• La salida del principal servicio de televisión satelital por suscripción, que llegaba a unos 10.000.000 de personas con casi 50% de cobertura nacional, impacta también en otras áreas. En El Diario conversamos con cuatro expertos de las telecomunicaciones, quienes vaticinan un retroceso tecnológico para el acceso a la información y el entretenimiento. Foto principal: Qué pasa en Venezuela

La mañana del 19 de mayo millones de venezolanos, sin previo aviso, presenciaron una interrupción en su televisión satelital por suscripción. Muchos pensaron que el mensaje “Código 721. Canal no disponible” se trataba de una falla momentánea con los canales locales, pero luego la compañía estadounidense AT&T confirmó el cierre de operaciones de su filial Directv en el país “con efecto inmediato”. 

“Las sanciones del gobierno de Estados Unidos a Venezuela han prohibido la transmisión de los canales de Globovisión y Pdvsa TV, los cuales se requieren bajo la licencia de Directv para proporcionar el servicio de televisión de pago en Venezuela”, refirió la empresa a través de un comunicado publicado en su página web. 

Ni siquiera los trabajadores de Directv en Venezuela fueron notificados de la medida con anticipación. Ese mismo día fueron despedidos. 

Para entender la magnitud del cese de operaciones de esta compañía de televisión satelital por suscripción, con 23 años de servicio en el territorio nacional, en El Diario conversamos con cuatro expertos en telecomunicaciones, quienes consideraron que la medida tiene un impacto negativo mucho mayor que el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) en 2007.

Por compromiso. Pese a que AT&T no ha ganado dinero en Venezuela durante años, la compañía se mostró reacia a cerrar sus operaciones en el país debido a su participación del mercado de 44%.

El periodista Arnaldo Espinoza refiere que Directv tenía aproximadamente 2.300.000 de suscripciones en el país que, a su vez, se traducen en entre 8.000.000 y 10.000.000 de usuarios en vista de que una familia con acceso al servicio está compuesta generalmente de cuatro personas, pero también había decodificadores en salas de redacción.

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Es un escenario bien gris porque el que está saliendo no es cualquier jugador, es el principal jugador en el mercado de televisión por suscripción en Venezuela. Es decir, no hay un reemplazo natural por logística, por capacidad de llegada, para reponer esa demanda de televisión por suscripción que tenía Directv en el país”. Arnaldo Espinoza, periodista

William Peña, también periodista y experto en telecomunicaciones, detalló que con la salida de Directv 50% de los suscriptores de televisión satelital quedaron a la deriva, sin servicio. Estima que hay entre 4.000.000 y 5.500.000 de decodificadores en el país, por lo que cree que la cifra de usuarios que se quedaron sin acceso al servicio es mayor:  entre 6.000.000 y 12.000.000 de usuarios totales.

Señal temporal

Luego de que se anunciara el cierre de Diretv en el país, algunas personas indicaron que aún podían ver algunos canales internacionales. No obstante, Peña indicó que eso se debe a que el proceso de desintegración de la señal permite que algunos decodificadores tengan servicio, pero advierte que es algo que desaparecerá en cuestión de horas.

“El único canal que está hoy activo es el 804, que es el canal educativo de Directv. Me imagino que la compañía, por un tema de apoyo a los chamos y a las familias en Venezuela, lo ha dejado y es el único canal que hoy la mayoría estamos viendo”, explica, aunque no descarta que también se deje de visualizar.

Más desconectados 

Para Peña la salida de Directv de Venezuela es “más grave y más impactante” de lo que representó el cierre de RCTV porque en aquel momento, aunque significó un duro golpe a la libertad de expresión, solo fue un canal el que dejó de transmitir, pero había más opciones por señal abierta y por cable. 

Sin embargo, comenta que la salida de Directv cercenó la “única opción” de información y entretenimiento de muchas personas, en vista de que era una compañía que llegaba a zonas donde otras empresas similares e incluso la misma televisión abierta no tenía alcance. 

El periodista advierte que no se trata simplemente de la suspensión de un servicio más, sino que muchas comunidades del país, como las de menos recursos asentadas en los sectores populares quedan sin acceso a este tipo de servicios, pero también los de clase media-alta que viven en montañas, colinas, los habitantes de zonas rurales, costeras u otro lugar donde la única opción era la televisión satelital. 

