• Debido a los mensajes de sus canciones que hacen “apología al terrorismo”, el músico fue llamado a entregarse ante la justicia española. Ante su negativa y luego de que venciera el plazo establecido, la Audiencia Nacional ordenó su detención y traslado para su juicio y posterior encarcelamiento. Foto: EFE

Un hombre de 32 años de edad se refugia en la Universidad de Lérida, España, haciendo resistencia antes de ser aprehendido por las autoridades locales. Está en compañía de otras personas afines a su causa y algunos periodistas informando los acontecimientos in situ. En simultáneo, el hombre, refiriéndose a la Universitat de Lleida (UdL), por su nombre en catalán, tuitea: “Tendrán que reventarla para detenerme y encarcelarme”. Al día siguiente –martes 16 de febrero–, la policía ingresa a la casa de estudios y lo detiene. ¿De qué se le acusa? De injuriar a la Corona, a las instituciones del Estado y promover la violencia por medio de sus canciones.

Se trata de Pablo Rivadulla Duró, mejor conocido como Pablo Hasél en el mundo artístico –principalmente musical–, quien fue condenado a nueve meses de prisión, seis años de inhabilitación y casi 30.000 euros de multa.

Previo a la fecha de su detención, se le había informado que debía entregarse voluntariamente y tenía hasta el viernes 12 de febrero para hacerlo, como le indicó la Audiencia Nacional española. Aun así, Pablo Hasél hizo caso omiso al llamado, por lo que los cuerpos de seguridad se desplegaron para su búsqueda y posterior traslado hacia los tribunales.  

Audiencia Nacional. Es un tribunal de España con jurisdicción en todo su territorio. Su sede se ubica en Madrid y fue creada el 5 de enero de 1977.

A pesar de la oposición que ha manifestado un significativo número de personas, incluyendo artistas y organismos, la Audiencia Nacional se ha mantenido firme ante la condena de Hasél, quien tiene un historial legal por sentenciar desde 2014, fecha en que comenzó a incentivar a actos terroristas, a criterio del tribunal. A esto se le suman los mensajes de sus letras que han sido reiterativos, así como las agresiones contra un periodista y un testigo de un juicio, en 2016 y 2017, respectivamente

¿Cómo fue su arresto?

El músico se había acuartelado en la Universidad de Lérida –en la ciudad del mismo nombre– y desde ahí convocó a quienes apoyan su causa, “por si alguien quiere echar una mano” a la resistencia que había mantenido contra su encarcelamiento. Varias personas acudieron, brindándole la seguridad para afirmar que yacía encerrado “junto a bastantes solidarios” y para retar a la policía.

Los Mossos d’Esquadra (policía catalana) entraron a las instalaciones de la universidad sin provocar incidentes graves, aseguró a la agencia de noticias EFE un vocero de ese cuerpo de seguridad. Igualmente dijo que al momento de dar con el paradero de Hasél no había sido formalmente detenido, pero que así lo haría en el transcurso de la operación, obedeciendo a los dictámenes de la Audiencia Nacional.

Varios activistas a favor del músico estuvieron arrojando objetos contra los efectivos y vaciándoles extintores para impedir su ingreso o al menos retrasarlo. El portavoz de los Mossos informó que no hubo constancia de lesiones en el cuerpo policial por estas acciones.

Rapero Pablo Hasél | Foto: EFE.
Policia de la Generalitat-Mossos d’Esquadra. Nombre oficial en catalán de la Policía de la Generalidad-Mozos de Escuadra, la cual es autonómica de Cataluña. Fue refundada en 1983 por el Parlamento de Cataluña.

El grupo de los Mossos d’Esquadra desplegado comprendía docenas de agentes y una veintena de furgonetas de la brigada móvil. Estos se abrieron paso entre las barricadas de mesas y sillas en varios lugares del edificio hasta llegar al rectorado de la universidad, donde se mantenía el rapero renuente. Procedieron a arrinconar a los activistas que lo acompañaban –y lo rodeaban como protección– para extraerlo.

Al momento de ser detenido, exclamó “¡No nos van a doblegar ni con toda la represión, jamás!”.

Hasél afirmó a EFE que se mantenía en la UdL, junto con sus simpatizantes, con la finalidad de “ponérselo a la policía lo más difícil posible” y llamar aún más la atención de los medios para exponer lo que consideró como un “gravísimo ataque” contra los derechos de las libertades.

