• El diseñador venezolano Julio César Cruz habló en exclusiva para El Diario sobre la industria de la belleza y la moda y sus demás pasiones

Julio César Cruz, mejor conocido en los ámbitos de la moda y belleza como “Prince Julio César” es un diseñador venezolano nacido en Valencia, Carabobo. Completó sus estudios de Derecho en la Universidad de Carabobo. Junto a su profesión, Prince Julio César, desarrolló una habilidad y talento por la moda. Ha colaborado con afamadas revistas como Marie Claire, Maxim, Vanidades, Ocean Drive o Vogue. 

En El Diario conversamos con él, quien ha incursionado exitosamente en el mundo de la moda y en 2013 lanzó su primera colección como diseñador, siendo director creativo de una casa de moda.

Ha estado presente en las semanas de la moda en urbes como Nueva York, París, Milán, Londres, Tokio o Ciudad de México. En el año 2016, se asoció junto a Alyz Henrich para dirigir la Organización Miss Earth Venezuela. 

Y como Venezuela y el mundo continúan alertas ante la pandemia de covid-19, una realidad de la que no escapa la industria de la moda y la belleza, este ámbito también tuvo que reinventarse. La moda ha tenido que adaptarse y sobre eso Prince Julio César también da su visión.

¿Cómo llega Prince Julio César a crear y gerenciar el Miss Earth Venezuela?

—Desde que lanzamos Miss Earth Venezuela, nos dimos cuenta de que la otra franquicia que pretendía monopolizar la belleza en el país no era suficiente para la cantidad de damas hermosas que hay en nuestra patria. Así que nos aventuramos y trajimos la franquicia al país, lo cual fue todo un éxito y hemos recibido un respaldo total. Sobre todo del talento que ha sido rechazado por la otra franquicia que todos conocemos. 

¿Cómo es esa transición del mundo del Derecho y leyes al mundo de la moda?

—Yo ejercí por un buen tiempo y amo el mundo de las leyes. Siempre quise ser abogado; sin embargo, amo el mundo de las artes, la moda y la belleza, pero mi carrera como abogado me ha ayudado a caminar por el mundo de la moda y el espectáculo de manera prudente. Me ha hecho ver todas las reglas que debo cumplir y respetar para establecer un negocio serio y responsable. Lo mío siempre fue la moda y la pasión por las pasarelas, por la belleza, por el vestir bien. Estudié Derecho porque entendí que un ser sin estudio es un ser incompleto, por lo tanto, ser diseñador de modas y abogado me hace ser un hombre de dos cabezas, una en el cielo y otra en la tierra. No descarto la posibilidad de algún día regresar al mundo de las leyes, ya que también me parece apasionante.

Foto cortesía

¿Cuál es tu rutina diaria, Prince? 

—Yo me levanto tarde, la verdad, no te voy a mentir, me encanta dormir. Pero desde que me paro hago mi rutina de ejercicios, la cual en pandemia la amplié de tal manera que casi que tengo un gimnasio completo en la casa. Luego de eso desayuno muy bien, aunque estuve un rato con el fasting, pero lo dejé. Este cuerpo necesita comer y me encanta comer. Así comienzo yo el día, feliz.

Luego me entrego de lleno a los proyectos y no paro hasta que me toca comer nuevamente. Siempre ando comiendo sano pero sabroso y no dejo de moverme porque me engordo rapidito, así que sigo bien mi rutina. Camino y siempre ando hablando mucho por teléfono, esa es mi mayor rutina, pegado al teléfono hablando con mi equipo de trabajo e inventando cosas todo el día. Ahora además estoy preparando mi siguiente colección, como siempre, espectacular. 

¿Qué es lo más gratificante y lo más difícil de liderar proyectos en la industria de la belleza y moda?

—Lidiar con la crítica para mí es lo más difícil. Por más que lo intento cuando alguien hace una crítica nada constructiva sobre mis creaciones, no lo puedo manejar del todo bien. Sin embargo, uso la crítica para crear cosas más espectaculares que las anteriores y por ello vivo innovando. Ver a mis reinas regias y vestidas con mis diseños me llena de mucho orgullo.

