• Del 15 al 19 de diciembre se celebrará en el centro comercial Líder la segunda edición del evento. Su selección oficial está conformada por seis largometrajes y ocho cortos, además de una película invitada de Italia y la proyección especial del clásico francés Los 400 golpes, de François Truffaut

Antes de cerrar el año 2021, la capital venezolana se convertirá en un punto de encuentro para el cine. Entre el 15 y el 19 de diciembre se celebrará la segunda edición del Festival de la Crítica Cinematográfica de Caracas. Todo el evento tendrá lugar en las salas de Cines Unidos del centro comercial Líder, en La California, Miranda.

Esta será la primera ocasión en la que el festival, organizado por el Círculo de Críticos Cinematográficos de Caracas (C4), se realiza de manera presencial. El año pasado hicieron su debut a través de streaming debido a la pandemia de covid-19. El cineasta y miembro del C4, Edgar Rocca, declaró en rueda de prensa el 8 de diciembre de 2021 que si bien la situación sanitaria persiste, vieron en la flexibilización ampliada de la cuarentena una motivación para incentivar el regreso a las salas de cine.

“Nos queda en cierto modo la fecha más complicada, la última del año, pero que además nos sirve para fijar una posición en cuanto a lo que queremos como festival”, afirmó.

La cartelera

Dirección opuesta, de Alejandro Bellame. Foto: Cortesía

La selección del evento estará conformada por seis largometrajes y seis cortos. Rocca comentó que no hay un criterio diferenciador entre cintas de ficción y documentales, ya que a juicio de los organizadores, están en igualdad de condiciones para competir, existiendo documentales con tanta personalidad como cualquier otra película. Puso como ejemplo a Once Upon a Time in Venezuela, la cual estuvo en su edición anterior y terminó siendo la representante del país en la preselección del Oscar a Mejor Película Internacional de 2021.

Sobre los largometrajes, habrá tres documentales: Rómulo Resiste, de Carlos Oteyza; El camino del guerrero, de Héctor Palma; y El father como sí mismo, de Mo Scarpelli. En cuanto a las cintas de ficción, estará Histeria, de Carla Forte, y Dirección opuesta, de Alejandro Bellame, que se estrenará paralelamente en salas y en el festival. También habrá una competidora desde el exterior. Drive My Car, del japonés Ryusuke Hamaguchi y ganadora en el Festival de Cannes a Mejor Guión, entró por petición de su distribuidora. Esto le pareció positivo a Rocca, pues aseguró que permitirá a las cintas venezolanas foguearse con el cine extranjero. 

“No es un festival para vernos a nosotros mismos”, acotó. Señaló que ya existen muchos certámenes totalmente centrados en las producciones nacionales, como el Festival del Cine Venezolano que se realiza en Mérida. En cambio, indicó que el evento organizado por el C4 promueve el intercambio cultural con diferentes países.

Sobre los cortometrajes, las apuestas serán Golpe de vida, de los hermanos Luis Rodríguez y Andrés Rodríguez; En la boca del estómago, de Inti Torres; Demonios, de Pierina Espinoza y Sotavento, de Marco Salaverría, ganador de su categoría en la edición anterior. También participan Pedro, de Erika Rodríguez; Reminiscencias, de Gabriel Avilán y Karol, de Miguel Contreras. Cierra Fe de vida, un proyecto colectivo creado por el grupo Centro de Movimiento Creador.

Galardones

Rocca declaró que, siguiendo los parámetros de festivales internacionales como Cannes o Berlín, el Festival de la Crítica Cinematográfica de Caracas tendrá pocas categorías de premiación. En el caso de los largometrajes, habrá seis distinciones, para mejor película, guión, dirección, actriz y actor. Por su parte, los cortometrajes solo tendrá un premio a mejor corto, además de dos menciones especiales del jurado.

El evento contará con un jurado internacional que evaluará las cintas de manera online. En la división de largometrajes, tendrá a los reconocidos críticos de cine Alexandra Vázquez (Paraguay), Mónica Delgado (Perú) y Juan Carlos González (Colombia). Para los cortometrajes, habrá un jurado especial integrado por el distribuidor español Leopoldo Guzmán, el actor venezolano Carlos Antonio León y la periodista y crítica del C4, Odalin Martin.

