- El hecho ocurrió en el centro de Montevideo y están siendo investigadas cuatro presuntos implicados. Para la fiscal general de Uruguay, se trata de un caso sin precedentes, que pone en evidencia el cómo se actúa ante casos de abusos sexuales en el país
El 26 de enero se dio a conocer públicamente el caso de una mujer de 30 años de edad que fue abusada lsexualmente la madrugada del domingo 23 de enero por un grupo de al menos cuatro hombres en Montevideo, Uruguay. La noticia conmocionó al país e incluso el presidente, Luis Lacalle Pou, se pronunció al respecto y declaró que se trata de una situación “asqueante y aberrante”.
Para la fiscal uruguaya, Sylvia Lovesio, se trató de un caso inédito en el país de 3,5 millones de habitantes. Agregó que actualmente también esperan los resultados de las pruebas científicas que permitirán responsabilizar a los culpables. De ser declarados culpables, los implicados podrían pasar de dos a diez años de cárcel por cargos de violación. “En Uruguay sí, es un hecho sin precedentes”, dijo Lovesio a BBC Mundo.
El hecho
La víctima asistió a un sitio nocturno en la localidad de Cordón, en el centro de Montevideo. En el mismo, conoció a un hombre, quien luego de conversar y bailar, la invitó a su domicilio. Ella aceptó ir en compañía de una amiga, quien esperó fuera durante el hecho.
Según informó Lovesio, los informes del médico forense que recibió el martes 25 de enero confirmaron que se trató de una violación. Completa afirmando que la mujer continúa en shock emocional y psicológico, por lo que las autoridades le brindaron atención de especialistas.
La detención de los implicados
Para la mañana del domingo 23 de enero, la policía detuvo a tres hombres, de ellos un adolescente y dos inquilinos, quienes posteriormente fueron dejados en libertad, con la prohibición de salir del país y de acercarse a la víctima. Los liberaron, explica Lovesio, pues no fueron detenidos en flagrancia, que sería la hipótesis por la cual se hubiera pedido prisión.
El hecho es una novedad que impacta a la sociedad que se consideraba de avanzada en la región respecto al tema de derechos, de acuerdo con distintas organizaciones sociales. Las denuncias de los grupos defensores de derechos también afirman que el caso expone la manera en que Uruguay y los países de Latinoamérica se tratan los delitos sexuales. De hecho, Lovesio afirmó que esos delitos van en aumento en el país y deberían tener mayores penas.
Organizaciones claman justicia
En Uruguay solo hay tres fiscalías de delitos sexuales, las cuales tienen entre 800 y 1.000 casos siendo investigados, así como otra carga de denuncias que crece, comentó Lovesio. “Los delitos sexuales han crecido tanto que deberían tener otra gestión a nivel de políticas públicas”, recomendó la fiscal del país de Suramérica.
La Red Uruguaya Contra la Violencia Doméstica y Sexual, que agrupa a distintos sectores y organizaciones de la sociedad civil, exigió un cambio cultural para evitar hechos como el que ocurrió el fin de semana. También se sumaron a las exigencias de justicia para la mujer, víctima de 30 años de edad.
La fiscal también se mostró preocupada pues en los casos están implicados mayormente jóvenes. En su opinión, los delitos sexuales son difíciles de comprobar debido a la alta exigencia de pruebas. Entre 2014 y 2019 hubo en Uruguay dos denuncias diferentes de presuntos abusos sexuales en grupo. Aun así, no se encontraron culpables. Para Lovesio, aún aplicando la mayor de las penas, no sería suficiente para encontrar justicia para la víctima por la legislación existente.