• El sistema Venezolana de Teleféricos (Ventel) hizo formal el ingreso de mascotas a El Ávila todos los jueves. Dicha medida fue respaldada por el Ministerio de Ecosocialismo y el Ministerio de Turismo 

El Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos del Instituto Nacional de Parques (Sunep-Inparques) denunció que se permita el ingreso de mascotas (perros y gatos) al Parque Nacional El Ávila. Una medida sugirió Venezolana de Teleféricos (Ventel) y que respaldó el Ministerio de Ecosocialismo y el Ministerio de Turismo.

El pasado 7 de enero el presidente de Ventel, Víctor Cruz, asomó en una entrevista para el canal Venezolana de Televisión (VTV) la posibilidad de permitir que las personas usarán el Sistema Teleférico para subir a El Ávila con sus mascotas. Una semana después, ya anunciaban en la cuenta de Instagram Teleférico Warairarepano que todos los jueves se permitiría el ingreso de animales domésticos.

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Esto fue inmediatamente rechazado por la Sunep-Inparque por varias organizaciones ambientalistas. Esto debido a que viola el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU) del Parque Nacional El Ávila. Además, representa un peligro tanto para la fauna silvestre del parque como para las mascotas que lleven las personas.

“En el artículo 28 – B del PORU se establecen las actividades que están prohibidas y una de ellas es el ingreso de animales domésticos. No se trata de un capricho de los sindicalistas y ambientalistas, nos basamos en la ley que tiene sus fundamentos científicos y profesionales. Las instituciones del Estado que permiten y promueven la medida están usurpando funciones de Inparques”, indicó en exclusiva para El Diario Marlene Sifontes, secretaria de Sunep-Inparques.

Foto cortesía Sunep-Inparques

Inacción de Inparques

Inparques, el ente rector que administra, protege y maneja el sistema de parques y monumentos nacionales en Venezuela, se ha mantenido pasivo y silencioso ante las múltiples denuncias que le hace llegar el Sunep-Inparques. El sindicato llevó el 13 de enero un escrito a la dirección de Inparques para solicitar que se cumpla con el PORU, no obstante, la respuesta ha sido inacción por parte de este organismo.

Le corresponde a la dirección de Inparques, tal y como lo solicitamos, abrir un expediente administrativo sancionatorio a quienes están promoviendo la violación del PORU, Inparques debe cumplir con sus funciones. Sin embargo, es costumbre que Inparques, una vez más, se mantiene opaco, en silencio y ha permitido que en el parque se realicen actividades que están prohibidas”, fustigó la sindicalista.

Creación de una campaña

A partir de la denuncia realizada por Sunep-Inparques, varias organizaciones ambientalistas se unieron para dar apoyo a la solicitud de prohibición. Por ello decidieron realizar una recolección de firmas virtual a través de la campaña ¿Mascotas y fauna silvestre juntas en un Parque Nacional? Un riesgo para todas.

María Eugenia Gil, directora de la ONG Aguaclara y una de las participantes de la campaña, explicó para El Diario que es preocupante que animales domésticos estén en el mismo ambiente que la fauna silvestre; así como también el resto de violaciones que se hacen al Parque Nacional El Ávila.

Ambientalistas y organizaciones civiles vemos con gran preocupación que se esté violando el PORU, queremos evitar que medidas como estas se repliquen en el resto de parques nacionales. Las mascotas pueden salir heridas por una picada de culebra o de alacrán, también puede ser al revés, que alguna especie de la fauna silvestre sea atacada por una mascota debido a que no están acostumbrados a estos otros animales”, expresó Gil.

Permitir el ingreso de mascotas es un problema extra a los ya existentes en El Ávila

La sindicalista comentó que esta actividad se suma al resto de usos y actividades prohibidas que ocurre en este Parque Nacional El Ávila de manera impune y sin la menor actuación oficial para impedirlas. Varios ejemplos son la construcción de mansiones en las faldas del parque y la circulación de bicicletas, así como la venta de bebidas alcohólicas en los eventos de ciclismo.

No se trata de la primera vez que el sistema de teleférico viola la normativa. Por ejemplo, en 2021 colocaron en los funiculares una especie de base para que subieran las bicicletas. A esto se le suma el deterioro de los puestos de guardaparques, tienen un estado deplorable y ruinoso”, añadió Sifontes.

La secretaria de Sunep-Inparques comunicó también que no se le ha realizado mantenimiento a las vías de acceso del parque nacional ni al cortafuego, a pesar de que ya está entrando la temporada de incendios. Agregó que tampoco se ha atendido el sistema hídrico de El Ávila y que actualmente existe un grave problema de aguas negras. 

Tanto Sifontes como Gil coincidieron en hacer un llamado a la razón de los ciudadanos para poder proteger la biodiversidad no solo de El Ávila; también del resto de parques nacionales que actualmente se ven afectados por la inconsciencia lucrativa de unos cuantos.

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