• Con la pandemia por covid-19 cambió el paradigma sobre los servicios de películas y series por suscripción en Internet, con Netflix, Amazon y Disney compitiendo por el liderazgo dentro del mercado. Por su parte, otras plataformas como HBO Max, Apple TV y Paramount+ intentan abrirse paso en un negocio cada vez más exigente

Hace cinco años hablar de streaming era referirse de forma casi inmediata a Netflix. La empresa californiana marcó un antes y después en la manera de ver contenidos audiovisuales a través de Internet. De un simple servicio para ver películas y series en línea, se convirtió en una de las productoras y distribuidoras más importantes de la industria, permeando incluso en premiaciones como los Oscar o los Globos de Oro.

Con este éxito, fue cuestión de tiempo antes de que surgieran más plataformas con sus propias propuestas y estilos diferentes. Hulu, Amazon Prime Video, Apple TV, o más recientemente Disney+ y HBO Max son muestras del auge de la televisión por streaming. Sin embargo, la saturación de servicios actual se convirtió en una carrera de parte de las compañías por destacar entre la variedad de ofertas e imponerse dentro de un mercado cada vez más competitivo.

El conglomerado de telecomunicaciones AT&T anunció el lunes 17 de mayo de 2021 la división de su filial WarnerMedia, la cual se fusionará con la cadena Discovery para crear una empresa totalmente independiente. Esto hará que sus respectivos servicios de streaming, HBO Max y Discovery+, probablemente se unan en una sola plataforma que albergará contenido de Warner Bros, Discovery Channel, Discovery Kids, CNN, entre otros.

Por su parte, este martes 18 de mayo de 2021, el portal de noticias The Information reveló que el gigante tecnológico Amazon está en conversaciones para comprar el reconocido estudio de cine Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). El potencial acuerdo, por cerca de 9 millardos de dólares, permitiría incorporar a Prime Video toda la biblioteca de películas de MGM y tener sus derechos de exclusividad sobre rivales como Netflix.

¿Qué es el streaming?

La tecnología de retransmisión en directo permite a los usuarios poder reproducir un contenido multimedia sin necesidad de descargar el archivo por completo. A través de redes, el contenido se transmite en simultáneo mientras se descargan en un búfer de datos.

Generalmente se suelen utilizar para material ya alojado en los servidores de la empresa, pero también aplica para la emisión de contenido en directo mediante el protocolo de transporte en tiempo real (RTP, por sus siglas en inglés) y el protocolo de transmisión en tiempo real (RTSP).

Más plataformas

La fusión de HBO Max y Discovery+ parece tener como objetivo competir contra uno de sus rivales directos: Disney+. El servicio estrenado por The Walt Disney Company en 2019 actualmente es dueño de todo un catálogo que incluye cintas y series de Disney, Pixar Marvel Studios, Blue Sky y Lucasfilm, además de documentales de la cadena National Geographic. 

El imperio de Mickey Mouse intenta pisar fuerte en el terreno del streaming con sus últimas adquisiciones. Luego de la compra de 21st Century Fox en 2019, la directiva de la empresa anunció en febrero de 2021 que el contenido de la cadena, así como el de sus filiales como Fox, FX y Fox News, se unificarán bajo un nuevo sello llamado Star.  La nueva marca de televisión sustituyó a esos canales el 23 de febrero de 2021, mientras que su propio servicio de streaming, Star+, se estrenará el 31 de agosto.

En esa misma línea, Disney también tiene presencia en el campo de los eventos deportivos con ESPN+, activo desde 2018. A esta plataforma se incorporarán todos los derechos de transmisión que poseía Fox Sports, por lo que reunirá la Liga Nacional Fútbol Americano (NFL), la Grandes Ligas de béisbol, la Football Association Challenge Cup (FA Cup) o la Ultimate Fighting Championship (UFC).

