• Científicos de la Universidad de Cambridge usaron a la bacteria Escherichia coli para modificar su ADN con hasta 18.000 cambios 

En Inglaterra, científicos de la Universidad de Cambridge crearon la primera forma de vida resistente a casi todos los virus existentes. Lo hicieron a través de la manipulación del código genético de un microbio que a su vez generó una célula sintética capaz de bloquear las enfermedades. 

La Escherichia coli fue la bacteria que se utilizó para el experimento, que consistió en reescribir por completo el genoma incluyendo hasta 18.000 cambios que hasta el momento no existen en la naturaleza. A pesar de que ya los científicos sabían cómo manipular el ADN, esto supone un avance sin precedentes en la biología porque es la primera vez que se puede modificar el comportamiento de las células para crear formas de vida distintas.

La investigación fue publicada el 4 de junio en Science y allí el director del proyecto y del Laboratorio del Consejo de Investigación Médica de Biología Molecular, Jason Chin, explicó que las bacterias pueden incluso ser modificadas para convertirlas en “fábricas de producción de moléculas con nuevas propiedades”. 

“Si un virus se introduce en los depósitos de bacterias que se utilizan para fabricar determinados medicamentos, puede destruir todo el lote. Sin embargo, nuestras células modificadas pueden revertir esta situación al ser completamente resistentes a los virus”, detalló Chin.

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Los detalles del experimento 

Para introducir los cambios en la secuencia genética de las bacterias, los científicos utilizaron una técnica de edición con la que cortaron fragmentos del genoma original y los sustituyeron por secuencias artificiales diseñadas previamente en computadora. Luego, los expertos rociaron a varias de estas nuevas bacterias con un cóctel de virus, que en situaciones normales mataría a las Escherichia coli.

Pero en lugar de que las bacterias fueran aniquiladas por los virus, resistieron como si no estuvieran expuestas a las enfermedades y desarrollaron su crecimiento más rápido que una Escherichia coli original.

Formas de vida resistentes a ambientes extremos

– Deinococcus radiodurans: Es un microorganismo que es capaz de soportar y crecer sin problemas, ante una radiación de 15.000 gray (unidad en la que se mide la radiación absorbida). Por ejemplo, los humanos, solo pueden soportar la radioactividad, como la de los rayos X.

La bacteria logra esta resistencia gracias a que guarda varias copias de su ADN y tiene mecanismos de corrección de daños. En cambio, en la mayoría de los seres vivos, la exposición a la radiación resulta mortal puesto que daña el material genético y las células dejan de funcionar.

– Pyrococcus furiosus: Es una bacteria hipertermófila (capaz de crecer en temperaturas elevadas). Puede tener un óptimo crecimiento aun en temperaturas de hasta 100 °C y sobrevivir en 120 °C. Esto es posible porque sus proteínas tienen una estructura que evita el daño por calor.

– Bacillus safensis: Hace varios años, científicos enviaron a la Estación Espacial Internacional al menos 48 muestras de microorganismo con el objetivo de estudiar su comportamiento en el espacio.
En la investigación descubrieron que la bacteria Bacillus safensis resiste a las condiciones y además mostraba un mejor crecimiento que en la Tierra.

Animales microscópicos de viven más de 20.000 años

De acuerdo con una publicación en la revista Current Biology, del Laboratorio de Criología del Suelo del Instituto de Problemas Físico-Químicos y Biológicos de la Ciencia del Suelo de Pushchino (Rusia), descubrieron recientemente que el rotíferos bdelloideos, un animal multicelular que solo puede ser visto a través de un microscopio, puede sobrevivir hasta 24.000 años congelado. 

Para recoger las muestras, los expertos del laboratorio utilizaron una plataforma de perforación en lugares remotos del Ártico donde ya habían identificado microbios unicelulares. 

Los investigadores utilizaron radiocarbono para determinar que los rotíferos que recogieron tenían 24.000 años de antigüedad y una vez descongelados, se reprodujeron de forma normal a través del proceso clonal de partenogénesis.

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