• El líder de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) es, desde hace algunos años, uno de los opositores más férreos al régimen castrista. El senador cubanoestadounidense Marco Rubio calificó su arresto como “arbitrario”

Luego de detenerlo durante más de ocho horas, la dictadura de Miguel Díaz-Canel liberó este jueves al opositor José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), la principal plataforma de disidentes y políticos opositores dentro de ese país. Esta fue la tercera vez que lo detuvieron en lo que va de 2021. Se produce en medio de las denuncias de la oposición de un incremento en la persecución.

A través de su Twitter, Ferrer mostró unas fotografías en la que se aprecia marcas en su cuello. «Secuelas en la garganta por la llave de estrangulamiento que me aplicaron», escribió. Añadió que tanto él como su esposa tienen amenazas de prisión nuevamente.

Más temprano, la hija del disidente, Ana Belkis Ferrer, denunció en Twitter el «injusto y arbitrario» arresto de su padre y el refuerzo del «cerco represivo» en la sede de Unpacu, a la cual «sicarios han impedido el paso a una veintena de activistas», escribió. Informó que desconocían el paradero de su padre. Horas antes, las fuerzas policiales establecieron un cerco en torno a la sede de la formación en Santiago de Cuba, a 900 kilómetros de La Habana.

En una secuencia de imágenes que publicó, se observa a Ferrer tumbado boca arriba en una calle, y otras dos en las que varios hombres vestidos de civil lo levantan y lo llevan hacia patrulla policial.

Según reportó la agencia de noticias EFE, en los últimos días Ferrer había denunciado en varias ocasiones cortes en sus servicios de telefonía y conexión a Internet, así como las detenciones de otros disidentes.

El senador cubanoestadounidense Marco Rubio calificó su arresto como “arbitrario”. De acuerdo con Rubio, esto «demuestra una vez más su naturaleza siniestra, violenta y cobarde”, en referencia al régimen de Díaz-Canel.

¿Quién es José Daniel Ferrer?

Ferrer, de 50 años de edad, es uno de los líderes opositores más populares de Cuba. Nació el 29 de julio de 1970 en la provincia de Santiago de Cuba. Su organización, Unpacu, ha liderado en los últimos meses varias protestas en contra de la dictadura de Díaz-Canel. Sin embargo, su lucha contra el régimen castrista viene de mucho antes. Integró el «grupo de los 75» disidentes en el año 2003 durante la ola represiva conocida como «primavera negra», liberados entre 2010 y 2011 con una licencia extrapenal tras un diálogo en el que mediaron la Iglesia Católica y el gobierno español.

A pesar del peligro que suponía, decidió permanecer en Cuba luego de su excarcelación. Desde entonces ha sido detenido en numerosas ocasiones, la más prolongada entre octubre de 2019 y abril del año pasado, cuando fue acusado de lesiones, secuestro y atentado por supuestamente agredir a otro hombre, como reportó EFE.

¿Quién es José Daniel Ferrer, el líder opositor cubano detenido por la dictadura de Cuba?
Foto: Jorge Pérez / EFE

Por ese motivo, Ferrer estuvo detenido durante seis meses en prisión preventiva. En abril de 2020 le impusieron arresto domiciliario por cuatro años y medio. El proceso judicial fue a puerta cerrada, y contó con el rechazo de la comunidad internacional, entre ellos el Parlamento Europeo.

Recientemente, Ferrer, junto con otros activistas de Unpacu, organizaron una huelga de hambre de más de dos semanas a la que se unieron decenas de personas. Entre ellos, integrantes del Movimiento San Isidro, otro grupo de artistas de la disidencia cubana.

Durante la huelga, el líder opositor pidió al régimen de Díaz-Canel «un diálogo nacional respetuoso y constructivo que dé inicio al proceso de transición hacia la democracia».

Para la dictadura cubana, sin embargo, Ferrer tiene una «larga trayectoria de acciones de provocación contra el orden público y la legalidad». Asimismo, niega que se trate de un preso político y lo acusa públicamente de ser un «agente asalariado al servicio de Estados Unidos».

Se incrementa la represión

El detenimiento de Ferrer se produce en un contexto de fuerte represión de la dictadura cubana en contra de la disidencia. A principios de abril, distintas organizaciones denunciaron la represión y, a través de un comunicado público del 12 de abril, centenares de intelectuales, artistas y periodistas, exigieron un país “inclusivo, democrático, soberano, próspero, equitativo y transnacional”.

Bautizado como el 27N (en alusión al 27 de noviembre de 2020, cuando se organizó una gran protesta al frente del Ministerio de Cultura), este último movimiento se formó para exigir a la dictadura cubana la garantía de libertades civiles. Pero, sobre todo, llamaron a la sociedad cubana a recuperar el poder político que, aseguran, el régimen ha “usurpado”.

En uno de los aspectos más contundentes en contra de la dictadura castrista, exigieron “sanar los daños que ha dejado el adoctrinamiento; sustituir las mentiras y malos hábitos aprendidos, por la voluntad y el compromiso de rescatar la honestidad y el amor verdadero como principio”.

Solo en el mes de marzo, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) cifró en 478 las «acciones represivas» atribuidas a las fuerzas de seguridad cubanas. De ellas, 114 corresponden a detenciones arbitrarias, según un comunicado de la organización.

Por su parte, el movimiento Prisoners Defenders estima que hay «140 presos y condenados políticos», una cifra «récord» que se ha actualizado con ocho nuevos casos en el último mes.

El director ejecutivo del OCDH, Alejandro González Raga, aseguró que, a medida que «la situación socioeconómica del país se agrava y aumentan las desigualdades sociales», las autoridades han emprendido campañas de «ensañamiento» contra la disidencia. 

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