• La joven venezolana relató en exclusiva para El Diario cómo fue su experiencia de vida al convertirse en una chica transgénero, lo importante de expresarlo a su familia y el ser honesta consigo misma

“Ser trans no es fácil, el género es algo con lo que se nace y realmente no puedes modificar”, afirma Marcy Ávila, una venezolana transgénero de 23 años de edad, quien relató como experiencia de vida lo importante que es para la comunidad trans y LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Intersexuales) contar cómo cambiaron sus vidas una vez que aceptaron su género, y más en un país como Venezuela, donde la identidad de género suele ser un tema tabú y que en la actualidad aún origina polémica.

Marcy se presenta como una voz en la lucha por los derechos LGBTI en Venezuela y busca que, a través de su historia, pueda ayudar a jóvenes y adultos que se encuentren en la misma situación y tratar de reducir la desinformación que hay sobre la comunidad trans en el país. Ávila relató en exclusiva para El Diario que no forma parte de la comunidad LGBTI porque haya sufrido algún abuso, o haya tenido la carencia de alguna figura paternal, puesto que siempre desde pequeña se sintió una niña.

En su hogar ubicado en Caracas vivió junto a sus padres, su hermana y su abuela, y aunque admite que la transexualidad fue un tema difícil en casa, expresa que contarles acerca de su género fue la mejor decisión y que actualmente cuenta con el apoyo de su familia en su vida.

Definición de transgénero según las Naciones Unidas

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) explica que una mujer trans es aquella persona que nació siendo hombre, pero se identifica como mujer y de forma contraria ocurre con un hombre trans. En ambos casos las personas pueden o no adoptar procesos de hormonización y cirugías para que su cuerpo tome las características físicas del sexo opuesto.

Desde niña notó que era diferente al resto de niños, a pesar de que le gustaba jugar más con juguetes de acción, y que fue entendiendo lo que sentía a medida que fue creciendo. Cuando sus amigos y ella se comenzaron a desarrollar se dio cuenta de que no quería hacerlo como un chico lo cual le hizo entrar en pánico.

Cuando mi voz comenzó a colocarse grave me deprimí mucho, me salió la manzana de Adán y mi autoestima se fue por los suelos. Me acuerdo de que fue una etapa bastante oscura en mi vida, ni siquiera quería ir al colegio, simplemente como que no quería existir y ya”, relata Marcy.

En esa época narra que estaba entre la espada y la pared porque, por un lado se sentía mal al ir desarrollándose, y por otro tenía miedo de expresar a su familia cómo se sentía y los prejuicios que había en cuanto a la comunidad trans. Una de las cosas que lamenta Marcy es no haber comenzado su transición o la terapia de reemplazo hormonal a una edad más temprana debido a que esto permite que tengas más rasgos femeninos.

“Crecí viendo cómo mis padres hacían chistes homofóbicos, más que nada porque culturalmente están aceptados. Siento que perdí bastante tiempo, porque gran parte de mi vida la viví con miedo de decir cómo era yo realmente. Miedo de que mi familia me podía sacar de mi casa, se han visto muchos casos, desconocía cómo iba a ser todo”, expresa Ávila.

Marcy aconsejó a las personas trans que “salen el clóset” (reconocen su sexualidad), que mientras buscan hacer la terapia de reemplazo hormonal que conozcan del tema y que lo hablen con psicólogos para saber qué recomendaciones pueden tener y así comenzar su transición sin miedo, porque es algo de lo que van a estar muy agradecidos.

El proceso en familia no le fue fácil. A pesar de que su familia siempre expresó apoyarla a través del camino, tenían muchos prejuicios a la comunidad LGBTI y no lograban asimilarlo, por lo que tenían discusiones constantemente. Pero luego hablando pudieron aceptarlo y acompañarla en su cambio. Pero no toda su familia la acepta tal cual es, y le causa incomodidad verla en fotos con maquillaje o cosas relacionadas, pero ella expresa que no tienen autoridad en su vida, aunque le gustaría ser aceptada como es.

Carrera como artista

Desde niña a Marcy le gustó la actuación y el teatro. A los nueve años comenzó a hacer videos para Youtube, luego se convirtió en una youtuber y comenzó a crear contenido para redes sociales en las que se dio a conocer.

