- El organismo exigió al Ejército de Israel cumplir con su compromiso de no utilizar ese tipo de armas
Amnistía Internacional denunció que Israel empleó proyectiles de fósforo blanco en sus bombardeos en el sur del Líbano durante las últimas semanas. Además, indicó que uno de esos ataques, contra la ciudad de Dhayra, debe ser investigado como “crimen de guerra” por tratarse de un “uso indiscriminado” contra objetivos civiles de un arma prohibida.
En un comunicado publicado el 31 de octubre, la organización de defensa de los derechos humanos señaló que sus analistas revisaron y analizaron videos y fotografías del ataque, entrevistaron a testigos, personal sanitario y personal que atendió en primera instancia a los heridos. Esto permitió constatar el uso de ese tipo de munición en un bombardeo el 16 de octubre contra la población libanesa.
“El Ejército de Israel disparó proyectiles de artillería que contenían fósforo blanco, un arma incendiaria, en operaciones en la frontera sur de Líbano, entre el 10 y el 16 de octubre (…) Un ataque a la ciudad de Deraa el 16 de octubre debe ser investigado como crimen de guerra, pues fue un ataque indiscriminado que hirió al menos a nueve civiles y daño objetivos civiles y por lo tanto fue ilegal”, dijo AI.
Exigen a Israel detener su uso
En la nota, la vicedirectora regional de AI para Oriente Medio y el Norte de África, Aya Majzoub denunció como “más allá del horror” este uso de fósforo blanco por parte de Israel, que puso en peligro “las vidas de civiles”.
“Con una creciente preocupación sobre la intensificación de las hostilidades en el sur de Líbano, el Ejército de Israel debe parar inmediatamente el uso de fósforo blanco, especialmente en áreas pobladas, en línea con su olvidado compromiso de 2013 para dejar de usar esas armas. Debe cumplir esa promesa y evitar poner más en peligro las vidas de civiles en Líbano”, destacó Majzoub.
Además de este incidente, el organismo también reunió evidencias del uso de este tipo de munición en al menos tres otros incidentes en la zona.
En este sentido, las leyes señalan que todo ataque que no distinga entre ellos es ilegal y constituye un crimen de guerra.
El fósforo blanco como arma
El fósforo blanco es una sustancia química que se dispara en proyectiles, bombas y cohetes de artillería y se prende al ser expuesta al oxígeno, dando lugar a una reacción química que genera una temperatura intensa de 815 grados Celsius.
Produce luz y un humo denso y tóxico que se utilizan con propósitos militares, pero también provoca lesiones en contacto con las personas como quemaduras graves que a menudo llegan hasta los huesos y son difíciles de curar.
En 1980 las organizaciones internacionales y Estados crearon el Protocolo sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Armas Incendiarias del Convenio de Ginebra. Aunque países como Palestina y Líbano sí han ratificado este protocolo, Israel no lo ha hecho aún.
El 12 de octubre, la ONG Human Rights Watch (HRW) denunció también que Israel usó fósforo blanco en operaciones militares contra Gaza y Líbano.
Con información de EFE.