Apuntando alto

Tres pisos, del italiano Nanni Moretti. Foto: Cortesía

El festival abrirá en su primer día homenajeando al maestro del cine francés François Truffaut. Para ello, y con el apoyo de la Embajada de Francia, proyectarán a las 6:00 pm su emblemática obra Los 400 golpes (1959), en una versión restaurada y en calidad 4K. Rocca afirmó que iniciativas así son importantes para preservar el legado artístico de una nación, y anheló el día en que como festival, puedan también exhibir remasterizaciones de clásicos venezolanos como Homicidio culposo (1984) u Oriana (1985).

El productor fue claro en la posición que desea fijar el C4 con el Festival de la Crítica Cinematográfica. Aspiran a convertirse en los próximos años no solo en un evento central para el cine venezolano, sino también en un punto de referencia que ponga a Venezuela de nuevo en el mapa. 

“Venezuela tiene seis años sin un festival internacional. Caracas tiene mucho tiempo entre intentos fallidos de hacer uno. Nosotros queremos ocupar esos espacios, fomentarlos y hacerlos crecer. Que no solo seamos el festival de Caracas, sino que en el corto plazo nos convirtamos en un festival internacional”, señaló.

En ese sentido, comentó que en próximas ediciones tratarán de promover la participación de más cintas extranjeras, lo que llamará a su vez la atención de distribuidores de otros países que podrían fijarse en las contendientes venezolanos para su exportación. Por ese motivo, el festival cerrará con el filme italiano Tres pisos, de Nanni Moretti, y que estuvo también en Cannes. No obstante, aclaró que estará fuera de la selección oficial.

Buscando talentos

Dentro de esa línea de promover el trabajo de realizadores emergentes, Rocca aprovechó para anunciar la apertura de un programa de desarrollo paralelo al festival. Allí estudiantes universitarios, cineastas amateurs, e incluso extranjeros con interés en rodar en Venezuela, podrán exponer sus proyectos con el fin de convertirlos en películas.

La iniciativa corre a cargo de la productora Soraly Arteaga, quien tiene cuatro años viviendo en Estados Unidos y desarrollando su empresa Boa Agency Productions. Resaltó que los proyectos que sean aceptados recibirán el financiamiento y asesoría para grabar. Una vez listos, serán estrenados en el III Festival de la Crítica Cinematográfica, con oportunidad de emitirse en el circuito comercial de cines.

Para aplicar, los aspirantes deberán enviar al correo electrónico del C4 un video en el que muestren un speech de tres a cinco minutos de duración. Este debe contener los datos y presentación del proyecto, la sinopsis de la historia y, opcionalmente, cerrar con propuestas técnicas. Por ejemplo, si el realizador ya cuenta con un porcentaje del presupuesto cubierto, actores casteados o equipos que hagan su proyecto más factible.

El plazo para la recepción de las propuestas será del 15 al 18 de diciembre de 2021. Los organizadores esperan que para el 19 de diciembre se anuncien a los ganadores, en conjunto a las películas premiadas.

Apuesta de riesgo

Rocca reconoce que la situación actual del cine venezolano es delicada. Sobre todo en el contexto de la pandemia de covid-19, que hizo tambalear a toda la industria cinematográfica mundial, y de la que apenas empiezan a recuperar gracias a los ingresos de los blockbusters de Hollywood. En ese sentido, ve con preocupación que la financiación de películas se convierta en una ruleta rusa, donde una baja taquilla sea un factor de auténtico riesgo para todas las partes.

“El cine pasa por un momento difícil, sobre todo el venezolano. Una película que cuesta 100 mil o 250 mil dólares está haciendo en taquilla apenas $5.000. Entonces ves esa situación tan penosa y sientes que pierde sentido el cine. Antes de la pandemia el promedio de ventas del cine venezolano era de 5.000 boletos, y cayó 90 % con la pandemia. Es decir que ahora solo se venden 500 boletos en una película nacional”, explicó.

Sin embargo, Rocca aclaró que los cineastas continúan haciendo cine a pesar de las adversidades, muchas veces por puro amor al arte. Por eso señala que el gremio debe adaptarse a las circunstancias actuales y dejar de depender de los subsidios del Estado o los métodos tradicionales. Agregó que se deben buscar alternativas y nuevos modelos de negocios, como por el ejemplo las plataformas de streaming, o los rodajes con presupuestos conformes con la crisis del sector.

Finalmente, aseveró que es momento de aspirar a la internacionalización del cine venezolano, y para ello será necesario elevar la barra a los criterios y exigencias del resto del mundo. Por eso espera que el Festival de la Crítica Cinematográfica de Caracas sirva como un espacio en medio de todo el caos del país para el encuentro con el séptimo arte.

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