• Desde su balcón, Zandú compartió sus temas con sus vecinos y revolucionó las redes sociales durante la cuarentena preventiva ante el Covid-19. El cantante conversó con El Diario acerca de esta experiencia musical 

Zandú Montoya nunca se imaginó que la cuarentena por Covid-19, su creatividad y un video grabado en su balcón le cambiarían la vida. En medio de una pandemia, y sin planearlo, el joven tachirense abrió la puerta para que el mundo conociera su talento. 

En marzo, después del anunció de los primeros casos del coronavirus de Wuhan en Venezuela y del confinamiento para prevenir su contagio, Zandú se dedicó a escribir una canción que describiera el momento que está viviendo la humanidad y que tuviera un mensaje de esperanza para las personas. Grabó un video cantando el tema, desde el sofá de su casa, y lo publicó en sus redes sociales. La manera en que la gente recibió la canción lo impresionó tanto que al día siguiente quiso cantarla desde su balcón para todos sus vecinos en el municipio Chacao. 

Un vecino le prestó unas cornetas para que sus canciones y su mensaje llegasen más lejos, las colocó en el balcón y puso música para alegrar el ambiente mientras se preparaba para cantar “Que cosa tan loca”. 

Yo tenía cierta incertidumbre de si a la gente le iba a gustar, pero colocamos música antes de cantar y la gente empezó a asomarse en la ventanas, con la bandera de Venezuela y yo decía ‘wow, como si lo hubiésemos ensayado’”, dijo en exclusiva para El Diario.

Se asomó en el balcón y cantó para quienes se unieron a su concierto desde las ventanas, puertas o terrazas de sus hogares. En ese momento la felicidad lo invadió, siempre estuvo sonriente. 

La atmósfera de alegría cambió en segundos. Minutos después de interpretar el tema escuchó voces afuera de su apartamento: 10 policías armados estaban en su puerta porque habían recibido una denuncia por el ruido que Zandú estaba generando con su música. 

Rápidamente un grupo de vecinos comenzó a conversar con los funcionarios mientras que Zandú les explicaba detalladamente lo que estaba sucediendo. 

“Empezaron a entender la situación, se apaciguaron y me dijeron ‘siguelo haciendo, pero bájale volumen porque a algunos vecinos no les gusta’. Eso me genero una gran repercusión en las redes. La gente estaba viendo todo y los vecinos les gritaron a los del edificio de enfrente que llegó la policía y me querían llevar. Todos empezaron a gritar. Fue una cuestión loquísima y el efecto fue masivo”, enfatiza. 

Las autoridades de la Alcaldía de Chacao se enteraron de la canción y del incidente y decidieron otorgarle una autorización para hacer otro concierto desde su balcón, asegurando que no pasaría nada en esa ocasión. Así que una vez más, desde ese espacio que se convirtió en una vitrina para exponer su talento, cantó para quienes lo quisieran escuchar desde sus hogares. 

Su balcón se convirtió en su nuevo espacio para la música, por lo que su vecino le dijo que debería tener una canción llamada “Mi balcón”, pues desde ese lugar había encontrado una manera de compartir su talento durante la pandemia y recibido el apoyo de innumerables personas.

“Le hice caso y al otro día escribí “Desde mi balcón” que es una canción para el amor en tiempos de cuarentena”, dice. 

Cultura Delivery 

Para Zandú ha sido “muy cool” todo lo que se ha generado a su alrededor desde que se le ocurrió cantar para sus vecinos el tema que compuso durante los primeros días de la cuarentena. Después de ese momento ha dado entrevistas para diversos países de Latinoamérica, España y Estados Unidos. Incluso recibió una llamada del mánager del cantante cubano Pitbull. 

Expresa con emoción que está trabajando en varios proyectos que van a salir durante la cuarentena y cuando termine. “Creo que soy de las pocas personas que va a decir que en esta cuarentena la ha pasado de maravilla”, afirma con emoción. 

A raíz de los conciertos en su balcón y del contacto con la Alcaldía de Chacao fue invitado a “Cultura delivery”, una iniciativa de la Alcaldía y de Cultura Chacao para llevar música a los habitantes del municipio durante la cuarentena. 

Zandú, quien nació en Pregonero, estado Táchira, se subió con su cuatro, hecho en acrílico, a la parte trasera de un camión equipado con cornetas y comenzó a recorrer diversos puntos de la zona para cantar sus canciones, alegrar a las personas que se asomaban a escuchar su música y llevar el mensaje de reflexión invitando a la gente a quedarse en casa.

En teoría la actividad iba a durar dos horas y termine cantando cuatro horas y media, una locura super cool, la receptividad, la gente aplaudía se emocionaba, hicimos muchos más puntos de los que habían hecho la vez anterior, fue muy bonito”, expresa riendo.

Durante el recorrido se sintió eufórico y satisfecho ante la receptividad de la gente. Resalta la cara de felicidad del público y su espíritu alegre. 

Su creatividad y ganas de hacer música se multiplicaron. Ahora está trabajando en un concierto en vivo, a través de las plataformas digitales y desde el hogar, donde tendrá la participación de otros artistas. Asimismo, está produciendo una versión mucho más trabajada de “Que cosa tan loca”, junto a diversos productores como Frank Santofimio y el equipo encargado del regreso del dúo Chino y Nacho.

Respira y explica que el 13 de marzo, día en que se anunciaron los primeros casos de Covid-19 en Venezuela, estrenó un tema llamado “Se marchó”, el cual tiene un videoclip donde participan Diana Patricia, conocida como La Macarena, y el primer actor venezolano Javier Vidal.

“Tenía demasiada fe en esa canción porque todo lo que había lanzado últimamente funcionaba, pero no con el efecto que yo quería y no me sentía pleno. Entonces justo cuando lanzo esta canción, anuncian la cuarentena. Yo decía ‘conchale, ya’”, expresa al recordar.

Detalla que durante esos primeros días de cuarentena sintió un poco de frustración, pero que luego entendió que debía seguir sonriéndole a la vida y decidió hacer la canción. 

“Jamás imaginé que lo que yo iba a cantar en un video tan sencillo donde lanzan hasta un papel higiénico y todo fuese a ser el boom de mi carrera hasta ahora”, comenta alegremente.

El joven, que aprendió a tocar cuatro en una escuela en Pregonero, asegura que su vida es la música y el arte, por lo que continuará trabajando para mantener una sonrisa en el rostro de quienes se alegran al escuchar sus canciones y melodías en tiempos difíciles. 

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