• El 3 de noviembre de 2020 Estados Unidos celebrará una nueva elección presidencial. Aunque la contienda parezca lejana, la carrera para encontrar al próximo mandatario ya inició

Más de 20 hombres y mujeres del Partido Demócrata han anunciado su intención de sustituir a Donald Trump en la Casa Blanca en los comicios del 3 de noviembre de 2020. Sin embargo, algunos precandidatos empiezan a tomar ventaja sobre el resto y se perfilan como los favoritos para ganar la nominación de un partido polarizado por las posturas más afines a la izquierda y las más conservadoras.

A pesar de que los primeros debates se producen en medio de una escalada en las acciones contra el régimen de Nicolás Maduro por parte de la administración de Trump, Venezuela ha sido la gran ausente en las propuestas de los demócratas.

“Me parece que la izquierda se ha apoderado del Partido Demócrata y hablar sobre Venezuela les llevaría a fijar posiciones blandas que serían muy negativas para ellos”, dijo a EFE José Antonio Colina, presidente de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex).

No obstante, algunos precandidatos han comentado sobre la situación del país, lo que podría vislumbrar cuáles serían sus políticas para hacer frente a la crisis venezolana en caso de asumir la presidencia de la nación norteamericana.

Entretanto, el Partido Republicano parece volcado a apoyar la reelección de Trump, quien ya anunció su eslogan de campaña: “Keep America great” (Mantén grande a América), una continuidad del popular “Make America great again” (Haz a América grande otra vez) que lo llevó a ganar la elección de 2016.

Qué es lo que han dicho sobre Venezuela los principales precandidatos demócratas que desafían a Trump:

  1. Joe Biden
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Quien fuera vicepresidente de Barack Obama desde 2008, ahora asume el reto de liderar la Casa Blanca. Hasta ahora, Biden es el favorito en las encuestas con 34% del apoyo, de acuerdo con un sondeo reciente de la Universidad de Quinnipiac.

Su experiencia en la anterior administración es su principal arma de campaña. Algo que también están aprovechando sus contrincantes para criticar algunas de sus posturas como las viejos comentarios sexistas, su liviandad contra la segregación racial, así como las deportaciones de inmigrantes en el gobierno del cual formó parte.

Biden manifestó su apoyo al presidente encargado Juan Guaidó, aunque ha sido crítico de las acciones de Trump para solventar la crisis del país. Para Biden, el actual gobierno estadounidense “ha hecho todos los esfuerzos para capitalizar políticamente” la situación, “pero su negativa a otorgar el estatus de protección temporal (TPS) a los miles de venezolanos que huyen de la persecución demuestra que poco le importa el sufrimiento del pueblo de Venezuela”. Hasta ahora no ha confirmado si impulsará esta medida en caso de llegar a la presidencia.

Entre sus propuestas destacan controlar a los financistas de los fabricantes de armas y aprobar medidas que hagan más asequibles los cuidados de salud.

2. Kamala Harris

Reuters

Su fama no es una novedad. Harris, una mujer de 54 años, hizo historia en ese país en 2016 al ser elegida como la segunda mujer afroamericana para ocupar un escaño en el senado de EE UU. Además es la primera fiscal general mujer en la historia del estado de California.

Anunció su aspiración a la nominación demócrata el 20 de enero, día en que se conmemora la memoria de Martin Luther King. El tema racial es el centro de enfoque de su campaña. En las últimas semanas ha ganado popularidad tras su primer debate con Biden. Desde entonces cuenta con 20% del favoritismo entre los seguidores demócratas.

El 23 de febrero, una de las pocas veces que Harris se ha referido a Venezuela, se expresó sobre el ingreso de la ayuda humanitaria. A diferencia de Biden, aseguró que impulsaría la TPS.

“Lo que sucede en Venezuela es una crisis. Las personas que han huido del régimen dictatorial de Maduro merecen seguridad y protección. Como presidente, extendería inmediatamente el estado de TPS a los venezolanos. Es lo correcto. Estados Unidos debe mostrar liderazgo moral en este hemisferio”, tuiteó Harris. Añadió que “los venezolanos merecen una elección libre y justa y una transición pacífica del poder”.

3. Bernie Sanders

Reuters

A sus 78 años de edad, buscará la nominación de su partido por segunda vez, luego del intento fallido en las elecciones pasadas en las que fue superado por Hillary Clinton. El también senador por el estado de Vermont representa el lado más izquierdista del partido y se ha hecho con el apoyo de muchos jóvenes. Las encuestas lo sitúan en el tercer lugar con 14,8% del apoyo.

A pesar de ser un confeso socialista, Sanders no ha manifestado su apoyo al régimen de Nicolás Maduro, aunque tampoco lo ha hecho con Guaidó. Para él, Maduro es un líder autoritario, pero considera que son los venezolanos “quienes deben decidir su futuro, y no EE UU”, por lo que no aboga por medidas contundentes desde Washington sobre asuntos internos de otros países.

Luego de que EE UU reconoció a Guaidó como presidente (e) de Venezuela, Sanders advirtió que su país debe “aprender de las lecciones del pasado y no estar en el negocio del cambio de régimen o apoyar golpes de Estado” en Latinoamérica y llamó a no seguir ese camino. Sobre la situación del país solo se limitó a decir que “la economía es un desastre y millones están migrando”.

Algunas de sus propuestas incluyen seguro de salud universal, fin a las deudas estudiantiles, impuesto al Wall Street, división de las instituciones financieras demasiado grandes y aumento de los beneficios del seguro social. Sus críticos aseguran que es un plan imposible de ejecutar y que podrían ocasionar una crisis económica en el país.

4. Elizabeth Warren

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Al igual que Sanders, Warren representa el ala más izquierdista del Partido Demócrata, y muchas de sus propuestas coinciden. La congresista de 70 años de edad asegura que “necesitamos retomar el poder de Washington de los ricos y bien conectados y regresarlo a las manos del pueblo a donde pertenece”.

Sus críticos la acusan de ser populista y la han llegado a comparar con el chavismo. Antes que de anunciara su candidatura, el presidente Trump dijo: “Yo espero que ella se lance a la presidencia, porque pienso que sería muy fácil ( ganarle). Espero que se lance. No creo que sea difícil para nada. Ella destruiría al país. Ella convertiría a nuestro país en Venezuela”.

Sin embargo, ha sido más crítica que Sanders respecto a Maduro. “Creo que en este momento brindamos ayuda humanitaria, dejamos en claro que sabemos que Maduro es un dictador y no tiene nuestro apoyo, nos unimos a nuestros aliados para apoyar a la oposición, pero no necesitamos amenazar con la intervención militar”, comentó en una oportunidad. Hasta el momento tampoco ha manifestado si tomaría acciones contra el régimen chavista.

Su popularidad (14.6%) se debe, en parte, a sus propuestas sobre temas atípicos en las campañas presidenciales de EE UU como un sistema de guarderías públicas para todo el país, universidades públicas y la cancelación de la deuda de préstamos estudiantiles, limitar el poder de las grandes tecnológicas y expandir el derecho a voto.

Los precandidatos ahora deberán afrontar meses de debates y elecciones internas. Entre el 13 y 16 de julio de 2020, días de la Convención Nacional Demócrata, será cuando el partido finalmente anuncie al candidato que tendrá el difícil reto de truncar las aspiraciones de reelección de Trump, algo que solo ha sucedido dos veces en la historia de ese país.

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