• En El Diario realizamos una comparativa del precio de cinco artículos de consumo masivo comercializados tanto en Venezuela como en otros 10 países

Dimensionar la crisis económica en la que se encuentra inmersa Venezuela luce por momentos como un trabajo imposible. Las casi dos décadas de destrucción a las que se ha visto sometida la economía durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro han mermado de forma abismal la capacidad de los venezolanos de acceder a productos que en otros momentos formaban parte de sus hábitos normales de consumo.

Una muestra de la disminución que ha registrado la capacidad de compra de los ciudadanos, provocada entre otras cosas por la hiperinflación, es que desde el año 2018 Venezuela fue excluida del Índice Big Mac realizado por la revista inglesa The Economist.

Indice Big Mac

El indicador fue creado en el año 1986 y permite compara la paridad de poder adquisitivo entre los países en los cuales la franquicia norteamericana McDonald está presente, para ello se valen de su icónica hamburguesa, la Big Mac.

Si bien esta metodología para evaluar la capacidad de compra de los venezolanos no pudo continuar aplicándose como consecuencia del cese de las ventas de esta hamburguesa en el país —a raíz de los problemas operativos para la importación de la materia prima necesaria en su elaboración—, dicha metodología puede ser replicada utilizando otros productos de consumo masivo. 

Al comparar el precio de productos como una Coca Cola de dos litros, un Iphone 11, una pizza, un paquete de Oreos e incluso un Mc pollo, es posible apreciar lo poco que se puede comprar con el sueldo mínimo en Venezuela con respecto a otros países. Además de la existente disparidad de precios.

I. Coca Cola

Un ejemplo de esa brecha desproporcionada es que pese a que en Venezuela resulta más económico adquirir un refresco de dos litros que en España, un venezolano que gana sueldo mínimo (3.57 dólares mensuales) necesita trabajar durante 305 horas —es decir, casi 13 días— para estar en condiciones de adquirir la bebida cuyo precio de venta al público en el país es de 1.5 dólares.

Mientras que en España, donde el mismo producto tiene un costo de 1.76 dólares, se requiere solo una hora y seis minutos de trabajo para comprar la bebida. Pues su sueldo mínimo equivale a 1.164 dólares mensuales. 

Esta brecha entre los tiempos de trabajo necesarios para adquirir un refresco, que otrora podía encontrarse en la mesa de muchos venezolanos, se observa  también con respecto al resto de los países.

En Argentina, donde el precio de una Coca Cola es igual al de Venezuela, un trabajador solo necesita cumplir con una jornada de cinco horas y 12 minutos para reunir el dinero necesario para comprar la bebida. 

El lapso es aún menor si se compara con Estados Unidos, donde una persona que devengue salario mínimo puede comprar los dos litros de Coca Cola luego de trabajar durante 52 minutos. En los casos de Chile, Ecuador, China, Panamá y Colombia los tiempos requeridos oscilan entre tres y cuatros horas.

II. Mac Pollo

Al realizar una comparación similar con el costo de la hamburguesa Mac Pollo —cuyo precio en Venezuela es aproximadamente de 4.38 dólares— la disparidad continúa siendo pronunciada: su compra únicamente es posible luego de trabajar durante más de 37 días.

Una situación diferente ocurre en China donde el precio de la misma hamburguesa es de 1.8 dólares, por lo que se requiere cinco horas y 12 minutos de labor para adquirlo. 

En el caso de Colombia, la hamburguesa tiene un costo de 3.5 dólares y según la ley de ese país los ciudadanos gozan de un sueldo mínimo de 258.33 dólares, lo cual hace factible que cualquier trabajador realizando una jornada laboral de tres horas esté en capacidad de adquirir un Mc Pollo.

En Ecuador donde el mismo producto tiene un costo de 5.99 dólares, sus ciudadanos —quienes perciben mensualmente un sueldo mínimo de 400 dólares— deben realizar una jornada laboral de poco menos de 11 horas para reunir el dinero necesario para su compra.

De los 10 países estudiados, es Estados Unidos el lugar donde sus ciudadanos requieren invertir menor cantidad de tiempo de trabajo para ser capaces de adquirir un Mac Pollo pues tan solo deben emplear 48 minutos. 

Este cotejo revela que los venezolanos no solamente deben trabajar durante un lapso mayor para reunir el dinero necesario para comprar un Mc Pollo, sino que adicionalmente deben cancelar un precio superior al exigido en otros países. En China, Colombia y en los Estados Unidos la hamburguesa puede ser adquirida con un tercio de su costo en Venezuela.