A propósito del tema mediático, en el interior del edificio también estaba un numeroso grupo de periodistas y reporteros gráficos que pasó la noche cubriendo los acontecimientos.  

Pablo Hasél y sus más recientes canciones

Conocido en el movimiento hip-hop como Pablo Hasél, es un rapero español oriundo de Lérida. Su nombre artístico, Hasél, está inspirado en un personaje de literatura árabe. En sus inicios solo se hacía llamar de esa forma, sin Pablo en su seudónimo.

Aparte de sus 64 tuits que enaltecen al terrorismo, como expresó la ley, sus canciones fueron otro motivo –el principal, de hecho– por los que las autoridades de España decidieron tomar medidas.

A pesar del llamado a la entrega pacífica que le hizo la Audiencia Nacional, el rapero decidió ignorar la solicitud, por el contrario, continuó grabando, produciendo y publicando canciones en contra del Estado y –ahora, adicionalmente– de los cargos por los que se ordenó su arresto.

Rapero Pablo Hasél | Foto cortesía.

En su último tema musical “Ni Felipe VI”, publicado el 12 de febrero de 2021 –mismo día en que venció su plazo de entrega voluntaria–, responde muy específico una de sus acusaciones: “Vuestra política asesina combatimos. ¡Sois vosotros quienes enaltecéis terrorismos!”. En el transcurso de la canción, también rechaza el discurso de igualdad del gobierno, haciendo mención a las “colas de hambre” en el país. El videoclip oficial ya tiene más de 720.000 vistas y 44.000 likes.

En “Peligro”, otro tema musical publicado el mismo día –pero sin videoclip–, expresa que los cuerpos policiales “protegen al fascismo». Esta canción ha recibido más de 82.470 vistas y unos 3.600 likes.

Dos días antes sacó “Fuerza y Orgullo” –casi 54.000 Vistas y 3.300 likes hasta ahora– con un video lyric (con la letra de la canción), en donde asegura sentirse bien aportando a un movimiento revolucionario que acabe con, lo que es a su juicio, un régimen opresor. 

El 7 de febrero de 2021, Hasél estrenó “Nuestras libertades” con su respectivo videoclip. En esta canción habla abiertamente sobre su condena a prisión e insiste en que su lucha no menguará a pesar de su reclusión. Asimismo, despotrica de las autoridades estatales con diversos adjetivos calificativos.

Para entonces, Hasél había publicado en la leyenda del video que quedaban cinco días para su encarcelamiento. En esta pieza resumió lo que sentía al respecto. “Nuestras libertades” ya superó las 161.000 vistas y los 12.000 likes.

Protestas en contra de su detención

Tras la captura del rapero, un significativo número de personas decidió salir a las calles a manifestarse en contra. Solo la noche del miércoles 17 de febrero detuvieron a 29 personas en Cataluña y 19 en Madrid; seis son menores de edad.

Con basamento en datos policiales, la primera noche de manifestaciones en la capital de España dejó por lo menos 55 personas heridas. De esta cifra, 35 son parte de las fuerzas del orden público y tres de ellos fueron trasladados a un centro médico.

La protesta comenzó en la plaza madrileña Puerta del Sol, con cientos de personas que se concentraron para pedir la libertad del cantante de música rap. Allí se pudo visualizar una pancarta contra la “justicia franquista”, la cual fue firmada por el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria.

Foto: EFE
Foto: EFE

Hasta entonces, no hubo ningún inconveniente. Sin embargo, algunos manifestantes arrojaron adoquines y otros objetos de mobiliario urbano a los funcionarios antidisturbios, por lo que estos respondieron arremetiendo contra la concentración.

Esto dio paso a otras acciones más graves y alarmantes, como saqueos de comercios e incendios en las calles.

En otra ciudad, Barcelona, aproximadamente 2.200 personas acudieron a las calles exigiendo la libertad de Hasél y gritando “¡Muerte al Estado fascista!”. Estas movilizaciones también terminaron con barricadas incendiadas; a su vez, en Gerona y Lérida –también ciudades catalanas– hubo protestas que terminaron con actos violentos.

Foto: EFE.

