• En El Diario conversamos con Rafael Bueno, director de política de Casa Asia, quien analizó los eventuales candidatos a sustituir al líder norcoreano en caso de que se confirme su ausencia en el mando. Aunque la hermana, Kim Yo-jong, aparece como la favorita, no sería la única opción

Las miradas del mundo apuntan hacia un nombre: Kim Yo-jong. La hermana de Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, aparece en casi todas las quinielas como la sucesora de la dinastía Kim para seguir gobernando el país asiático, luego de los recientes rumores que dan por muerto a su hermano.

La sangre juega a su favor para ser una de las favoritas. También el hecho de que desde el año 2018 forma parte del reducido politburó norcoreano y se ha ganado la confianza del poder. Sin embargo, hay quienes no dan por sentado que asuma el liderazgo del régimen en caso de que se confirme el presunto fallecimiento de Kim Jong-un.

Rafael Bueno, director de política de Casa Asia —organismo de diplomacia pública integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España—, es cauteloso con respecto a la sucesión de Kim Jong-un. Primero, explica el experto, son solo rumores. “Siempre que especulamos sobre lo que pasa dentro de Corea del Norte, solemos equivocarnos”, dijo para El Diario, en referencia a lo hermético del régimen norcoreano. Aunque cree que “está pasando algo”, considera que dentro de algunas semanas el líder reaparecerá públicamente.

Todo parece indicar que no ha fallecido y las últimas noticias que se tienen es que podría haber alguien cercano a él que se habría contagiado del virus (Covid-19) y por eso lo habrían aislado en la residencia que tiene en Wonsan. Pero esa es otra de las noticias que circulan”, comentó Bueno.

El 26 de abril autoridades de Corea del Sur aseguraron que Kim Jong-un “está vivo y está bien”. Este lunes, los medios de comunicación estatales de Corea del Norte publicaron una carta del líder del país con fecha del 27 de abril, dirigida al presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en la que lo felicita por el Día de la Libertad. La última vez que los medios de ese país informaron sobre la aparición pública del dictador fue el 12 de abril. Asimismo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que tiene conocimiento del estado de salud de Kim Jong-un y aunque no ofreció detalles, dijo que “probablemente se enterarán en un futuro no muy lejano”.

Pero aun confirmando la muerte del hermano, Bueno no ve a Kim Yo-jong como la carta segura del régimen norcoreano para liderar el país. La idea de una mujer a cargo de una sociedad tradicionalmente patriarcal es, en primera instancia, uno de los principales problemas.

Kim Yo-Jong | Foto cortesía

En Corea del Norte solo han mandado hombres. Kim Jong-un reemplazó a su padre, Kim Jong-il, después de su muerte en el 2011, y este sustituyó al suyo, el fundador del país, Kim Il-sung. De tal manera que la presencia femenina es y ha sido cuanto menos escasa.

De las pocas mujeres que han tenido peso en el régimen, apunta Bueno, ha sido Kim Kyong-hui, tía de Kim Jong-un; actual secretaria de la Organización del Partido de los Trabajadores, y quien se presume es un modelo político a seguir de Kim Yo-jong, esto a pesar de que el esposo de la tía, Jang Song-thaek, fue ejecutado en diciembre de 2013 en Pyongyang, después de ser acusado de corrupción y traición. Otra de las mujeres que figuran en el régimen es la viceministra de Relaciones Exteriores, Choe Son-Hui, una dura crítica de Estados Unidos.

Kim Kyong-hui, tía de Kim Jong-un. Foto: YouTube

Aun así, el director de política de Casa Asia considera que Corea del Norte “está muy lejos todavía de que las mujeres puedan tener un poder en la toma de decisiones”. Es la regla en Asia, dice Bueno. Como ejemplo pone a China e incluso a Japón, donde las mujeres no suelen ocupar los altos cargos dentro del gobierno.

