• El proyecto es implementado a través de la ONG venezolana Provita desde 2017. Esperan expandir Aves y Café hasta las 600 hectáreas para 2023

En la Cordillera de la Costa venezolana se lleva a cabo el programa Aves y Café, de la ONG Provita, el cual está orientado a obtener café de buena calidad mientras contribuye con la preservación de las aves de la zona. El proyecto tiene cuatro años generando hectáreas de cultivos con enfoque sostenible y amigable con las aves, en las comunidades Piedra de Cachimbo y La Florida, en La Guaira (Vargas).

Luis Arrieta, líder técnico del programa Aves y Café, explicó para El Diario que este programa cumple uno de los objetivos de una propuesta más amplia que se llama Iniciativa Cardenalito. Esta última tiene como fin la conservación de la especie Spinus cucullatus, mejor conocida como cardenalito, que actualmente está en peligro de extinción.

Por eso surge Aves y Café en 2017, para apoyar el objetivo de generar un hábitat seguro tanto para los cardenalitos, como para otras aves residentes de la Cordillera de la Costa o migratorias que vienen de otras regiones”, añadió Arrieta.

El también ingeniero agrónomo comentó que aunque el proyecto es implementado al 100 % por Provita, han obtenido financiamiento luego de presentar la propuesta ante inversores en un concurso abierto. De igual forma, Aves y Café se ha podido concretar gracias a los agricultores interesados en cuidar el medio ambiente que se abocaron a participar en los talleres introductorios dictados por la ONG. 

Foto cortesía de Provita

Agricultores involucrados en generar 400 hectáreas de hábitat seguro

Asociación de Café de Especialidad. (SCA, por sus siglas en inglés) es la institución internacional encargada de verificar y certificar que los cultivos son orgánicos y que el suelo se trabaja de forma sustentable.

Aves y Café tenía como apuesta inicial incorporar a unos 25 productores para comenzar con la capacitación de trabajar las tierras de forma orgánica y sin contaminar la naturaleza. No obstante, sus expectativas fueron superadas pues, de acuerdo con Arrieta, 80 agricultores se vincularon a participar en los talleres de prácticas agrícolas orgánicas.

“Iniciamos en haciendas de café que estaban desatendidas o abandonadas y luego, para poder tener un certificado de que el producto es orgánico, amigable con las aves y poder comercializarlo, 40 agricultores se unieron y crearon la Asociación Civil de Productores Agroforestales Piedra de Cachimbo y La Florida (Acaflo). Sin embargo, actualmente existen otros 120 productores que están en proceso para ser miembros de Acaflo y así también trabajar sus tierras de forma orgánica”, indicó el líder técnico del proyecto. 

Otro indicador de éxito del programa que destacó Arrieta son las 400 hectáreas impactadas favorablemente por el proyecto, así como las 237 especies de aves, tanto autóctonas como migratorias, que se han visto beneficiadas.

Iniciamos la tercera fase del programa que se extenderá hasta 2023 y para esa fecha esperamos sumar otras 200 hectáreas y llegar a un total de 600. Estamos contentos de que existan incluso agricultores, que aunque no son miembros de Acaflo, están interesados en la asistencia técnica de prácticas agrícolas orgánicas y es ahí donde vemos que quieren continuar haciendo su trabajo pero de una forma sustentable”, celebró el ingeniero agrónomo.
Foto cortesía de Provita

Los esfuerzos para expandir el proyecto a otras regiones del país 

Arrieta espera que en un futuro cercano se puedan desarrollar otros modelos del proyecto en más regiones cafetaleras de Venezuela. No obstante, la limitación de recursos es un obstáculo ya que trasladar el equipo técnico “es complicado” y requiere de un “esfuerzo logístico”. 

“Igual cuando algún productor de otras zonas del país se comunica con Provita y nos expresa su interés en implementar una agricultura orgánica, nosotros le brindamos todo el asesoramiento posible para que ese trabajador pueda empezar. Incluso hemos diseñado manuales de manejo orgánico que le puedan servir a aquellas comunidades a las que no podemos llegar”, expresó. 

El líder técnico de Aves y Café resaltó que este nuevo método de cultivar es bueno para la salud de los productores, pues ya no deben estar expuestos a pesticidas ni otros químicos.

Sobre el café producido

El ingeniero agrónomo certificó que no solo está obteniendo un producto a través de un proceso que es amigable con la naturaleza, sino que también es de “buena calidad”. Argumentó que luego de un par de años de llevar a cabo el programa, trajeron expertos internacionales para valorar la calidad del café y por ello en la actualidad ya se comercializa y está listo para el consumo del público.

“Fuimos evaluando y mejorando los procesos para la obtención del café, así que la persona solo estará tomando algo que sabe que es ecológico sino que también tiene buen aroma y sabor. Lo denominamos Edición Especial de Café Cardenalito y se puede adquirir a través de Hato Las Caretas Delivery C.A y de verdad esperamos que el público lo pueda probar y que les guste”, confesó Arrieta.

Foto cortesía de Provita

De esta forma el programa Aves y Café se abre paso en la parte del mundo que busca continuar con la economía al tiempo que implementan medidas que ayuden a disminuir el daño al medio ambiente y a las especies animales. Las 200 hectáreas que Provita estima sumar a las ya 400 trabajadas, se traducirían en una zona más friendly para las aves que hacen vida en la Cordillera de la Costa.

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