III. Pizza

Otro producto de consumo masivo que también permite observar el ínfimo poder adquisitivo que tienen los venezolanos es la pizza margarita tamaño familiar comercializada por la cadena Pizza Hut, que en Venezuela tiene un precio de 12 dólares.

Para que una persona que gana un sueldo mínimo pueda llegar a comprarla se necesitan 101 días de trabajo —equivalentes a tres meses y nueve días—. En China, donde el mismo artículo tiene un costo de 13 dólares, con tan solo un día y medio de trabajo cualquier ciudadano puede obtener el dinero suficiente para efectuar la compra. 

Al realizar la comparación con Australia, donde el precio de la pizza margarita es de 7,95 dólares, la diferencia es más pronunciada. Pues, en ese país  dos horas y 48 minutos de trabajo son suficientes para que una persona pueda disfrutar de una pizza tamaño familiar.

Al igual que en Australia y China, en Argentina comprar una pizza —cuyo precio es de 14 dólares— también está al alcance de cualquier trabajador con salario mínimo, quien  requiere para costearla dos días de trabajo.

A diferencia del Mc Pollo, en Venezuela la pizza margarita es más económica que en el resto de los países evaluados. No obstante, eso no se traduce en una paridad al momento de efectuar la comparación de su costo con respecto a la cantidad de horas de trabajo requeridas para una persona cuyo ingreso sea el mínimo legal. 

IV. Galletas Oreo 

Las galletas Oreo, conocidas y comercializadas en todo el planeta, también permiten replicar la metodología empleada por la revista inglesa The Economist y comparar las diferencias entre los precios finales al consumidor y la cantidad de horas de trabajo que se requieren para poder adquirirlas.

Un paquete de galletas Oreo clásicas de 137 gramos tiene un costo de 2 dólares en Venezuela, mientras que en la India se pueden adquirir cinco paquetes del mismo producto con solo añadir cinco centavos de dólar.  

En Colombia y Ecuador sucede un fenómeno similar, pues los 2 dólares que cuesta el producto en Venezuela permiten comprar 3 y 4 paquetes respectivamente.

Esos 2 dólares equivalen en el mercado de trabajo nacional a poco más de 17 días de trabajo. En el caso de Argentina donde el paquete de galletas Oreo tiene un precio igual al de Venezuela solo se requiere laborar por un lapso de siete horas, es decir 401 horas menos.

V. Iphone

Los Iphone 11 también pueden servir para medir las diferencias entre comprar un producto en Venezuela o hacerlo en el exterior. Este smartphone tiene un precio de venta al público en el país de 1.720 dólares y se sitúa como el tercero más costoso de la lista de países evaluados, solo superado por Colombia e India.

En dichos países sus ciudadanos pueden ser capaces de comprar el celular luego de trabajar durante siete meses y poco menos de tres años  respectivamente. En Venezuela por el contrario se requieren poco más de 39 años y seis meses de trabajo si se desea comprar el Iphone 11 pro utilizando el sueldo mínimo de 3.57 dólares.

En Australia y China donde el precio del dispositivo es menor —1572,62 y 1383 dólares— sus ciudadanos deben laborar durante 23 días y seis meses para reunir el dinero necesario para adquirir la última versión del celular de Apple.

Por su parte en Estados Unidos, sede del fabricante del celular, los ciudadanos norteamericanos con tan solo un mes y 10 días de trabajo pueden estar en capacidad de pagar los 1569 dólares que cuesta el teléfono.

Es necesario destacar que a diferencia de Venezuela, quienes adquieren un Iphone en Estados Unidos pueden optar a descuentos en caso de entregar un modelo viejo al realizar la compra del nuevo dispositivo.

Al comparar el costo de cualquiera de los productos utilizados para contrastar el poder adquisitivo de los venezolanos con respecto a ciudadanos de distintos países —tanto de la región como de otras latitudes— luce obvio que un sueldo menor a un dólar diario no permite tener acceso a productos tan simples como una pizza o una hamburguesa.

Un venezolano que hipotéticamente, en la actualidad, se plantee adquirir una cesta de productos que incluya una pizza familiar, una Coca Cola de dos litros, un paquete de Oreos, una Mc Pollo y un Iphone 11 deberá ahorrar un monto equivalente al salario mínimo devengado durante 40 años de trabajo.

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