Aparición reciente

La edad puede que sea otro de los problemas para Kim Yo-jong. Tiene solo 32 años y sus apariciones públicas datan de hace apenas dos años atrás. Ya para ese entonces era responsable de la propaganda del régimen. Su estreno ante la comunidad internacional fue en el año 2018 en los Juegos Olímpicos de invierno en Pyeongchang, en Corea del Sur, donde acudió en representación personal de su hermano. El evento era visto por el régimen norcoreano como una posibilidad para explorar el acercamiento con el Sur que proponía el presidente Moon Jae-in. Además, sentó las bases para la reunión entre Kim Jong-un y Donald Trump en Singapur y posteriormente en Hanói, Vietnam.

Princesa de Corea. Según Kenji Fujimoto, el chef japonés que trabajó para la familia Kim durante varios años hasta que escapó en 2001, Kim Jong-il la llamaba “dulce Yo-jong” o “princesa Yo-jong”.

Fue esta última cumbre, en el año 2019, la que causó la primera reprobación de su hermano. Ante el fracaso por no haber obtenido un acuerdo de pacificación con Estados Unidos, Kim Jong-un la habría castigado retirándole el cargo de miembro suplente del politburó del Partido de los Trabajadores, espina dorsal del régimen, y no apareció en eventos públicos durante unos 50 días.

No obstante, recuperó su cargo después de emitir, el mes pasado, su primera declaración pública. Haciendo uso del típico discurso amenazante norcoreano, acusó a Corea del Sur de ser como “un perro asustado que ladra” por protestar contra unas maniobras militares del Norte. Para Bueno, que emitiera un comunicado en nombre de su país “es una indicación de que está ganando peso dentro del poder”, puesto que no todos los ministros pueden expresarse de estos temas.

“Kim Yo-jong es una persona muy joven, pero yo creo que el hecho de haber vivido en el círculo de poder de un régimen de cierta forma tan despiadado, tiene que ser una superviviente. Tiene una buena educación. Se educó en Suiza, al igual que Kim Jong-un, es decir que, ambos, han vivido en otro contexto cultural, y han tenido una educación elitista. Es una persona inteligente, que sabe moverse en esos ambientes. Otra cosa es que la vean como una candidata real de suceder en su hermano. Pero si ha llegado a donde está (…) entonces es porque ella ha respondido de sobra a las expectativas de la familia”, dijo Bueno.

Kim Yo-jong en la cumbre entre Moon Jae-in (Corea del Sur) y Kim Yong-un. Foto: Pyongyang Press Corps Pool via AP, File.

De acuerdo con el experto, una de las claves para entender la estabilidad de Kim Jong-un y, por lo tanto, la consideración a Kim Yo-jong para sustituirlo, es la cobertura mediática que hasta ahora ha hecho el régimen norcoreano de la hermana del líder. En este sentido, el director de política de Casa Asia recuerda que antes de la muerte de Kim Jong-il en el año 2011, Kim Jong-un hacía apariciones públicas frecuentemente, escaló posiciones en el partido, y el ejército lo nombró como general. Por lo tanto, considera que es muy pronto para saber si tendría posibilidades de ser la candidata eventualmente a suceder a su hermano.

Si no es la hermana, ¿quién?

A pesar de la tradición patriarcal en el poder, en Corea del Norte no parece haber un hombre que pueda reemplazar actualmente a Kim Jong-un, o al menos no uno de la dinastía familiar. Se cree que el actual líder tiene tres hijos, el mayor de ellos de aproximadamente 10 años de edad, por lo que no podría asumir las riendas del país.

Bueno comenta que Kim Jong-chul, hermano mayor de Kim Jong-un, fue descartado por su padre al momento de morir por considerar que no estaba capacitado para ocupar el liderazgo. Otras versiones dicen que Kim Jong-chul habría rechazado el cargo por no sentir interés en la política, y querer dedicarse a la música. Fue visto en 2015 asistiendo a un concierto de Eric Clapton en Londres, y desde entonces apenas se le ha visto en público. El otro hermano mayor, Kim Jong-nam, fue asesinado en el aeropuerto de Kuala Lumpur en febrero de 2017, en un acto orquestado por los servicios secretos del Norte.

