- Un día antes se anunció públicamente que el dirigente deportivo renunciaría durante la Asamblea General de la Federación Española de Fútbol
Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), aseguró durante la Asamblea General del organismo del viernes 25 de agosto que no tiene pensado dimitir por la polémica por el beso que dio a la futbolista Jenni Hermoso tras ganar el Mundial femenino. Además, definió el gesto como «espontáneo, mutuo, eufórico y consentido» aunque pidió disculpas «por el contexto en el que se produjo».
Rubiales relató que la futbolista le levantó del suelo. «Y casi nos caemos y al dejarme en el suelo nos abrazamos (…) me subió en brazos y me acercó a su cuerpo y le dije olvídate del penalti y me contestó eres un crack y yo le dije ¿un piquito? y ella dijo vale. Se despidió con un último manotazo en el costado y se fue riendo. Esa es la secuencia de todo».
Un día antes se había anunciado públicamente que el dirigente deportivo renunciaría durante la Asamblea General de la Federación Española de Fútbol.
El polémico beso
El domingo 20 de agosto, desde Australia, los espectadores españoles y de todo el mundo pudieron ver cómo el presidente de la RFEF agarraba con las dos manos la cabeza de la futbolista Jenni Hermoso, la atraía hacia sí y la besaba en la boca durante la entrega del trofeo.
Desde el mismo momento comenzaron las censuras de este gesto como una agresión machista e incluso llegaron tres denuncias ante la Fiscalía española.
La presión política, social y del mundo del deporte se fue extendiendo para exigir la dimisión de Rubiales.
Descontento generalizado
En un comunicado publicado el jueves 24 de agosto, Amnistía Internacional subrayó que el comportamiento de Rubiales es «una forma de violencia sexual» que «no puede justificarse de ninguna manera».
Y la FIFA decidió también abrirle un procedimiento disciplinario, al considerar que su comportamiento, tanto el beso como otros gestos obscenos que hizo en el palco de autoridades durante el partido, «podrían resultar constitutivos de violaciones” de varios artículos del Código Disciplinario de esta organización.
El propio gobierno español prometió «actuar» sobre la situación del presidente de la Federación Española de Fútbol, después de que Hermoso exigiera el jueves, a través del sindicato Futpro, la adopción de «medidas ejemplares» contra Rubiales.
«Es necesario continuar avanzando en la lucha por la igualdad», se afirmó en un comunicado en el que la futbolista rompió su silencio de varios días y precipitó la cascada de condenas al más alto nivel.
El ministro de la Presidencia, Féliz Bolaños, consideró «esencial que seamos conscientes del cambio de la sociedad española en estos últimos años. A la sociedad española ya le parece intolerable que haya comportamientos machistas, que se bese a una mujer sin su consentimiento».
El presidente de la RFEF, que accedió al cargo en 2018, inicialmente menospreció las denuncias y restó importancia a su actuación, aunque finalmente tuvo que pedir disculpas.
Este deporte está en auge después de muchos años de esfuerzo y las futbolistas de la selección se están convirtiendo en referentes para miles de niñas en España.
Con información de EFE.