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El tema es muchísimo más complejo de lo que se pudiera analizar en este momento. Incluso se irán viendo más elementos de ahora en adelante. No hay forma, ni porque le metan millones de dólares (en telecomunicaciones) al mercado, de que en los próximos seis meses se pueda solventar este problema”, dijo en referencia al vacío que deja el cierre de Directv. William Peña, periodista y experto en telecomunicaciones.

Menciona que el impacto de que la compañía haya dejado de operar en el país afecta a otras pequeñas y grandes empresas que ofrecen servicios similares, esto por los servicios que le solicitaban a Directv de canales específicos para transmitirlos, a su vez, en sus parrillas de programación.

“Por eso, varias operadoras pequeñas van a dejar, a su vez, de transmitir canales que eran contratados primero por Directv. De hecho, se verán afectadas las televisoras piratas que robaban transmisiones y las revendían en sus comunidades”, detalló.

El periodista especializado en telecomunicaciones, Fran Monroy, señaló que la ida de Directv de Venezuela tiene consecuencias económicas porque más de 600 empleados directos fueron despedidos y 2.500 indirectos. También recuerda que las empresas contratistas que vendían los decodificadores están “en quiebra” porque tienen un inventario “de cajas negras que ahora no funcionan para nada”. 

Recuerda que muchos de los ciudadanos de los estratos C, D y E pierden con Directv el único servicio satelital capaz de llegar a las barriadas ofreciendo plan prepago que funcionaba “bastante bien”. 

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En cuanto a nosotros los periodistas, como creadores de contenido, perdemos a Directv y perdemos a Directv Sports. De alguna manera perdemos dos ventanas donde mostrar nuestro contenido, y por supuesto, en la industria de televisión por cable se abre un hueco”. Fran Monroy, periodista especializado en telecomunicaciones.

Monroy coincide con Espinoza sobre el número de suscriptores “huérfanos” y agrega que en el país había 5.500.000 decodificadores para un promedio de dos personas por cada dispositivo.

“Es un cisma en la historia de las telecomunicaciones de nuestro país. El 19 de mayo arrancó una nueva historia de la televisión por suscripción en nuestro país, básicamente porque hay 2.400.000 clientes huérfanos. Las otras empresas no tienen capacidad de absorberlos y la televisión tanto analógica abierta como digital abierta están en su peor momento”, expresó.

Batallando con una TV satelital

Venezuela contaba con cuatro servicios por suscripción de televisión satelital: Directv, Cantv, Movistar TV e Inter Satelital.

Sin embargo, Cantv TV quedó prácticamente inoperativa con la salida de órbita en marzo del satélite Simón Bolívar (Venesat-1), que había sido puesto en funcionamiento en 2008 con un presupuesto de 241.000.000 de dólares y una vida útil estimada de 15 años. 

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Foto: Referencial del satélite Simón Bolívar

Movistar TV, pese a encontrarse operativa, no tiene nuevos clientes desde hace dos años y estará en funcionamiento hasta 2021 en vista de que la multinacional española Telefónica se desprendió de sus operaciones en América Latina en noviembre de 2019, manteniendo solo presencia en Brasil por rentabilidad.

Ahora, de acuerdo con Peña, Movistar en Venezuela está buscando a quién venderle o cederle los casi 300.000 clientes que utilizan su servicio de televisión satelital. 

Solamente queda operativa Inter Satelital, que sería la compañía que pudiera prestar los servicios al resto de la población, aunque el periodista considera que no está en la capacidad de capitalizar 2.000.000 de hogares, eso en vista de que a Directv le costó lo mismo 23 años.

“Inter no tiene infraestructura, no tiene equipos, no tiene técnicos, y, lo más importante, no existe seguridad jurídica en el país ni garantía de que cobre tarifas decentes para poder hacer inversiones cuantiosas y poder sumar clientes”, especificó.

A este respecto el periodista especializado en telecomunicaciones, Fran Monroy, coincide con Peña y especifica que ninguna empresa está en capacidad de “recoger” lo que dejó Directv en cualquiera de sus áreas.