Kim Jong-chul, hermano mayor de Kim Jong-un (izquierda)

Otro candidato posible de la dinastía Kim, comenta Bueno, podría ser Kim Pyong-il, hermanastro de Kim Jong-il, y quien fuera embajador norcoreano en la República Checa, y antes, en Polonia. Sin embargo, de él hay poca información, por lo que, para el director de política de Casa Asia, el poder podría recaer en un gobierno de coalición hasta que los primogénitos de Kim Jong-un puedan asumir. Aunque una posibilidad remota, considera que “no es imposible”.

“No está estipulado por la constitución que tenga que ser alguien de la familia Kim. Corea del Norte no es una monarquía, aunque se han perpetuado como tal, pero sí que podría ser a lo mejor una persona de consenso o de alguien que viniera del partido. Se habla de hecho de Choe Ryong-hae, que es el número dos en la jerarquía del politburó. Podría ser alguien del Partido de los Trabajadores, o podría ser un general. Es muy complicado. Es que hay personas que desaparecen durante meses de la escena pública, no se sabe si los han ejecutado y luego vuelven a aparecer, entonces el secretismo es tan grande que es difícil aventurar”, dijo Bueno.

Kim Jong-un, junto a Choe Ryong-hae, en una parada militar en Pyongyang en el año 2013. Foto: Reuters.

Transición rápida

El secretismo ha sido históricamente una de las principales características del régimen norcoreano. Aunque a grandes rasgos se mantiene así, algunos aspectos han mermado con el paso del tiempo. Uno de ellos es la comunicación de entorno a la muerte de sus líderes y el anuncio de su reemplazo.

Bueno recuerda que cuando falleció Kim Il-sung (abuelo de Kim Jong-un) en el año 1994, la noticia tardó años en conocerse en el exterior y en el país no se supo sino hasta días después. Luego de su muerte asumió Kim Jong-il, su hijo, pero su primera aparición como líder fue cuatro años después. Con la muerte de este último en el año 2011, si bien había hermetismo, la noticia se difundió mucho más rápido. Aunque muchos de los embajadores y ministros norcoreanos se enteraron de su muerte el mismo día, no fue tan sorpresiva porque ya desde 2008, cuando le dio un infarto, la salud de Kim Jong-il era delicada.

Yo creo que con Kim Jong-un la información sea probablemente más rápida todavía porque hay más gente dentro de la propia Corea –del Norte– que tiene acceso al móvil, acceso al Internet, aunque sea limitado, que mantiene contacto con gente en China, en Rusia, y entonces es probable que la noticia se conozca mucho más rápido que con su abuelo y su padre”, consideró Bueno.

Con respecto a quienes desestiman los rumores por el hecho de que en el país asiático no hay movimientos de tropas militares o porque no hay preocupación social, el experto recuerda que la sociedad no está informada de lo que ocurre, y que incluso en el exterior hay más noticias que dentro del propio país.

Bueno recurre a la experiencia: “Cuando le dio el infarto a Kim Jong-il yo estaba en la plaza Kim Il-sung para ver el desfile militar, y mirando a la grada de la tribuna, vi que nadie apareció. Nadie se enteró. La gente no sabe lo que pasa. Estuve una semana, y en las calles no ves camiones militares, de policías ni nadie moviéndose. Piensas que está todo bien”, recordó.

Kim Jong-un junto a su padre Kim Jong-il, en el año 2010. Foto: Kyodo News/AP Photo.

Bien o mal, es poco probable reconocerlo. Cuando se trata del país más hermético del mundo, cualquier cosa puede pasar. 

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