Resaltar esa belleza tan natural de las venezolanas es una cosa que me emociona y regocija. La exuberancia y la belleza siempre van de la mano conmigo y mis diseños.

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—La sociedad ha avanzado en el tema del respeto a los ciudadanos Lgbti, pero aún falta mucho. ¿Qué recomendación general harías a la sociedad para que esto avance de una manera más expedita y entre todos nos respetemos y dignifiquemos?

—En efecto hemos avanzado mucho. Yo no me imagino siendo gay en épocas tan duras como hace cincuenta o setenta años. La verdad nos tocó una buena época donde incluso no existe exclusión de ningún tipo, salvo de pocas personas que aún siguen el modelo de sociedad donde lo que uno haga con su vida sexual es un tema tabú. La verdad me siento muy bien siendo gay, porque ante todo soy un ser humano. Mi esposo me apoya mucho en mis locuras y vivimos siempre felices apoyándonos mutuamente.

Creo que si seguimos madurando no harán falta leyes ni tratados para proteger a ninguna persona con una vida sexual distinta a la que los patrones sociales han definido como normales. Estamos en un momento de mucha inclusión y la pandemia nos ha enseñado mucho eso: vivir aislado y excluido es lo peor para cualquier ser humano, tenga la vida sexual que tenga. 

Además de la moda, ¿qué otros temas apasionan a Prince Julio César?

—La belleza. Soy amante de la belleza. De la exuberancia. De las cosas ricas y orgásmicas de la vida. La belleza puede estar en cualquier parte, en la comida, en la bebida, en las personas, en la naturaleza y más. La belleza está en todas partes y nosotros debemos acceder a ella con total facilidad siempre y admirarla, duplicarla, multiplicarla y darla a conocer a todos.

La moda es un mundo muy hermoso, pero también se le asocia a un mundo de frivolidad y materialismo. ¿Qué es para ti la felicidad y se puede hallar en el mundo de la moda y la belleza? 

La frivolidad y el materialismo están presentes en todos lados, no solo en la moda”.

—Dentro de una familia, en una oficina y empresa puedes conseguir frivolidad y materialismo. Está en ti ver más allá de esa aparente frivolidad y materialismo y disfrutar de la exuberancia. La belleza no es cara, la exuberancia sí. Por eso es importante ser bello siempre, por dentro y por fuera como dice la gente, la belleza va más allá de todo y llegar a ser exuberante es un poquito más difícil, pero se puede lograr con muy poco dinero. Y ser feliz es gratis, esa es la verdad. Ser feliz es una elección y todos nosotros somos capaces de elegir la felicidad.

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En este entorno adverso para las venezolanas y en especial emprendedoras de la industria de la moda y belleza, ¿qué palabras de motivación les darías a ellas para triunfar en sus emprendimientos dada la realidad actual del país y a la vez mantenerse elegantes y glamorosas ante esta coyuntura histórica?

—El entorno no es excusa para lograr tus objetivos. Los políticos tienen su agenda, nosotros los emprendedores debemos tener la nuestra. Emprender más allá de tu entorno, de la sociedad que te rodea, es lo que siempre te hará diferente. Saber en qué eres bueno, en qué puedes ser mejor y retarte a ti mismo. Hay muchas marcas y diseños hermosos que no dejan de nacer ni en Venezuela ni en el mundo, porque la creatividad va más allá de la escasez. Todos podemos y todos debemos intentarlo siempre. 

¿Qué proyectos en el ámbito de la moda nos tienes para este 2021?

—Para este 2021 tenemos muy pronto el New York Fashion Week del 15 al 18 de febrero. También el lanzamiento de mi segunda colección llamada “Real Woman” para otoño e invierno. Tengo una nueva línea de calzados que saldrá muy pronto y se enterarán todos de ella. También estoy trabajando full en mis certámenes de belleza Miss Earth Venezuela, Miss y Míster Supranational Venezuela y una nueva franquicia que viene por ahí, pero todavía no lo puedo decir.

El proyecto de este 2021 totalmente nuevo es abrir una nueva tienda en Caracas bajo la marca Prince Julio César Store. También les daré detalles más adelante cuando ya tenga todo listo para anunciarlo.

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