Por ello, recuerda al producto Directv Sports que era el único propietario de derechos de transmisión en Venezuela de eventos como La Liga Española, el principal que transmitía los partidos de básquet, fútbol y beisbol nacional, así como las Grandes Ligas, además de otros eventos deportivos internacionales. 

Paliativos como alternativa

El periodista Arnaldo Espinoza señala que los competidores naturales de Directv en televisión por suscripción están paralizados por la pandemia del Covid-19. Especifica que el primero es Inter, pero que su personal “no está trabajando para hacer instalaciones nuevas” y el segundo, Movistar TV, “está cerrado para nuevas suscripciones”, como dijo previamente Peña. 

“Como no tienes un reemplazo natural te vuelcas a buscar soluciones. ¿Cuáles son? Aplicaciones de streaming (transmisión continua por Internet) como Netflix, Disney+, Amazon Prime”, especifica, sin embargo, recuerda que estas alternativas son para quienes puedan pagar el servicio en dólares y dispongan de un VPN para acceder a contenidos que normalmente no están disponibles en Venezuela.

Sin muchas opciones. En cuanto a los servicios de televisión por cable quedan Supercable, Intercable y NetUno, pero con alcance mucho más limitado que el servicio que ofrecía Directv mediante el satélite.

En cuanto a las personas mayores considera que podrían ver YouTube o Netflix que “son un poco más intuitivos que otras plataformas como Chromecast”. Este último es un dispositivo creado por Google que se emplea para enviar contenidos multimedia o videojuegos desde los teléfonos celulares, tabletas o computadoras hacia el televisor.

Incluso Peña comenta que estas tres compañías no van a realizar cuantiosas inversiones para llegar a sitios donde no tienen alcance. “Antes lo hacían porque se pagaba un servicio de 20 a 60 dólares, y se financiaba la instalación. Hoy cobrando un dólar por el servicio no financian nada” acotó. 

Incremento del consumo de Internet

El periodista Alberto Espinoza considera que el cierre de Directv en Venezuela ocasionará un incremento del servicio de Internet en entre 18 y 25% –ya de por sí colapsado– en zonas donde ya existen problemas con la señal de televisión satelital.

TV por señal abierta en pésimas condiciones

Para William Peña la televisión por señal abierta en el país, tanto analógica como digital, está “condenada a la muerte”. Esto incluye a los canales del Estado.

En ese sentido, menciona que Venezolana de Televisión (VTV) tenía 36 repetidores de señal en todo el territorio nacional, pero en la actualidad solo están operando nueve, lo que quiere decir que ahora no llega al 60% de los televidentes si se toma en cuenta la densidad poblacional. 

Asegura que es un grave problema porque en el caso de Directv, la señal de televisión abierta no llega a todo el mundo.

“La señal de VTV la subía Directv al satélite, la bajaba y la enviaba a todos sus decodificadores y, además de eso, le proveían servicios a otros operadores pequeños y le daba una especie de respaldo en microondas a las señales del Estado. Eso permitía que esa gente pudiera tener VTV en sus casas. Hoy eso no es posible”, remarcó, al asegurar que la mayoría de la población venezolana no usa televisión en señal abierta analógica ni digital.

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Foto: Con Café

De acuerdo con el periodista, esto amplifica más el problema de transmisiones de señales estatales que había dejado ya la salida de órbita del satélite Simón Bolívar. “Con el cierre de Directv la opción de poder tener acceso a VTV y demás canales del Estado se acabó”, sostiene.

El predominio de Directv en el interior del país hizo que la señal abierta no fuera prioridad para los canales locales, ya que estos podían llegar a través del satélite. De hecho, Monroy especifica que Televen no emitió más señal abierta en ciudades como Valencia (Carabobo) y Maracay (Aragua) porque sus equipos eran hurtados. 

Agrega que en Maracaibo (Zulia) no existen canales de señal abierta nacional que estén operativos. Por otra parte, menciona que de los más de 20 transmisores que le quitó TVes a RCTV ahora solo hay seis transmitiendo. 

El régimen de manos atadas

Peña especificó que desde el punto de vista de infraestructura el Estado “no puede hacer absolutamente nada” para resarcir la ausencia que dejó la salida de Directv de Venezuela, a menos que el régimen tome la decisión de poder colocar los transmisores, repetidores y volverlos a colocar en servicio. 

