• La Cámara de Representantes aprobó con apoyo de 35 republicanos investigar el asalto al Capitolio, aunque parece improbable que en el Senado se avale dicho proyecto de ley. Foto: EFE / EPA

La polarización en Estados Unidos está lejos de terminarse, más bien parece que se profundizarán las divisiones dentro del Partido Republicano en el Congreso entre aquellos legisladores que buscan desmarcarse de lo que representa Donald Trump y otros que temen al líder todopoderoso y sus fieles seguidores, de cara a las elecciones de medio término en 2022 y las presidenciales de 2024.

Esta semana 35 de los 175 republicanos de la Cámara de Representantes junto con todos los demócratas (217) votaron a favor de la creación de una comisión bipartidista e independiente para investigar el ataque del Capitolio ocurrido el pasado 6 de enero. Un desafío que podría afectarles su permanencia dentro del partido y su visibilidad política.

Aunque este hecho permitiría pensar que aumenta la fuerza política de los anti-Trump entre los republicanos, todavía sigue siendo un número limitado de legisladores, que más que cohesionarse podrían verse execrados de las filas del partido conservador, como ha venido ocurriendo individualmente.

Trump se mantiene como líder ideológico del Partido Republicano
Senado de EE UU

El proyecto de ley depende de que 10 legisladores republicanos junto con todos los demócratas (50) del Senado decidan avalar el proyecto de ley H.R. 3233. Un hecho poco probable hasta el momento.

Trump es el líder ideológico del partido. La mayoría de los republicanos en el Congreso le temen a los millones de militantes y votantes que adoran al expresidente. Además temen que la investigación pintará un cuadro peligroso y oscuro del partido republicano“, advierte Steffen Schmidt, profesor de Ciencias Políticas de la universidad de Iowa.

Todo esto ocurre, luego de que la semana pasada los republicanos de la Cámara expulsaran a la representante de Wyoming, Liz Cheney, del liderazgo después de que ella desafió repetidamente a Trump por afirmar falsamente que le robaron las elecciones de 2020.

Reunidos a puerta cerrada durante menos de 20 minutos, los legisladores republicanos expulsaron a la congresista de Wyoming de su trabajo como líder número 3 de la Cámara. El destierro, impulsado por Trump y otros importantes republicanos, mostró su capacidad para cambiar las carreras de los antagonistas, incluso a miembros de “la realeza republicana“. Cheney, es hija del exvicepresidente Dick Cheney.

Aunque no está claro qué significará el exilio de Cheney para los republicanos como ella, que son anti-Trump, la ruptura plantea una vez más la pregunta de si el partido experimentará un éxodo, un cambio ideológico, una escisión o se mantendrá igual.

Durante mucho tiempo se ha especulado sobre una escisión del Partido Republicano, aunque es difícil saber si esto es un punto de inflexión o un incidente aislado que desaparecerá de los titulares.

Trump se mantiene como líder ideológico del Partido Republicano
Liz Cheney, congresista republicana, en 2018. Foto: AFP

Para Schmidt es improbable la escisión del partido Republicano. “En Estados Unidos es casi imposible que gane un tercer partido. Los antitrumpistas esperan desarmar a Trump porque temen que la mayoría de estadounidenses no quieren un regreso del expresidente, sobre todo porque su futuro está lleno de pleitos y posibles problemas“.

Existen varias hipótesis sobre lo que le depara al Partido Republicano bajo este liderazgo:

Escisión del Partido Republicano

Aunque Cheney no ha dicho públicamente si se uniría a un tercer partido separatista, ha amenazado con hacerlo si el Partido Republicano no se aparta de Trump.

Los republicanos que participan en este esfuerzo son generalmente conservadores desde el punto de vista fiscal, pero más centristas en cuestiones culturales. Debido a esto, no sorprendería que algunos demócratas se unieran a este esfuerzo también.

El año pasado, el Pew Research Center mostró que 51% de los votantes demócratas se consideraban conservadores y moderados, por lo que si existe alguna remota posibilidad de que este tercer partido tenga esperanza política dependería de un apoyo de políticos bipartidistas.

Pero un obstáculo obvio para este grupo es que el sistema político estadounidense determina que el ganador se lleva todo en las elecciones, lo que hace casi imposible que terceros ganen tracción electoral.