Además para sus videos en la referida red social, aprendió a tocar la guitarra, batería, piano y bajo, se especializó en producción musical e ingeniería musical y actualmente está en una banda de música que se llama Made In Mars, junto a Luchy Seib, candidata al Miss Venezuela 2020.

En la actuación también ha tenido varias participaciones en dos telenovelas de Radio Caracas Televisión Internacional (RCTV Internacional), primero en Eneamiga que se estrenó en 2019 y después en Almas en Pena que se estrenó recientemente en Amazon Prime.

Día del Orgullo LGBTI

Cada 28 de junio se celebra a nivel mundial el Día del Orgullo de la Comunidad LGBTI, en conmemoración a los disturbios de Stonewall, Estados Unidos, en 1969. En esa oportunidad, se registraron protestas contra el sistema de justicia en el que podían ser arrestados o acusados de un “crimen” por pertenecer a la referida comunidad.

En varias partes del mundo se celebran masivas manifestaciones en apoyo a los LGBTI con el uso de la bandera arcoiris que simboliza que ningún ser humano debe ser discriminado por su orientación sexual y género.

Durante la etapa más difícil de su transición, Marcy contó que hacer música y videos, que es lo que más le gusta, fue su principal refugio y le mantuvo lejos de caer en pensamientos negativos.

La actriz caraqueña expresó que algunas personas se alejaron cuando comenzaron los cambios y ella también se distanció porque no sabía cuál sería su reacción, pero luego de darse cuenta que no les afectaba volvió a hablar con sus amigos, que considera importantes como apoyo moral durante las etapas difíciles.

“Es muy importante el apoyo de familiares y amigos, ya que ellos suelen ser las personas más importantes en nuestra vida. La transición no es algo fácil, es un proceso en el que muchas personas se sienten muy solas por el rechazo y discriminación que se puede llegar a vivir. El apoyo moral es importante para alcanzar la estabilidad emocional necesaria para evitar caer en pensamientos negativos; como el suicidio por ejemplo, siendo las personas transgénero los que tienen la tasa de pensamientos suicidas más alta de toda la comunidad LGBTI”, explica.

Ser transgénero en Venezuela

En Venezuela ser transgénero es una decisión que implica discriminaciones, burlas y acoso por parte de personas que no lo aceptan o buscan someter a miembros de la comunidad LGBTI en un país en el que aún siguen luchando por sus derechos.

Marcy comenta que en Venezuela los derechos LGBTI no se toman en cuenta y se nota cuando cualquier miembro de la comunidad no puede donar sangre si es gay, lesbiana o transexual, al igual que no poseen el derecho de cambiarse de nombre, ni el género y sigue siendo uno de los poco países en la región en no tener esta opción.

“Es algo que deberíamos cambiar y que afecta a muchas personas. Están violando los derechos más básicos de las personas LGBTI, como lo es el derecho a la identidad y ojalá las cosas cambien aquí en Venezuela”, asegura la actriz.

Homicidios contra la comunidad LGBTI
En Venezuela se registraron 109 homicidios a miembros de la comunidad LGBTI entre enero de 2009 y mayo de 2017, según el Observatorio de Personas Trans Asesinadas, con sede en Viena. Venezuela ocupa el cuarto lugar en América con el mayor índice de asesinatos de personas LGBTI, tras Brasil, México y Estados Unidos.

Otros de los puntos que destaca es que hay pocos profesionales que atienden estos temas y es muy complicado conseguir los medicamentos hormonales para la transición y es una limitante que tienen los miembros de esta comunidad.

Marcy Ávila expresa que las personas deben saber que transgénero no significa que un hombre homosexual quiere verse como una mujer para estar con más hombres, que es una creencia muy frecuente por parte de las personas. En su caso ella es lesbiana, nunca le gustaron los hombres y siempre se sintió como una mujer.

“Muchos se preguntan porqué un chico que le gustan las chicas quiere ser una chica, si su vida va a ser mucho más difícil como persona transgénero. El género es algo con lo que se nace y realmente no puedes modificar, que no tiene nada que ver con el sexo, y si te sientes chica eso no lo puedes cambiar y me siento feliz de poder realizar esa transición”, aseguró.

La transexualidad sigue siendo un tema delicado y polémico en Venezuela, pero que cada vez cuenta con miembros como Marcy Ávila, una venezolana actriz y youtuber que alza su voz para decir la importancia que tiene expresarse y hablar de su género sin miedo o tabú y que solo exigen tener derechos como los demás ciudadanos. 

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