• Un equipo de 17 investigadores chinos y 17 internacionales realizó durante 28 días diferentes estudios en la ciudad de Wuhan, donde inició la pandemia de coronavirus. Los resultados, aunque no definitivos, reafirman las sospechas de que el virus tuvo un origen animal y comenzó a propagarse entre humanos durante el último trimestre de 2019. Foto: Chinatopix/AP

El origen del covid-19 sigue siendo objeto de fuertes investigaciones por parte de la comunidad científica internacional. A pesar de los avances obtenidos en materia epidemiológica, todavía existen más preguntas que respuestas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó este martes 30 de marzo un informe en el que presentó los resultados de sus estudios sobre los primeros casos del virus registrados en China.

En su Estudio mundial convocado por la OMS sobre los orígenes del virus SARS-CoV-2: parte de China, el ente expone la investigación realizada por un equipo de 17 expertos internacionales y 17 científicos chinos en la ciudad de Wuhan, presunto lugar de origen del covid-19. Allí realizaron un rastreo del historial de casos en los hospitales locales, epidemiología molecular, análisis genético del virus y zootécnico de los animales vendidos en los mercados de la zona, entre otros procedimientos.

Las investigaciones se remontan a julio de 2020, cuando la OMS y China comenzaron a sentar las bases de su colaboración, definiendo los términos de referencia, enfoque y alcance del estudio. El equipo contó con la participación de la OMS junto a la Red mundial de alerta y respuesta ante brotes epidémicos (Goarn), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), esta última como observadora.

Luego de las reuniones preliminares, los estudios de campo en Wuhan se realizaron durante un período de 28 días, entre el 14 de enero y el 10 de febrero de 2021. El informe final no fue del todo concluyente, con la aclaratoria de que los resultados obtenidos están sujetos a próximas investigaciones antes de confirmar; sin embargo, sí parecen apoyar las informaciones ya conocidas sobre el origen animal del virus y la presencia de casos tempranos desde finales de 2019.

Hospital en Wuhan, China. Foto: Cortesía

Origen del covid-19 de forma natural

El informe de la OMS parece, de manera preliminar, certificar que el virus del SARS-CoV-2, causante del covid-19, se originó en la naturaleza en animales portadores de un “virus progenitor”. Que luego mutó para adaptarse a la biología humana. Las investigaciones nuevamente apuntan a los murciélagos y pangolines (animal similar al armadillo) como posibles portadores del coronavirus, aunque aún falta por determinar si hubo otros animales como intermediarios antes de su contagio a humanos.

La evidencia de encuestas y estudios específicos hasta ahora ha encontrado la mayoría de los virus altamente relacionados en murciélagos y pangolines, lo que sugiere que pueden ser el reservorio de SARS-CoV-2 de acuerdo con una secuencia de alta similitud entre los virus muestreados y el SARS-CoV-2. Los virus identificados hasta ahora de ningún murciélago ni pangolín fueron lo suficientemente similares al SARS-CoV-2 para servir como el progenitor directo del SARS-CoV2”, afirma.

Aunque los rastros del virus encontrados en animales no se corresponden enteramente con el presente en humanos, los investigadores tienen motivos para sospechar de los murciélagos del género Rhinolophus spp, quienes ya en el pasado han sido portadores de otros tipos de coronavirus. De lo que aún no se tiene una certeza es la ruta que siguió para contagiarse entre personas.

Una teoría apunta a que pudo haber una relación directa entre murciélagos y seres humanos; mientras otra señala que se pudo transmitir primero a otros animales, siendo los pangolines los candidatos ideales. Otros animales que se especula podrían haber sido intermediarios son visones, conejos, mapaches, hurones, tejones y hasta gatos.

Foto: Cortesía The New York Times/Giulia Marchi

Precisamente de gatos y visones se recopiló información suficiente de casos en los que ambos demostraron tener una alta susceptibilidad al virus SARS-CoV-2. Esto les ha llevado a determinar que tanto ellos, como otras especies de felinos y mustélidos, pueden infectarse también de covid-19.

El equipo de zootecnia analizó muestras de más de 80.000 animales silvestres y domésticos (ganado y aves de corral) en 31 provincias de China, incluidos productos animales; no se hallaron rastros del virus que pudieran asociarlos con el origen del covid-19.

A pesar de que no existe un vínculo directo entre los animales estudiados en China con el SARS-CoV-2, lo que lleva a pensar que se trata de un virus completamente nuevo, la OMS descartó en su informe totalmente la teoría sobre un posible origen artificial a través de algún accidente de laboratorio.

El informe argumenta que en los tres laboratorios ubicados en Wuhan donde se trabajaba con diferentes versiones de coronavirus los protocolos de bioseguridad eran de alta calidad; ninguno de sus trabajadores presentó síntomas de covid-19 durante el mes de diciembre de 2019, cuando se reportaron los primeros casos en esa ciudad.

Del mismo modo, no hay ningún reporte de que en esos laboratorios se trabajase con virus ni remotamente parecidos al SARS-Cov-2, o que existiese algún proyecto para modificar genéticamente algún coronavirus como el que luego se extendió por el mundo.

“No hay registro de virus estrechamente relacionados con el SARS-CoV-2 en cualquier laboratorio antes de diciembre de 2019, o genomas que en combinación podría proporcionar un genoma del SARS-CoV-2”. Así lo señala el texto.

