• Pablo Molina, director del Consejo de Preservación y Desarrollo de la UCV (Copred), criticó que no se haya conformado una mesa técnica para autorizar en conjunto el destino final a icónica escultura

Con la sustracción de la estatua de María Lionza, creada por el escultor Alejandro Colina y propiedad de la Universidad Central de Venezuela (UCV), hubo una violación a los mecanismos institucionales y se dejó a un lado la autorización expresa que debían gestionar ante las autoridades del consejo universitario. Así lo reveló Pablo Molina, director del Consejo de Preservación y Desarrollo de la UCV (Copred).

Desde el año 2004 la escultura permaneció en custodia de la dirección de mantenimiento, y bajo el resguardo de Copred, que es el gestor ante el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) y la Unesco.

“La UCV como propietaria de la obra es la que debió autorizar el permiso de movilización de la escultura. Siempre ha sido el más alto interés de la UCV retornar la escultura al espacio donde fue instalada, específicamente en la isla central de la autopista Francisco Fajardo, hoy llamada Cacique Guaicaipuro, a la altura del gimnasio cubierto y el puente de los estadios”, dijo en entrevista para El Diario.

El representante del Copred explicó que con solicitar un permiso, conformar una mesa técnica y hacer una propuesta, se pudo haber evitado toda esta situación.

Hay mecanismos institucionales que deben respetarse y que fueron violentados. Me hubiera gustado haber recibido una comunicación o que el rectorado o el consejo universitario la remitiera a la Copred para convocar una reunión que permitiera definir hojas de ruta para viabilizar la instalación en la autopista. Esos mecanismos pasan por una institucionalidad universitaria porque tenemos nuestros mecanismos e instancias decisorias”.

Consideró que tras esas gestiones se podría haber generado, a través de los movimientos sociales, una discusión abierta sobre cuál debería ser el destino definitivo.

Leer más  Inameh: Bajas temperaturas en Venezuela podrían extenderse hasta marzo de 2023
Caso María Lionza: “La UCV como propietaria de la obra debió autorizar el permiso de movilización”
Cortesía

Molina indicó que si el consejo universitario hubiese solicitado una opinión a Copred sobre la situación de la pieza, la sugerencia hubiese sido devolverla a la autopista.

“Es una discusión que debimos haber dado. Una mesa técnica entre el IPC, Copred, la escuela de Antropología de la UCV, Fundapatrimonio, para definir de forma seria y responsable lo que se iba a hacer”.

Definió el hecho como “una desaparición” y exigió a las autoridafes una investigación “pertinente, imparcial, competente y diligente” sobre los hechos irregulares que ocurrieron.

¿Por qué no había sido restituida la escultura?

Molina señaló que en el Copred consta la documentación sobre las comunicaciones enviadas desde el rectorado instando a las autoridades competentes, especialmente a la Alcaldía de Libertador, a participar, colaborar y facilitar el traslado de la pieza original ya restaurada, luego de la fractura que tuvo en el año 2004.

Desde 2005 podría haber sido restituida en el sitio desde donde fue desinstalada, pero para ello habría que retirar la réplica y contar con el equipo de la corporación de servicios de la Alcaldía de Libertador. Sin embargo, la alcaldía nunca respondió. En 2011, 2013 y 2015 se enviaron comunicaciones desde el rectorado y no fueron respondidas”.

Recordó que un tribunal les instó a retornar la obra a la autopista y en vista de ello se accionaron los mecanismos para que eso se realizara. “Sin embargo, no podíamos hacerlo solos y necesitábamos el apoyo de varias instituciones del Estado”.

Presunto deterioro

Para el director de Copred, lo señalado en cuanto al deterioro presuntamente identificado por el IPC, puede alegarse al desgaste propio por la fatiga de los materiales por efecto del tiempo.

“Nosotros tenemos informes técnicos en Copred donde no se evidenciaban daños visibles y de consideración en la pieza escultórica”, dijo.

Leer más  Prevén que el bolívar continuará depreciándose hasta alcanzar el tipo de cambio de equilibrio

Sostuvo que a través de las redes sociales se viralizó un supuesto informe, emitido por una instancia de la universidad, que alertaba sobre el deterioro de la escultura. Sin embargo, no se tiene conocimiento del documento en el Copred y la Facultad de Ingeniería niega que haya sido elaborado por ellos.

“La Facultad de Ingeniería hará la investigación interna para determinar la veracidad, pertinencia y autenticidad de este informe”.

Añadió que de ser ciertas las acusaciones, la pieza debió ser restaurada antes de llevarla por carretera en un viaje de al menos ocho horas hasta Sorte, estado Yaracuy.

Esto fue lo que sucedió

Por su parte, el director de mantenimiento de la UCV, Félix Bellorín, señaló que el pasado 3 de octubre le comunicaron que la obra simplemente había desaparecido del galpón ubicado al lado de la Casona Ibarra en el campus universitario. 

Relató que al llegar a la universidad uno de los empleados le comentó sobre la situación que había ocurrido el fin de semana. Se realizaron las consultas posibles y nadie supo dar información del paradero de la estatua.

“La última vez que yo vi la escultura fue el viernes 30 de septiembre. Tengo registro fotográfico de que la pieza estaba conservada. El galpón tenía un sobretecho que permitía la entrada y salida del aire en el recinto por lo tanto no había humedad ni daños visibles como ha dicho la Comisión Presidencial”, indicó.

Bellorín se dirigió al Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) para realizar la denuncia pertinente debido a que pudo establecer comunicación con el personal de Comisión Presidencial y aseguraron que desconocían el paradero el paradero de la obra.

“Estuve hasta las 9:00 pm en las oficinas del CICPC rindiendo declaraciones. Me realizaron 35 preguntas. Para luego, a través de un comunicado, se diga que esa era una instrucción”.

Leer más  Un nuevo examen de sangre detecta el alzhéimer antes de la aparición de los síntomas

Bellorín presume que la estatua fue sacada entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.

Logística para el traslado

De acuerdo con el director de mantenimiento, para retirar la estatua de María Lionza se requirió de una grúa de carga pesada, así como toda una logística para garantizar que no sufriera daños.

La estatua pesa tres toneladas y si se anexa el pedestal puede llegar a medir los 10 metros de altura, por lo que resulta imposible su traslado terrestre de pie, situación que complicaba la ejecución de la maniobra. 

“Yo he hecho estudios de ruta para trasladar cargas indivisibles a través del país y sé que el gálibo (dimensión máxima de un vehículo de carga que sirve para determinar si puede pasar por un túnel, puente u otra estructura fija) no supera los 4,05 metros. Esto da a entender que debieron haberla horizontalizado de alguna manera para que pudiera pasar por esos obstáculos”.

Insistió que ese tipo de trabajos no se hace en poco tiempo y es imposible que se lleve a cabo sin que nadie pueda dar razones.

Tras la denuncia de Bellorín, la Comisión Presidencial emitió un comunicado donde afirmó que los autores de la “movilización y rescate” de la pieza había sido por orden de ese organismo.

Utilizaron en ese comunicado epítetos donde insistían que estaba secuestrada,maltratada y en malas condiciones por parte del personal de la UCV. Entonces, surge la duda porque si estaba en tan malas condiciones ¿cómo la pudieron trasladar?”

Criticó la acción al estar al márgen de los códigos, normas, y las buenas prácticas. “Somos vigilantes de que no haya piratería, y ejecución de cosas a la ligera. Acá se hace el esfuerzo de mantenimiento de la universidad con esfuerzo, sin presupuesto y sin personal”.

Noticias relacionadas