La medida de AT&T también pone en suspenso cuál será el destino tanto de HBO Max como de Discovery+. Ambas son plataformas nuevas: mientras HBO Max se lanzó en mayo de 2020 y tiene previsto llegar a Latinoamérica en junio de 2021, Discovery+ inició su servicio apenas el 23 de marzo de este año. No obstante, todavía no hay un pronunciamiento acerca de lo ocurrirá con ellas, ni de que existan planes para un nuevo servicio de streaming

Disney declara la guerra

Con la compra de 21st Century Fox, Disney comenzó a alinear las piezas para competir directamente contra Netflix. La transacción le permitió a la empresa hacerse con el 60% de las acciones de Hulu, de la cual ya era dueña del 27% desde 2009. Con el paso de los meses, Disney adquirió el porcentaje restante de participación a Comcast y TimeWarner, con lo cual absorbió por completo la plataforma.

Para 2019, Hulu era el tercer servicio de streaming con mayor número de suscriptores, superado solo por Netflix y Prime Video. Desde su compra por Disney, si bien se dedicó a transmitir los principales contenidos del estudio, la situación cambió drásticamente con el lanzamiento de Disney+.  De acuerdo con la firma Visual Capitalist, Hulu cerró 2020 como la novena compañía de video por streaming del mercado, con 28 millones de suscriptores. Ahora, con la llegada de Star+, su futuro se vuelve incierto dentro del conglomerado.

Ese mismo año, Disney también también dio otro golpe al anunciar la ruptura de su relación comercial con Netflix, la cual estuvo vigente desde 2012. Con esto, todas las series y películas del estudio, así como las de Marvel y Pixar, fueron retiradas del catálogo de la página. También se cancelaron sus proyectos conjuntos y se terminó de manera abrupta con las series que estaban en emisión dentro de la plataforma, como Daredevil o The Defenders. El retiro de todo el material se concretó luego de la aparición de Disney+.

Las conversaciones de Amazon para adquirir MGM podrían ir por el mismo camino. De consolidarse la venta, Prime Video tendría la exclusividad de sagas cinematográficas como James Bond, Rocky y El Hobbit. También clásicos como El mago de Oz, Cantando bajo la lluvia o Lo que el viento se llevó. Nuevamente, Netflix podría verse forzado a retirar varias de esas producciones de su biblioteca.

Rentabilidad por la pandemia

La pandemia por covid-19 hizo que la industria cinematográfica tornara la vista hacia el streaming. Con las salas de cine cerradas, el entretenimiento en casa se convirtió ya no en una alternativa, sino en la única opción para varios estudios. 

Un estudio de Visual Capitalist demostró que durante 2020 Disney+ logró ganar 95 millones de suscriptores en su primer año de existencia. Mientras, Hulu tuvo un crecimiento de 39% respecto al año anterior y Prime Video pasó de 75 millones de usuarios a 150 millones. El mayor beneficiado por la cuarentena fue Netflix, que se mantiene en la cúspide con 204 millones para comienzos de 2021, un incremento de 34%.

Buenos ingresos

2.761,4 millones de dólares

Percibió Netflix en ganancias durante 2020

11 millardos de dólares

Invirtió Amazon Prime en la producción de series, películas y música en 2020

Las cifras también dan cuenta de un aumento del uso de estos servicios en mercados fuera de Occidente. El conglomerado de telecomunicaciones chino Tentcent registró 120 millones de suscriptores en su servicio de streaming, mientras que la también china iQIYI cerró el año con 119 millones, más que Disney+. La plataforma india ALTBalaji también experimentó un crecimiento considerable, al posicionarse como el octavo servicio de streaming mundial, con 40 millones de usuarios.

En el rubro del streaming musical, Spotify es el líder indiscutible con 144 millones de usuarios. Le siguen Apple Music con 68 millones y Amazon Music, con 55 millones. Otros servicios de su tipo como Deezer presentaron un estancamiento durante 2020, al no superar sus 7 millones de suscriptores del año anterior.

La necesidad de los grandes estudios de tener espacios para exhibir sus películas llevó a que servicios como Prime Video presentara un aumento del 70% en sus horas de transmisión, de acuerdo al reporte anual de su expresidente, Jeff Bezos. De igual modo, Netflix aumentó en un 10% el valor de sus acciones en Wall Street, con lo cual la empresa anunció que ya no requerirá de inversiones externas para financiar sus propios proyectos y operaciones.

