• Los investigadores realizaron un ensayo clínico con 7 pacientes que habían sufrido un ataque cardíaco para comprobar su eficacia

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol de España desarrolló un innovador tratamiento para pacientes que han sufrido un infarto de miocardio. Se trata de un implante biológico, con el nombre de PeriCord, que está hecho con células madre de cordón umbilical para reparar la cicatriz en el área del corazón afectada por el ataque cardíaco.

Las pruebas con el PeriCord demostraron ser más eficientes que los baipás coronarios para pacientes que han sufrido un infarto, debido a que no solo garantizan la irrigación sanguínea en la zona, sino que estimula la cicatriz para que se activen mecanismos celulares que reparen de manera natural el tejido dañado.

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El cirujano Antoni Bayés, uno de los autores del estudio, indicó que este ensayo clínico es pionero en humanos, pero tiene muchos años de investigación anteriores que permitieron verificar su eficacia.

El implante, compuesto por una membrana de pericardio de un donante aunado a las células madre del cordón umbilical, hace que el tejido se adapte a la estructura del corazón del paciente en un año, de acuerdo con el comunicado de los investigadores.

“Su potencial puede ser mucho más amplio, creemos que puede ser una herramienta muy valiosa para modular procesos inflamatorios coronarios” explicó el cirujano Sergi Querol, investigador del estudio.

Desarrollaron un implante cardíaco para reparar daños en el corazón tras un infarto
Foto: Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol

¿Qué es un baipás coronario?

El baipás coronario, también conocido como revascularización miocárdica, es una cirugía que permite mejorar el flujo sanguíneo al corazón cuando las arterias coronarias están obstruidas. Para ello, el cirujano toma un vaso sanguíneo sano de otra parte del cuerpo, como la pierna o el pecho, y lo injerta en la arteria coronaria por encima y por debajo de la zona bloqueada, con el objetivo de que la sangre pueda llegar a su destino.

Pruebas del implante

La primera intervención con PeriCord fue un éxito hace 4 años, sin embargo, los científicos decidieron seguir con el estudio para demostrar la seguridad clínica del tratamiento en una docena de pacientes candidatos a baipás coronario. 

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Siete de ellos recibieron el implante biológico, mientras que los cinco restantes formaron un grupo de control.

“Se usan sustancias de origen humano dadas voluntariamente, tanto en lo que se refiere al tejido de pericardio de donante multitejidos como las células madre de donante de cordón umbilical en el nacimiento de un bebé”, indicó el doctor Querol.

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El experto explicó que el implante es fijado en la zona del corazón afectada por el infarto para que recupere los tejidos dañados. 

Pasado un año, los participantes del ensayo clínico mostraron que el tejido implantado se había adherido a la estructura del corazón del paciente y ya no se encontraba la cicatriz que había dejado el infarto.

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Foto: Pixabay

Los resultados del estudio confirmaron la seguridad del PeriCord pero además, revelaron otras propiedades beneficiosas del implante:

– Biocompatibilidad: el cuerpo tolera el implante, lo que reduce el riesgo de rechazo.

– Modulación de la inflamación: el PeriCord puede controlar la inflamación a diferencia de otros tratamientos.

– Calidad de vida: los investigadores señalaron que este implante mejora la calidad de vida de pacientes con infarto de miocardio.

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Recuperación después de un infarto

De acuerdo con el portal especializado en salud MedLinePlus, tras un infarto de miocardio la recuperación puede ser un proceso largo, pero al seguir ciertas recomendaciones es posible retomar la vida normal:

– Hacer reposo: evitar actividades que requieran esfuerzo físico intenso durante las primeras semanas.

– Mantener una buena alimentación: limitar el consumo de grasas saturadas y azúcares.

– Asistir al control médico: de esta forma se puede monitorear el progreso, evaluar un tratamiento adicional o detectar cualquier complicación.

– No fumar ni tomar alcohol: estos hábitos aumentan el riesgo de sufrir otro infarto.

– Controlar el estrés: es un factor desencadenante de problemas cardíacos.

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