“Los venezolanos están literalmente desnudos ante las posibilidades de información y entretenimiento en la pantalla. Nos retrocedieron 70 años. Eso hay que verlo con mucha preocupación. Volvimos a la era de nuestros abuelos y nuestros padres que se informaban a través de la radio. 

La única opción, dice Peña, es que el régimen venezolano recule y pida a AT&T que regrese al país, pero es algo poco factible en vista de la decisión y el cierre de una operación. “Además es necesario que le dé garantías para poder obtener el retorno de una inversión, si no, no va a volver”. Además, menciona que volver a contratar a los más de 600 trabajadores de la compañía, que fueron despedidos, “no es fácil”.

Monroy considera que el régimen no puede hacer nada a propósito de la salida de Directv. Señala que se han metido “par de autogoles en su hegemonía comunicacional”. La primera con la pérdida del satélite Simón Bolívar “y con eso perdieron parte de la huella de la televisión digital abierta, perdieron el servicio de televisión digital de Cantv”.

Paradoja legal 

Para Espinoza, continuar con el servicio de suscripción por televisión satelital en Venezuela significaba para AT&T un complejo problema jurídico. 

Señala que la compañía no puede violar las leyes estadounidenses, esto en referencia a las órdenes ejecutivas del Departamento del Tesoro que obligaban a Directv a sacar de su parrilla de programación a Globovisión y todas sus filiales, así como Pdvsa TV y sus canales, por sus vínculos con la corrupción y el narcotráfico respectivamente.

“Entonces, la alternativa en el marco legal estadounidense era sacar a esos canales de la parrilla de programación de Directv”, dice.

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Globovisión. Foto: Cortesía

Pero a su vez, la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (Ley Resorteme) obliga al prestador de servicios, según su artículo 11, a incluir hasta 12% de su oferta de canales nacionales. 

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Conatel como ente regulador es el que aprueba la selección de canales y uno de los criterios que priva en esa regulación es la importancia del canal y Globovisión, que yo creo es la gran piedra de tranca de este asunto, es de alcance nacional”, señala Espinoza.

Indica que veía muy difícil un escenario donde Globovisión saliera de una parrilla porque precisamente es un canal que tiene una señal abierta UHF. “Yo creo que no había una alternativa y ante la paradoja la decisión es cortar operaciones en Venezuela”, detalló.

Peña es más tajante y señala que Directv no tenía ninguna alternativa para seguir operando en Venezuela. “Los norteamericanos son muy pragmáticos en sus decisiones y ellos son muy respetuosos de las leyes de cada país, aun cuando no estén de acuerdo con esas leyes”.

Dice que Directv no podía incumplir la normativa de la Ley Resorteme ni tampoco la de EE UU. “Cuando AT&T busca la manera de encontrar soluciones, Conatel le menciona: ‘si usted no pone esos dos canales (Globovisión y Pdvsa TV), no puede operar”.

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Foto: Cortesía

Sin embargo, recuerda que para que Directv pudiera seguir funcionando en Venezuela sin sacar a ambos canales de su parrilla de programación, debía recibir una extensión de la orden ejecutiva que vencía el 22 de enero. Considera que la medida de cesar operaciones en el país se dilató hasta mayo porque quizá hubo conversaciones “de muy alto nivel” entre AT&T y el gobierno de Estados Unidos. 

“Esa es una compañía que factura 180 millardos de dólares al año, la más poderosa del planeta en su área, y no se va a meter en un problema con Estados Unidos por un país como Venezuela en donde además sus operaciones era algo totalmente quebradas”, agrega.

El ex presidente de la Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (Casetel), Alberto Scharffenorth indicó que con el cierre de operaciones de Directv en Venezuela, la señal dejó de ser transmitida y, por ende, dejó de existir para que fuera captada por los decodificadores en el país.

“Esto obedece a la imposibilidad de Directv de operar en Venezuela, a la vez de cumplir con las exigencias del gobierno de los Estados Unidos de eliminar o de sacar de sus espacios de programación al canal Globovisión y a canales que están relacionados con Pdvsa por razones de obediencia o de cumplimiento con sanciones impuestas directamente a esas dos entidades”, dijo.

