• El viernes 12 de febrero Guillermo Lasso y Yaku Pérez acordaron un recuento de votos en 17 provincias. Dos días después, Lasso solicitó que sean 7, como expresó Pérez el día jueves, pero este se negó. Al no llegar a un consenso, la última palabra recae en el CNE. Foto: The New York Times

Luego de la primera vuelta electoral de Ecuador para determinar a su nuevo presidente, las riendas políticas siguen sin estar claras. De hecho, el proceso se hace cada vez más complejo. El 8 de febrero de 2021 se dieron a conocer los resultados de esta primera etapa, en la que el seguidor del legado correísta, Andrés Arauz, obtuvo el mayor número de votos. Detrás de él, los candidatos Guillermo Lasso (del CREO-PSC) y Yaku Pérez (del Pachakutik) se mantenían en una disputa por el segundo lugar para definir quién pasaría a la segunda vuelta electoral el próximo 11 abril contra Arauz.

Una vez develados los resultados, el pueblo estimó que a los pocos días se concretaría el segundo lugar –como es costumbre en estos casos–, el cual se prestó a confusiones por diferencia decimal (19,74% Lasso – 19,38% Pérez).

Más de una semana después, los ecuatorianos comenzaron el festejo de los carnavales el viernes 12 de febrero, con la ilusión de que el desempate entre Lasso y Pérez se daría de forma conciliadora –como se había acordado– por parte de ambos políticos.

El mismo viernes hubo una reunión en la que participaron ambos representantes políticos y el Consejo Nacional Electoral (CNE). Allí se pautó un recuento del 50% de los votos en 16 provincias –de 24 en total–, y el 100% de otra: Guayas, la provincia más grande de todo Ecuador y decisiva para el segundo lugar.

Sin embargo, este acuerdo comenzó a ser cuestionado. El domingo 14 de febrero, Lasso expuso una carta destinada al CNE en la que señaló estar de acuerdo con Pérez para la verificación del 100% de la urna de Guayas, pero que las provincias adicionales para el conteo en 50% no deberían ser 16 sino 6, y estar bajo el consenso de los 16 candidatos que hubo para las elecciones. Estas provincias, a juicio del conservador, deberían ser El Oro, Los Ríos, Esmeraldas, Manabí, Pichincha y Bolívar.

También recordó que estas 6 fueron justamente las urnas propuestas por Pérez –mediante otra carta para el CNE– un día antes del acuerdo verbal con el Consejo.

Es inoficioso y una pérdida de tiempo abrir el 50% de las urnas de las otras nueve provincias que ha escogido unilateralmente el candidato Pérez, ya que en ellas él ganó ampliamente y yo acepto los resultados. Lo que no aceptaría jamás es una posible intención de aumentar en esas provincias ilegalmente el resultado a su favor y en mi perjuicio”, complementó.

Ese mismo día, Pérez respondió, considerando que Lasso estaba desviando la atención, y le hizo una pregunta: “¿Qué hicieron usted y el CNE que no quieren que sepa el Ecuador?”.

¿Habrá recuento de votos?

La presidenta del CNE, Diana Atamaint, convocó una «Sesión Ordinaria del Pleno» para el miércoles 17 de febrero en aras de profundizar en varios aspectos de los comicios de la primera vuelta electoral, incluyendo el recuento de votos. Respecto a este último punto, no se concretó alguna medida.

El CNE de Ecuador ‘ni aprobó ni rechazó’ este martes un nuevo recuento de votos de las elecciones del 7 de febrero en el país, propuesta que se desprendía de un pacto entre los dos candidatos que rivalizan por el segundo puesto y, con ello, el pase al balotaje de abril. El resultado de la votación, llevada a cabo esta noche en una dramática reunión del Pleno del CNE, fue insuficiente para pasar el informe técnico jurídico que avalaba el recuento parcial en 16 provincias del país y del 100% en la de Guayas”, reseñó EFE.

Pedro Donoso, analista y director de Icare –compañía de análisis político y desarrollo de estrategias–, opinó que la complicación electoral que atraviesa Ecuador es producto de una crisis que abarca distintas ramas, incluyendo la legitimidad. En este sentido, explicó que durante sus campañas electorales, estos candidatos ya habían asomado en sus discursos la posibilidad de que hubiera fraude en las votaciones, lo cual representa un golpe a la credibilidad del CNE y al proceso en sí. 

Igualmente, Donoso no avaló el acuerdo entre Lasso y Pérez para el recuento de votos, ya que legalmente le corresponde al CNE dicha decisión.

Posibles consecuencias en Ecuador

El director de Icare afirmó que la forma en que se resuelva este episodio político, determinará el ambiente en que se llevará a cabo la segunda vuelta electoral.

Guillermo Lasso. Foto: @LassoGuillermo

Para Donoso, si la última palabra del CNE termina favoreciendo a Lasso, podría dar paso a una revuelta social. “El movimiento indígena ha manifestado estar súper atento a lo que suceda. Y ahí tendremos en el inmediato plazo tensiones sociales que van a ser muy complejas”, agregó.

Continuó diciendo que, en este caso, los seguidores de Pérez probablemente se sentirán defraudados y enemistados con Lasso, por lo que “no votarían por él y sus votos migrarían al voto nulo o incluso al correísmo”.

Yaku Pérez. Foto: @yakuperezg

Ahora, de resultar favorecido Pérez por el CNE, el analista mencionó que no solo podría ser considerablemente apoyado por el pueblo, sino que incluso podría “derrotar finalmente al correísmo”.

“Creo que sería mucho más complejo para Arauz derrotar a Pérez (…). Es evidente que Pérez podría derrotar finalmente al correísmo. Entonces, de cómo se resuelve esta crisis depende la gobernabilidad de los próximos años en el país. Incluyendo la segunda vuelta del 11 de abril”, dijo.

Todos los factores que han construido la transición presidencial de Ecuador han generado una sensación de confusión y ansias por parte del pueblo y de la comunidad internacional. Esta larga espera ha generado intercambio de ideas y puntos encontrados, dejando en evidencia que hasta los decimales son importantes a la hora de decidir los nuevos rumbos de un país. 

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