Además, los miembros se postularían en una plataforma anti-Trump, y el índice de aprobación del expresidente entre los republicanos sigue siendo muy alto: una encuesta de la Universidad de Quinnipiac de febrero encontró que la mayoría de los republicanos (75%) quieren que Trump siga desempeñando un papel destacado en el partido.

Trump tampoco ha descartado volver a postularse para presidente, lo que podría complicar aún más las cosas para los miembros del partido que están listos para seguir adelante. Pero incluso si no se postula, los republicanos que han mostrado un fuerte apoyo al expresidente, como el gobernador de Florida, Ron DeSantis, tienen un fuerte apoyo entre la base activista.

Las elecciones de medio término en 2022 nos darán la señal de si únicamente trumpistas ganarán curules en el Senado y la Cámara. Aunque es probable que los resultados sean más variables porque Trump ya no es el presidente. Sus poderes han desaparecido y lo único que le queda es la “magia de su carisma“, asegura el profesor de Ciencias Políticas.

Pero Schmidt recuerda que Trump no es el único aspirante a la presidencia del 2024, “existe un pelotón de aspirantes a la presidencia que no abandonarán fácilmente su ambición. De aquí al 2024 ocurrirán muchas cosas que pueden descarrilar la ambición de Trump“. 

Republicanos anti-Trump postulados como independientes

La dificultad política para darle visibilidad a un tercer partido es desalentadora, electoralmente hablando, por ello una vía para romper con ese esquema sería que aumentase el número de candidatos que se postulan como independientes.

La creciente insatisfacción de los votantes con los dos partidos principales y la proporción de estadounidenses que se identifican como independientes ha aumentado. Esto proporciona una oportunidad para alguien como Cheney. Los independientes son más propensos que los republicanos (entre un 69 y un 23%, según una encuesta de abril de CNN / SSRS) de reconocer que Biden ganó legítimamente las elecciones.

Desde Ross Perot (postulado independiente el 1992 con mejores resultados en la historia *19% de los votos) el electorado ha cambiado, mostrando un fuerte aumento de registros independientes, según Gallup.

Entonces, si algunos votantes están realmente insatisfechos con la polarización de estos dos partidos, puede haber una oportunidad real para candidatos más independientes (en el Congreso).

Trump encabeza un tercero partido

Este escenario estaba en boga a principios de este año, cuando Trump exploraba formar un tercer partido. Pero todavía existe la posibilidad de que el expresidente se separe del Partido Republicano tradicional, o que alguien como él lidere un partido «Patriota» o «MAGA», que abrace más plenamente sus políticas.

Donald Trump. Foto: Archivo

La mayoría de los republicanos en el Congreso están de acuerdo en que Trump es el líder indiscutible del partido, y otros republicanos han tenido problemas para emularlo con el mismo grado de éxito.

Pero si el expresidente decidiera formar un partido separado tendría apoyo. Una encuesta de febrero de la Universidad de Suffolk / USA Today encontró que el 46% de los votantes de Trump dejarían el partido a favor de un tercero creado por él. Y la mitad de los encuestados dijeron que querían que el Partido Republicano adoptara una postura más fuerte a favor de Trump, incluso si eso significaba perder el apoyo de los republicanos del establishment.

Una encuesta separada de Politico / Morning Consult encontró un apoyo similar: el 54% de los votantes republicanos dijeron que apoyarían una hipotética candidatura de Trump en las primarias de 2024, y el 59% dijo que debería desempeñar un “papel importante” en el partido en el futuro

Se mantiene la lealtad hacia Trump

También es posible que el episodio con la legisladora Liz Cheney quede como algo anecdótico, y el voto en la Cámara de Representantes por investigar el ataque al Capitolio no prospere en el Senado, permitiéndole al Partido Republicano continuar su senda actual, donde sus miembros son juzgados por su lealtad a Trump y aquellos considerados insuficientemente leales son expulsados ​​de sus roles de liderazgo o forzados a navegar su propio camino.

Con base en los eventos recientes, este escenario parece el más probable, especialmente porque en las legislaturas estatales, los legisladores aún muestran una lealtad inquebrantable al trumpismo. Trump sigue dominando la retórica, la agenda y la recaudación de fondos del Partido Republicano.

A nivel estatal, los republicanos están haciendo todo lo posible para impulsar proyectos de ley de votación restrictivos, más de 360 proyectos se han presentado en casi todos los estados del país y al menos 25 leyes ya han sido promulgadas.

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