- El representante de la organización Atraem consideró que los altos niveles tributarios son uno de los principales factores que disuaden de formalizarse a los trabajadores con empleos por cuenta propia | Foto: EFE/Rayner Pena R
El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos, Emprendedores y Microempresarios de Venezuela (Atraem), Alfredo Padilla, aseguró que los trabajadores informales representan la mitad de la masa laboral en Venezuela.
Padilla indicó que cerca de 7 millones de empleados en el país trabajan por cuenta propia. Estas personas se dedican a diversas actividades del hogar y otros oficios como la repostería, peluquería, venta de productos estéticos o comida. También trabajan como taxistas no formales y quiosqueros.
“Este potencial, no se ha visto explotado por el nulo estímulo hacia el pequeño emprendimiento por parte del gobierno”, señaló en entrevista con Fedecámaras Radio el 15 de agosto.
Sin embargo, no consideró positiva esta situación dentro del contexto laboral debido a que esto representa un efecto de la “economía restringida” del país. Padilla señaló que la gran cantidad de impuestos es uno de los factores que no incentiva a los trabajadores a dar el paso hacia la formalidad.
“La única solución para incrementar los números de la economía formal es aumentar las expectativas salariales en los empleos, reducir las exigencias tributarias en todos los niveles y eliminar las trabas burocráticas que impiden la formalización de negocios en empresas establecidas”, precisó.
Pensionados venezolanos se han visto obligados a trabajar en la informalidad
La organización no gubernamental (ONG) Convite reportó en julio de 2023 que un gran número de adultos mayores se han visto obligados a reinsertarse al mercado laboral, debido a que solo devengan una pensión que no supera los cinco dólares.
El director de la organización, Luis Francisco Cabezas, explicó a la agencia de noticias EFE que la mayoría de pensionados o jubilados que trabajan lo hacen de manera informal o en labores de alta exigencia física, como la construcción o la vigilancia, pues son escasas las oportunidades para ellos.
“Si hablamos de las personas de 60 años de edad y más —utilizando esta edad como canon que define la adultez mayor— alrededor de 3,8 millones personas adultas mayores. Si se saca por el método de ingresos, se pudiera hablar de que el 100 % de las personas adultas mayores están en riesgo”, precisó.
El director de Convite alertó que muchas personas de la tercera edad son consideradas “mano de obra barata” y contratadas a cambio de “un plato de comida al día” o bolsas de alimentos.