Casos tempranos

Foto: Cortesía

Uno de los hallazgos del informe fue el seguimiento de los casos de covid-19 en Wuhan. Para ello se rastreó todo el historial de ingresos en hospitales de la zona y sus pueblos cercanos con cuadros de neumonía u otras enfermedades respiratorias, exámenes de laboratorios clínicos, e incluso ventas en farmacias de antipiréticos y medicamentos para la tos y el resfriado. 

Los datos recogidos sobre la mortalidad por neumonía y otras causas en toda la provincia de Hubei (región de que es capital Wuhan) arrojó un rápido incremento en el número de decesos durante la tercera semana del 2020. Lo que prueba que ya para la primera semana de enero de ese año el virus estaba generalizado en toda Wuhan. Se pudo comprobar además que el origen del covid-19 se dio en esa ciudad, ya que fue en las dos semanas posteriores que la mortalidad se disparó en el resto de la provincia de Hubei, y luego hacia otras regiones de China.

El Sistema Nacional de Vigilancia de Enfermedades Contagiosas de China reveló que durante diciembre de 2019 se reportaron 174 casos de personas con síntomas de covid-19. Por su parte, los investigadores analizaron de manera independiente 233 centros de salud en Wuhan. Allí estudiaron alrededor de 76.253 afecciones respiratorias registradas entre los meses de octubre y noviembre de 2019. De ese total, al menos 92 parecieron en un principio mostrar coincidencia con el covid-19; aunque posteriores pruebas multidisciplinarias descartaron la presencia del virus SARS-CoV-2 en los pacientes. 

“Basados en el análisis de estos y otros datos de vigilancia, se considera poco probable que se produjera una transmisión sustancial de la infección por SARS-CoV-2 en Wuhan durante los meses de octubre y noviembre”, sentencia.

El estudio, aunque aclara que “no se trata de una prueba definitiva”, estima que los primeros contagios de covid-19 pudieron producirse en el último trimestre de 2019, de acuerdo con los datos obtenidos de secuencias moleculares en pacientes diagnosticados entre diciembre y enero.

“Las estimaciones puntuales de aparición del antepasado más reciente oscilaron entre finales de septiembre a principios de diciembre, pero la mayoría de las estimaciones lo sitúan entre mediados de noviembre y principios de diciembre”, afirma. 

Relación con el mercado de Huanan

Mercado de maricos de Huanan. Foto: Cortesía Getty Images/Anthony Kwan

El mercado mayorista de mariscos de Huanan, ubicado en Wuhan, a menudo es considerado como el punto de origen de la pandemia. El documento no asume una posición clara ante la falta de evidencia que ratifique a ese lugar como fuente del virus; aunque no niegan su estrecha vinculación con los primeros casos.

Por ejemplo, señala que el número de casos tempranos en Huanan no fue muy diferente al registrado en  otros mercados y lugares de Wuhan, aunque luego afirma que ese espacio pudieron producirse contagios con síntomas leves que no fueron diagnosticados en su momento. Del mismo modo, las muestras recogidas a pacientes expuestos al mercado mostraron en su mayoría tener el mismo genoma de virus, aunque también se encontraron otros con variaciones que podrían sugerir la presencia de otras cadenas de transmisión ajenas al sitio.

La transmisión dentro de una comunidad más amplia en diciembre podría dar cuenta de casos no asociados con el mercado de Huanan que, junto con la presencia de casos tempranos no asociados con ese mercado, podría sugerir que el Huanan no fue la fuente original del brote. Otros casos más leves que no fueron identificados, sin embargo, podrían proporcionar un vínculo entre Huanan y los primeros casos sin una relación aparente con el mercado. Por lo tanto, no hay una conclusión firme sobre el papel del mercado de Huanan en el origen del brote”, reconoce el documento.

Un punto que llamó la atención de los investigadores fue la posibilidad de que el SARS-CoV-2 haya sido introducido en el mercado de Huanan a través de personas, animales o productos contaminados procedentes de otro país. Se determinó que sus comercios recibían mercancía de al menos 20 países. Para ello tomaron estudios preliminares de centros científicos extranjeros donde se investigaron posibles focos de covid-19 anteriores a Wuhan. Así encontraron una coincidencia entre varias de esas naciones con los principales proveedores de suministros de Huanan.

El estudio señala que dadas las características del virus, este puede viajar largas distancias y sobrevivir a la cadena de frío que se manejaba en el mercado. Por ello ahora no descartan la posibilidad de que existan diferentes vías de introducción del virus a China. No obstante, debido a que no se tomó en cuenta el papel de la cadena de frío para la venta de productos animales contaminados, actualmente los investigadores no han podido encontrar evidencia de la presencia del SARS-CoV-2 en los animales vendidos dentro del mercado.

Entre sus recomendaciones finales, los expertos sugieren la necesidad de seguir recabando información en una nueva fase de investigaciones. Una que incluya un análisis exhaustivo de toda la cadena de suministro y el historial comercial de Huanan y otros mercados relacionados con casos tempranos de covid-19 en la región; además del estudio de todas las granjas y productores de animales portadores del SARS-CoV-2 o sus virus antecesores en el sur de China y países del sureste asiático.

Del mismo modo, propone continuar con un muestreo de los murciélagos salvajes ubicados en diferentes provincias de China y países vecinos. Así como sus interacciones con humanos.

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