasmar algo de arte en su piel. Sea cual sea el motivo, el confinamiento pareció reprimir durante meses el deseo de tatuarse de muchos que ahora se han volcado a cotizar y hacer realidad sus planes. 

Así como restaurantes, cines y gimnasios han encontrado los protocolos necesarios para seguir en funcionamiento durante la pandemia, los tatuadores han debido hacer lo mismo. Marco detalló que se toman todos los cuidados higiénicos necesarios, ya de por sí muy necesarios para garantizar la seguridad dentro de su trabajo.

Ir con mascarilla, sin acompañantes e higienizar sus manos con alcohol gel son los requerimientos básicos para sus clientes, quienes agendan hora anteriormente y definen junto al artista los diseños que quieren plasmar.

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