• La primera vez que se establecieron cantidades máximas de contaminación fue en el 2005 y 16 años después el organismo vio la necesidad de replantear los niveles de emisión de contaminantes en el mundo 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el 22 de septiembre nuevas recomendaciones sobre la calidad del aire que son más estrictas que las primeras establecidas en 2005. El objetivo de estas directrices es intentar frenar las muertes anuales causadas por la contaminación en todo el mundo. 

La reciente guía de la OMS establece las cantidades máximas que se deberían expulsar al aire de materiales nocivos como partículas en suspensión (PM 2.5), partículas PM 10, ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y monóxido de carbono. 

La nueva escala minimiza incluso los niveles de contaminantes fijados en 2005 como “más seguros”. El director general del organismo, Tedros Adhanom y la directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, María Neira presentaron los niveles en una rueda de prensa este miércoles.

Imagen de Barcelona España en 2009

Las cantidades se establecieron de la siguiente forma: 

– Partículas con un diámetro inferior a 2,5 micras (PM 2.5), menos de 15 microgramos por metro cúbico de aire por día. 

– Partículas de hasta 10 micras de diámetro (PM 10), un límite anual de 45 microgramos por metro cúbico de aire. 

– Dióxido de nitrógeno, 10 microgramos anuales por metro cúbico de aire. 

– Concentración de monóxido de carbono por día, debería estar por debajo de los 4 microgramos por metro cúbico de aire. 

– Concentración de ozono, 100 microgramos por ocho horas máximo. 

– Dióxido de azufre, de 20 a 40 microgramos por día.

Los tipos de micropartículas PM 2.5 y PM 10, provienen de la quema de combustibles fósiles y son consideradas peligrosas para la salud al poder penetrar en los pulmones. De acuerdo con la OMS, las PM 2.5 son más nocivas para las personas debido a su pequeño tamaño que le permite llegar a la corriente sanguínea.

El organismo asegura que 90 % de las muertes relacionadas con las partículas PM 2.5 pueden evitarse si los países adoptan las nuevas guías. La OMS aclaró que no se trata de principios obligatorios por ley, pero que sería “bueno” aplicar no solo para proteger la salud sino para luchar contra el cambio climático.

Imagen archivo

Los problemas por inhalar aire contaminado 

El director de la OMS explicó que inhalar aire contaminado incrementa el riesgo de padecer enfermedades respiratorias como neumonía, asma o una enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Agregó que también es posible contraer cáncer, problemas cardíacos, o “formas más graves de covid-19”. 

“Confío en que las recomendaciones tengan grandes implicaciones en la salud pública y sean una herramienta práctica para mejorar la calidad del aire en todo el mundo”, expresó Tedros Adhanom. 

El responsable de la OMS destacó que mejorar la calidad del aire es también una forma de luchar contra el cambio climático. Aunque las recomendaciones están destinadas a sectores como el económico, el organismo apunta también a que la ciudadanía participe en reducir la contaminación usando el transporte público o energías más limpias en la cocina y calefacción.

Soluciones que se están planteando en el mundo para limpiar el aire

Al sureste de Islandia se puso en funcionamiento una nueva herramienta contra el cambio climático. El 8 de septiembre se encendieron los motores de la planta Orca, la primera que se encarga de capturar el dióxido de carbono para eliminarlo del ambiente. 

Orca fue diseñada por la compañía islandesa Carbfix y la empresa suiza Climeworks, organizaciones abocadas en contrarrestar la contaminación. El objetivo de la máquina es que luego de capturar el dióxido de carbono del ambiente, lo inyecta en las profundidades de la tierra, donde al cabo de algunos años se convierte en piedra. Sus creadores estiman que cuando esté funcionando a toda su capacidad, podrá eliminar hasta 4.000 toneladas de dióxido de carbono por año. 

Foto de Climeworks

Además, en Escocia se adelantan los planes de construir una planta similar a Orca, pero de un mayor tamaño. A mediados de julio de 2021 dos empresas, la canadiense Carbon Engineering y la inglesa Storegga Geotechnologies, presentaron una propuesta para construir una máquina capaz de capturar hasta un millón de toneladas métricas anuales de dióxido de carbono e inyectarlas en las profundidades del suelo del mar en el norte de Escocia.

Otro proyecto que también busca eliminar el dióxido de carbono del ambiente se planteó en  mayo de 2021. Se trata de cómo los minerales con silicato, calcio o magnesio separarían el dióxido de carbono del aire o de la lluvia. El objetivo de la propuesta es eliminar 1.000 millones de toneladas de CO2 para 2035.

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