Pronunciamientos

Una cifra de artistas que supera los 200, han firmado una petición para la liberación del rapero español. Entre las reconocidas personalidades figuran: Pedro Amoldóvar, director de cine; Javier Bardem, actor, y Joan Manuel Serrat, cantante catalán.

Asimismo, la organización Amnistía Internacional (AI) consideró que ninguna persona debería ser condenada penalmente por tuits o canciones que aborden temas crudos o desagradables.

“Las injurias a las instituciones del Estado deben desaparecer (…) porque no cumplen con los estándares internacionales de DD HH sobre libertad de expresión”, escribió al comienzo de su hilo explicativo en Twitter respecto al caso de Hasél.

El canciller del régimen venezolano, Jorge Arreaza, también se solidarizó con Pablo Hasél, considerando al caso de su detención como “incomprensible” e instando a las autoridades españolas a reflexionar sobre ello.

Una postura similar expresó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. “Nosotros tenemos que garantizar las libertades”, dijo en un discurso, rechazando lo ocurrido con el rapero español. En México “no vamos a hacer nunca eso (…), aun con insultos, por más que se lancen en contra de nosotros. Nunca se va a violar el derecho sagrado de la libertad de prensa y de la libertad de expresión”, aseguró.

Antecedentes legales

Además de esta condena de nueve meses de cárcel, Hasél acumula sentencias: la primera, de dos años de cárcel por enaltecer en sus canciones el terrorismo de ETA, los Grapo, Terra Lliure o Al Qaeda, es de 2014, aunque la Audiencia Nacional decidió en 2019 dejarla en suspenso”, apunta EFE.

En el año 2018, la Audiencia Nacional lo condenó a dos años y un día de cárcel. Así como al pago de una multa de 37.800 euros (mismo caso que quedó en suspenso en 2019). El Mundo (España) explicó que los cargos imputados fueron enaltecimiento al terrorismo; con agravante de reincidencia e injurias y calumnias contra la Corona e instituciones del Estado. Igual que ahora.

Ya en el juicio de aquel entonces, Hasél había argumentado que los conceptos e ideales de sus canciones no eran delitos, ya que decía la verdad. “Yo estaría injuriando si yo me estuviera inventando una serie de acusaciones. Está sobradamente probado lo que yo digo y señalado por numerosos medios”. Así lo explicó, agregando que el hecho de que se le prohibiese decir una realidad, violentaba su libertad a la expresión.

Ante su réplica, la fiscal en cuestión, Ana Noé, respondió: “Este tipo de mensajes en Internet, sabiendo que hay mucha gente que te está escuchando, supone ir mucho más allá de la libertad de expresión y adentrarse en la apología del delito de terrorismo”.

Este jueves 18 de febrero de 2021, un juzgado de Lérida confirmó otra condena de dos años y medio para el rapero por obstrucción a la justicia; además de amenazas y maltrato de obra. Estos delitos se cometieron a finales de 2017, cuando Hasél se acercó a un hombre que declaró en su juicio. Le preguntó si era amigo de «los urbanos» e intentó propinarle una patada, pero el testigo logró evitarla. Otras personas intervinieron para calmar la situación, cuando el músico le amenazó con encontrarlo y matarlo. 

Sin embargo, esta no fue su primera reacción violenta hacia otra persona. Otro juez había considerado como “probado” que Hasél empujó, insultó y roció con un líquido de limpieza a un periodista de TV3 –canal televisivo de Cataluña–. Todo durante una rueda de prensa en el Rectorado de la Universidad de Lérida. Por ello, se le sentenció a seis meses de prisión, aparte de indemnizar a la víctima con 12.150 euros. 

Postura de la Audiencia Nacional española

El lunes 15 de febrero de 2021, un día antes de la detención de Hasél, la Audiencia Nacional rechazó la posibilidad de anular la ejecución de la condena del polémico artista. Recordando sus condenas acumuladas en 2017 y 2018.

Con este historial delictivo, resultaría absolutamente discriminador respecto de otros delincuentes, y también una grave excepción individual en la aplicación de la Ley, totalmente carente de justificación, la suspensión de la ejecución de la pena a este penado”, complementó el tribunal.

Por tanto, las campañas y movimientos que soliciten su absolución son carentes de validez y consideración alguna para la “inaplicación de la ley vigente”, dijo. Agregando que la única posibilidad de que se altere la decisión es por medio de una “eventual modificación” (de la misma ley) realizada por el Parlamento.

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