• Por quinto año consecutivo, los creyentes de la Divina Pastora le rinden homenaje a su patrona desde la capital y otras ciudades de Perú. Sus principales peticiones son el fin de la pandemia de covid-19 y el pronto reencuentro familiar en una Venezuela próspera y llena de oportunidades para todos

Misas, novenas, actividades de adoración y procesiones son parte de las celebraciones religiosas que organizan los devotos venezolanos que viven en Lima y otras ciudades de Perú desde hace cinco años, a la tercera advocación mariana más importante en el mundo: la virgen de la Divina Pastora. Un hecho que se lleva a cabo cada 14 de enero.

Procesión de la Divina Pastora, Lima, en 2019. Foto: cortesía.

Este 2022, debido a las restricciones impuestas por el gobierno peruano para frenar la propagación del covid-19 en el país, los creyentes venezolanos han adaptado algunas ceremonias de la Divina Pastora para que participe un número reducido de asistentes y otras festividades han migrado a lo virtual a través de las plataformas digitales.

Es así como cada año los migrantes venezolanos en Perú le rinden homenaje en su día y se conectan con los miles de feligreses que desde la ciudad de Barquisimeto en el estado Lara, reafirman su devoción a la virgen de la Divina Pastora.

La fe más allá de las fronteras

Víctor Peña es un venezolano de 26 años de edad, oriundo del estado Lara. Nació y creció en un hogar católico en el que desde muy pequeño participaba junto a su familia en las procesiones de la Divina Pastora en Barquisimeto.

La situación económica en Venezuela lo obligó a dejar su país y buscar una mejor calidad de vida en la que pueda ayudar a sus padres que tuvieron que quedarse. Fue así como llegó a la capital peruana hace cuatro años y junto a otros amigos devotos que viven en Lima, decidieron organizar las celebraciones religiosas para homenajear a la Divina Pastora los 14 de enero desde el extranjero.

Foto: Cortesía
Nos han quitado mucho en nuestro país, pero no nos van a quitar la fe y las ganas de creer. A donde quiera que vayamos los devotos venezolanos celebraremos a la Divina Pastora”, expresó Víctor Peña, uno de los organizadores de las celebraciones a la Divina Pastora en Lima, para El Diario.

Víctor estudió artes plásticas en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), los conocimientos que adquirió en su casa de estudio le permitieron ser parte de quienes confeccionaban los vestidos de la Divina Pastora cada año en Barquisimeto, y también elaboró varias imágenes de la virgen, de hecho, la que hoy se venera desde el la parroquia “San Juan Apóstol” en el distrito limeño de Pueblo Libre, fue creada por él.

Entregan “Medalla de la ciudad” a la Divina Pastora

Hace tres años, la alcaldesa de la provincia de Ica, en el departamento del mismo nombre ubicado al centroccidente de Perú, Emma Luisa Mejía Venegas, entregó la “Medalla de la ciudad” a la Divina Pastora, en la que la declararon huésped ilustre durante una de sus procesiones por las principales calles de la ciudad, organizada por los venezolanos católicos residentes del lugar.

Durante la ceremonia, la autoridad edil en su discurso reafirmó su apoyo a los migrantes venezolanos, ofreció una mano amiga, les dio nuevamente la bienvenida al país, se puso a disposición de ayudar a quien lo necesite y pidió a la Divina Pastora que derrame sus bendiciones en Perú, país en el que expresó que “todos somos hermanos”.

Foto: Cortesía

En la ciudad de Ica, Yosemberth Márquez ha organizado desde hace cuatro años las actividades en honor a la virgen. Él fue celador de la Divina Pastora, estuvo encargado de cuidarla y custodiarla durante su recorrido por Barquisimeto cada 14 de enero.

La imagen que hoy se venera en Ica se la trajo desde Venezuela, la misma lo acompañó durante su estadía en Colombia, hasta que decidió migrar a Perú y se la llevó consigo para cuidarla, reparar las piezas dañadas y confeccionar la silla, el sombrero de la virgen y los vestidos.

La receptividad en Perú ha sido muy buena, a pesar de ser una advocación a la virgen María, para ello es nueva, pero ya la sienten como su madre. La comunidad peruana nos ha apoyado mucho, incluso económicamente”, contó Yosemberth Márquez, organizador de las celebraciones a la Divina Pastora en Ica, para El Diario.

Las imágenes que están en Perú están construidas siguiendo la reliquia que se encuentra en la iglesia de Santa Rosa en Barquisimeto, Lara. La Divina Pastora que está en la ciudad de Ica luce un vestido que está inspirado en la patrona de Venezuela; la virgen de Coromoto y en el único papa que ha estado en Venezuela, el papa Juan Pablo II. El mismo fue confeccionado por el venezolano Yosemberth Márquez, residente en Ica.

Foto: Cortesía

Mientras que el vestido de la Divina Pastora que está en Lima, es una réplica del que usará la que está en Barquisimeto. Se trata de un vestido con tonalidades vinotinto y beige en el que está bordada la imagen de la Sagrada Familia de Nazareth.

Devoción a la Divina Pastora

Se estima que desde el año 1736 inició la veneración a la Divina Pastora de las almas, nombre original de la advocación mariana. Todo inició cuando el párroco de la iglesia de Santa Rosa en Barquisimeto, estado Lara, encomendó a un reconocido escultor que hiciera una estatua de la virgen de la Inmaculada Concepción.

Sin embargo, el párroco quiso devolver la imagen, ya que por una equivocación, en lugar de la Inmaculada llegó al pueblo la imagen de la Divina Pastora y por más que intentaron sacar el cajón en el que habían colocado a la virgen, no lo lograron. Este hecho fue interpretado por la población como una señal religiosa para que se quedara entre ellos para protegerlos.

En el terremoto del año 1812, la iglesia en la que se adoraba a la Divina Pastora, fue destruida totalmente, pero la imagen de la virgen quedó intacta. Este suceso reforzó la fe de los fieles quienes cada año le rinden un homenaje y realizan una procesión, en la que visitan 52 parroquias de la ciudad, tres vicarias y dos iglesias filiales en Barquisimeto.

Peticiones a la Divina Pastora desde Perú

Los venezolanos en el extranjero le piden a la patrona de Lara, el fin de la pandemia del covid-19, enfermedad que se ha cobrado la vida de millones de personas en todo el mundo y que sigue afectando la salud de miles de ciudadanos.

También piden por la unión familiar, la mejora de la situación económica y social de Venezuela que les permita regresar pronto con sus seres queridos y poner en práctica todo lo aprendido en el extranjero para construir un país lleno de oportunidades para todos, en el que nadie se vea obligado a huir.

Las celebraciones a la Divina Pastora nos permiten a los venezolanos en el extranjero reencontrarnos, revivir desde Perú lo que hacíamos en nuestro país y renovar nuestra fe para seguir luchando por un mejor futuro”, comentó Fabiola Oré, organizadora de las celebraciones a la Divina Pastora en Lima, para El Diario.

Con el desplazamiento de los venezolanos, también han migrado sus tradiciones, culturas y celebraciones religiosas. Ellos aseguran que es una oportunidad para sentirse por unas horas en su natal Venezuela y reforzar sus creencias a pesar de ya no vivir en su país.

Cada 14 de enero los migrantes venezolanos rinden homenaje a su patrona por las promesas cumplidas y renuevan sus creencias. Estas celebraciones desde el extranjero buscan fortalecer la fe de los devotos, en donde cada año se unen más creyentes de otras nacionalidades de los países a los que han emigrado miles de venezolanos. 

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