• En Perú las migrantes venezolanas se han unido para apoyarse entre ellas y ayudar a otras mujeres en situación de vulnerabilidad, sin importar nacionalidad. Decenas de ellas han llegado desde Venezuela solas y otras con sus hijos. Ellas aseguran que pertenecer a un grupo de autoayuda es favorable en su proceso migratorio

En Perú más del 70 % de la población trabaja en la economía informal, según la Cámara Nacional de Comercio, Producción, Turismo y Servicios (Perucámaras). Con la imposición de las medidas restrictivas por parte del gobierno peruano, tras la llegada de la pandemia del coronavirus, cientos de migrantes venezolanos perdieron su única fuente de ingresos económicos, entre ellos están decenas de madres solteras que quedaron sin empleo.

En ese contexto nació en abril del año 2020 el grupo de apoyo social, emocional y económico; Mamitas venezolanas, un equipo integrado por madres migrantes venezolanas que buscan ayudarse entre ellas y a otras mujeres, sin importar la nacionalidad. El objetivo es superar los problemas que muchas de ellas tienen en común, como la falta de alimentos y medicinas y el difícil acceso a mejores oportunidades laborales siendo extranjeras en Perú.

El WhatsApp fue la principal red social que permitió que se conectaran entre ellas, compartieran sus experiencias y pidieran ayuda ante un problema, ya que la mayoría se enfrenta a situaciones similares; perdieron el empleo, son madres solteras, sus hijos no van a la escuela, los ingresos económicos no son suficientes para cubrir las necesidades básicas o algún familiar en Venezuela está enfermo. Fue así como se conocieron a través de las plataformas digitales en plena emergencia sanitaria por el covid-19 y crearon una amistad desde la virtualidad.

Integrantes de Mamitas venezolanas. Crédito: cortesía.

Madres venezolanas se unen en Perú para ayudar a mujeres vulnerables

Desde hace casi dos años, Mamitas venezolanas se consolidó como una red de apoyo en la que decenas de mujeres aseguran no sentirse solas y agradecen la ayuda de otras personas para superar los problemas desde el extranjero. Ellas explicaron que se trata de una iniciativa que nació ante la falta de respuesta por parte de las ONG e instituciones frente a los problemas de cientos de migrantes que suelen sentirse solos y que incluso se ven obligados a migrar a otro país o regresar a Venezuela por no encontrar apoyo.

El principal objetivo de nuestra organización es hacerle sentir al migrante venezolano que no está solo, que con un consejo, un mensaje de ánimo o una nota de voz, podemos ayudarlos con sus problemas. Hemos gestionado ayudas económicas y entregas de alimentos y medicinas, pero el acompañamiento emocional que brindamos es el más importante, porque para empezar a solucionar las dificultades hay que estar bien emocionalmente”, expresó Yosgreys Novelli, migrante venezolana fundadora de Mamitas venezolanas para El Diario.

Actualmente casi 100 migrantes conforman Mamitas venezolanas, ellas ayudan a embarazadas, madres primerizas, adultos mayores y personas con discapacidad. Semanalmente estas madres dan un aporte económico de acuerdo a sus posibilidades, este va para un fondo común que se destina para los casos más delicados, pues si todas tienen algún tipo de carencia, entre ellas siempre existirá alguien que lo necesite más.

Entre los principales problemas a los que se enfrentan las madres venezolanas en Perú, está la falta de empleo, de un oficio que les permita pagar una guardería en la que puedan dejar a sus hijos o un trabajo en el que puedan ir con ellos. A esta situación se suma la dificultad para costear el alquiler mensual de una vivienda, cubrir las necesidades básicas de alimentación, tener un seguro de salud y pagar las tarifas impuestas por la Superintendencia Nacional de Migraciones para tener su documentación en regla y renovar su residencia en el país cada año cumpliendo con la legislación peruana.

Yosgreys Novelli explicó para El Diario que por el momento el financiamiento para las donaciones que realizan sale de sus bolsillos y de iniciativas de venezolanos y peruanos. El dinero, los alimentos, las medicinas y ropas que entregan se declaran en un registro para que quede constancia de los recursos con los que cuentan y se distribuye según las necesidades de las solicitantes, estas son parte de un censo que realizó el grupo y que actualizan con frecuencia.

Pese a que la prioridad es apoyar a las migrantes venezolanas, también han organizado campañas solidarias en las que ayudan a la comunidad peruana que se encuentra en condiciones precarias. En diciembre del año pasado, realizaron una jornada social en la que llevaron alimentos y juguetes a niños y niñas peruanos de escasos recursos económicos y en situación de calle.

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Violencia de género contra la mujer

Ellas consideran que el principal apoyo que brindan es el emocional, muchas son profesionales y desde su profesión contribuyen en la resolución de problemas de otras migrantes. En el colectivo se han organizado para capacitarse en diferentes temáticas, en especial cómo abordar psicológicamente una situación y garantizar que la ayuda que ofrecen realmente sea efectiva.

Diariamente reciben peticiones de madres que necesitan alimentos, medicinas o ropa para sus hijos, en especial durante la temporada de invierno, época en la que baja la temperatura y algunos suelen enfermarse por el cambio de clima. También reciben denuncias en las que las migrantes reportan abuso de autoridad o violación de sus derechos fundamentales, incluso hay quienes han sido víctimas de violencia de género por parte de sus parejas.

Es por ello que, en un trabajo en conjunto con la Fundación Panamericana para el Desarrollo- PADF, el Centro de Atención Psicosocial (CAPS), Asociación Pasos Firmes y la Red Metropolitana de Defensoras Comunitarias de la Municipalidad de Lima, Mamitas venezolanas formó parte del proyecto “Integrando Horizontes” y crearon el manual de prevención de la violencia de género contra la mujer, una guía fundamental que brinda redes de soporte comunitario como alternativas efectivas para combatir la violencia.

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El manual de prevención de la violencia de género contra la mujer contiene números telefónicos, direcciones y el protocolo a seguir con las indicaciones de dónde acudir o qué hacer en caso de ser víctima de violencia de género en Perú. Este se ha distribuido de manera gratuita en las jornadas sociales en las que participan.

Unidas en el extranjero para superar los problemas

En Mamitas venezolanas esperan que en los próximos meses puedan dictar talleres en los que las madres aprendan diferentes oficios y obtengan la información y recursos suficientes para iniciar un emprendimiento que permita ofrecer y garantizar una mejor calidad de vida a sus hijos en el territorio peruano.

Ellas se han unido a otras organizaciones sociales en Perú y participan en jornadas solidarias en las que dan a conocer su proyecto, los servicios que brindan y ofrecen una mano amiga a los migrantes venezolanos y a la comunidad peruana.

Crédito: cortesía

Pese a las adversidades y a que a las madres venezolanas se les dificulta acceder a servicios básicos como los de salud por su condición de migrantes, su espíritu solidario prevalece en cada una de las acciones que realizan.

Si a usted le gustaría brindar algún apoyo económico, donar alimentos, medicinas o ropa puede comunicarse a través de las redes sociales ubicando los grupos y páginas de Mamitas Venezolanas en Facebook e Instagram.

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