La revolución del streaming

Documentales de Netflix

Aunque el término se popularizó en tiempos recientes, lo cierto es que el streaming ha acompañado a Internet desde sus inicios. Sus antecedentes se pueden rastrear a las primeras emisoras de radio digital o proyectos tempranos de televisión a través de la red. Con la aparición de YouTube en 2005, el concepto de ver videos sin necesidad de descargarlos se hizo viable, ganando cada vez más popularidad con los años. 

En el caso de las series y películas, existieron iniciativas anteriores, aunque en su mayoría asociadas a la piratería y transmisiones ilegales. La situación cambió en 2013 con la optimización del catálogo en línea de Netflix y su alianza con diferentes casas productoras para fungir como distribuidor.

Actualmente, el streaming es la forma por excelencia para consumir contenido multimedia. Existen servicios especializados para cada rama del entretenimiento como la animación japonesa (Crunchyroll, Funimation), la música (Deezer, Spotify, Apple Music) o el podcast (Soundcloud, Ivoox).  

Para las transmisiones en vivo, varias páginas poseen servidores para poder ver eventos como conciertos y partidos deportivos. También las redes sociales desarrollaron sus propias aplicaciones como Periscope o Facebook e Instagram Live. En años recientes también se popularizó Twitch, una página en la cual creadores de contenido y videojugadores famosos transmiten en directo e interactúan con sus audiencias. 

El futuro del mercado

El confinamiento dejó en claro que el streaming es la nueva realidad del entretenimiento en casa. Un estudio de Leichtman Research Group reveló que para mediados de 2020, el 78% de los hogares de Estados Unidos tenían suscripción en al menos un servicio. 

La necesidad de tener un nicho asegurado en el mercado ha hecho que desde 2018 aumente considerablemente el número de plataformas disponibles en Internet. Cadenas de televisión han intentado lanzar sus propios servicios como Paramount+, Peacock (propiedad de NBC) o Showtime. También la irrupción de empresas extranjeras como Tentcent e iQIYI, o la aparición de otras regionales como Blim TV y Cinépolis Klic en México, o Atresplayer y Filmin, de España, pero que operan en toda Latinoamérica. 

Un artículo del periodista Miguel Ángel Antoñanzas para la cadena CNN en 2019, la Real Academia Española (RAE) estudia la incorporación de la palabra “ansiedad netfíxtica”. Significaría el estado de inquietud por no saber qué elegir entre el variado catálogo de opciones de Netflix. Para Antoñanzas, esta ansiedad podría en el futuro trasladarse a la incapacidad de escoger entre toda la oferta de servicios de streaming que está emergiendo.

Antes de la pandemia, algunos expertos advertían la posibilidad de que se gestara una “burbuja” dentro del mercado del streaming. Aunque por separado cada servicio es relativamente económico, la suma de suscribirse a varias plataformas a la vez puede tener altos costos. Por ejemplo, Netflix tiene un costo mensual en Latinoamérica de 8,99 dólares en su paquete básico y $13,99 para el estándar. Igualmente, Disney+ tiene un precio de $5,99 mensuales, exactamente lo mismo que Amazon Prime Video. De este modo, contratar los tres costaría cada mes $25,97, sin incluir a otras plataformas populares como Hulu o HBO Max (que aún no se sabe qué precio tendrá en América Latina).

Ante este panorama en el que resulta inviable para el presupuesto sostener cada suscripción por separado, han ganado popularidad empresas encargadas de contratar paquetes con diferentes plataformas por una sola mensualidad. En algunos países operadoras como Movistar, Orange y Vodafone han tomado la batuta de esta modalidad, mientras que en otros como Venezuela el servicio es más bien informal, pagando a particulares por el acceso a una o más pantallas.

No se sabe el desenlace que tendrá la guerra entre las plataformas de streaming. De consolidarse los paquetes con varias opciones en una misma suscripción, se podría estar ante un fenómeno similar al surgimiento de la televisión por cable en los años noventa.

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