Manifestó que lo que se entiende del comunicado de AT&T en el que justifica el cese de operaciones en el país es que al notificarle al régimen de Venezuela que Directv estaba en la obligación de sacar a los dos canales, Conatel les habría informado que perderían su habilidad para operar en el país. 

Enviar la señal desde el exterior no es opción

Con el cierre de Directv en el país, comenzaron a circular rumores en redes sociales de que la señal iba a poder ser transmitida desde Colombia para volver a acceder al servicio. 

A este respecto, Scharffenorth mencionó que, desde el punto de vista técnico, es perfectamente posible que desde cualquier parte del mundo la señal llegue a los decodificadores que están instalados en Venezuela con sus antenas.

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La ruta que lleva un servicio de televisión satelital es la siguiente: se origina la señal en lo que se llama una estación terrena y esa señal sube a un satélite. En este caso, sube al satélite que tiene Directv dispuesto para cubrir Venezuela y otros territorios. De ese satélite baja directamente a la casa o a la antena y al decodificador del suscriptor”. Alberto Scharffenorth, ex presidente de la Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones

Menciona que los canales que suben al satélite bajan luego al decodificador del suscriptor y pueden subir desde cualquier parte. “De hecho, en el caso del servicio de Directv hay canales que subían desde California, (Estados Unidos) y otros canales subían desde Venezuela”. 

“No tengo información sobre si había otro origen desde donde subieran canales, pero en teoría pueden subir canales desde muchos sitios diferentes que se empaquetan en el satélite y ahí bajan en un solo haz de frecuencia al decodificador del suscriptor. Eso desde el punto de vista de transmisión pura”, indica.

“Desde el punto de vista de autorización se debe tener el sistema de gestión que le dicta al decodificador qué paquetes puede ver o qué canales puede ver de los que están siendo transmitidos o si tienen derecho por razones de pago o por alguna otra regla de negocios que está siendo aplicada completamente al suscriptor. Y esa información le llega al decodificador de manera compulsiva, es decir, viene empujada en la señal que llega desde el satélite y es refrescada de forma permanente en el decodificador”, agrega.

Desde el punto de vista técnico es posible que Directv pueda tener alguna señal que se origine en alguna parte X, pudiera ser Colombia o pudiera ser cualquier otra parte, y aterrice, llegue, a los decodificadores de los clientes en Venezuela. Eso desde el punto de vista técnico.

Sin embargo, señala que desde el punto de vista regulatorio no es posible porque el ordenamiento legal en Venezuela señala que un servicio de televisión por suscripción satelital debe cumplir con requisitos como tener instalaciones locales en el país y además de eso debe cumplir con unas mínimas cuotas de transmisión de canales locales.

Ese aspecto no pudiera cumplirlo un servicio de Directv y ahí tendríamos el tema de que el Directv o AT&T tendrían que tomar una decisión de si emite una señal que pueda ser recogida de forma libre o mejor dicho casual por algunos suscriptores que tengan equipos en Venezuela. Pero digamos, desde el punto de vista estrictamente regulatorio, no estaría ajustado a los términos y condiciones de operación, según el régimen legal en Venezuela.

Peña menciona que es “total y absolutamente falso” que el servicio de Directv se pueda obtener operando este desde Colombia, ya que esto implicaría –desde el punto de vista técnico– comprar el decodificador, traerlo a Venezuela e instalarlo en el hogar, pero solo se visualizaría programación colombiana.

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Directv no va a poder transmitir desde Colombia, como mucha gente cree que pudiese pasar, porque existen leyes venezolanas que lo impiden. Para operar en Venezuela se debe tener una licencia de operación, una habilitación administrativa y una concesión que da Conatel”, acota.

De igual forma, el periodista ve poco factible que esa empresa cierre en Venezuela para enviar la señal desde Colombia cuando se sabe que estaría violando la ley y mucho menos si es una compañía respetuosa de las leyes. 

“No hay posibilidad de que tú puedas tener Directv desde tu casa hoy trayéndote una tarjeta desde Colombia, a menos de que compres todo el equipo en Colombia, lo traigas a Venezuela, lo instales, le montes la señal para que se dirija al satélite dependiendo de lo que te dé  y además lo pages en bolívares. No sería barato.

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