- El abogado Joel García indicó que el estudiante detenido presentó también inflamación en el riñón izquierdo y una lesión en la pierna debido a presuntas torturas por parte del DAET
Luego de su traslado al Ministerio Público para recibir un chequeo médico el 26 de septiembre, se determinó que el estudiante John Álvarez, detenido por la Policía Nacional Bolivariana (PNB), sufrió fuertes lesiones durante su reclusión. La información la dio a conocer su abogado Joel García, a través de su cuenta de X (antes Twitter).
Indicó que el joven fue atendido por el servicio forense de la Fiscalía, el cual encontró que Álvarez perdió la visión de su ojo izquierdo, además de sufrir una lesión en la pierna derecha e inflamación del riñón izquierdo. El abogado atribuyó esos daños físicos a torturas sufridas durante su reclusión en la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) del organismo policial.
El caso
John Álvarez es estudiante de Antropología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde es miembro del Comité de Usuarios del Comedor. También estudiaba Derecho en la Universidad Católica Santa Rosa (Ucsar). El 23 de agosto su familia reportó su desaparición y no fue hasta el 30 de agosto que sus abogados encontraron que estaba detenido en un comando de la PNB ubicado en Los Chaguaramos, Caracas.
Álvarez fue acusado por terrorismo y conspiración por la Fiscalía. De acuerdo con Joel García, se le vinculó con el caso de los seis sindicalistas condenados en agosto a 16 años de cárcel por liderar protestas de trabajadores. El 4 de septiembre, el estudiante tuvo su audiencia de presentación, en la que se le dictó privativa de libertad. Desde entonces permanece en la sede de la PNB ubicada en La Yaguara.
Víctima de torturas
El 4 de septiembre, sus padres, Wendelin Peña y John Álvarez, denunciaron que el joven había sido torturado por funcionarios de la DAET en las horas posteriores a su arresto. Durante una visita tras su audiencia de presentación, Álvarez les contó que había sido brutalmente golpeado con un bate por los agentes durante un aparente interrogatorio. Contó que también sufrió descargas eléctricas en las rodillas, costillas y testículos.
El 5 de septiembre, varias organizaciones exigieron a la Defensoría del Pueblo investigar el caso de Álvarez. Solicitaron además activar la Comisión Nacional de Prevención de la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes. No obstante, García reclamó que no fue sino hasta 22 días después que le hicieron un examen médico al detenido. Y aun así, se encontró evidencia de los maltratos que sufrió.