• El gobierno colombiano acusó al régimen venezolano de albergar a grupos “narcoterroristas” y elevará la denuncia ante la ONU

A medida que pasan los días crece la tensión entre el gobierno de Colombia y el régimen de Nicolás Maduro, luego de que el 29 de agosto el ex guerrillero y prófugo de la justicia Iván Márquez anunciara que las FARC retomaron la lucha armada bajo la excusa de que el presidente neogranadino, Iván Duque, traicionó los acuerdos de paz firmados en La Habana, Cuba, en 2016.

Esas declaraciones, emitidas a través de un audiovisual de 32 minutos, encendieron las alarmas ante un posible nuevo capítulo del conflicto armado en el vecino país. De esa etapa oscura, el grupo guerrillero, cargado de ideales marxista-leninistas, tuvo su cuota de participación desde 1964 con un historial en su haber de muertes, secuestros, desapariciones y narcotráfico.

Después de que Márquez anunciara el regreso de una “Segunda Marquetalia”, en alusión a la operación y al lugar donde dio origen a las FARC, el mandatario colombiano expresó que no se trataba del surgimiento de una nueva guerrilla, sino de una banda de “narcoterroristas” que contaban con el apoyo y el albergue de Maduro, declaraciones rechazadas rápidamente por el dirigente chavista.

Sin embargo, el 29 de julio, a propósito del acto de culminación del Foro de Sao Paulo celebrado en Caracas, Maduro expresó que tanto Iván Márquez como Jesús Sántrich eran “bienvenidos” en Venezuela al considerar que ambos eran “líderes de paz”. Además de eso, extendió su invitación a las FARC diciendo que “son bienvenidas cuando quieran” al país.

Sus declaraciones se dieron en alusión al ex presidente colombiano Álvaro Uribe, quien días antes había tildado de fugitivos a los ex combatientes y había afirmado que estos se encontraban en Caracas para asistir al foro.

El general Luis Fernando Navarro, comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia, afirmó que parte de los disidentes del grupo guerrillero, a los que también se les conoce como “Grupos Armados Organizados Residuales” (GAO), se encontraban en territorio venezolano.

De hecho, una carpeta de inteligencia colombiana, citada por Caracol Radio, refleja que presuntamente el ex guerrillero Luciano Marín, alias Iván Márquez, se encuentra entre Apure y Caracas; Seuxis Hernández Solarte, conocido como Jesús Sántrich, estaría en Caracas. Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, y Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa, estarían escondidos en Bolívar; mientras que Alberto Cruz Lobo, alias Enrique Marulanda, se encontraría en Amazonas.

“Se organizan, entrenan, desarrollan sus actividades de narcotráfico. Además, como sus cabecillas están allá (en Venezuela) desarrollan acciones contra nuestros habitantes en la frontera”, acotó Navarro.

De acuerdo con una investigación de la agencia de noticias AFP, el video de 32 minutos donde Márquez habla de retomar las armas se encuentra alojado en el portal farc-ep.info, un dominio web que, según la base de datos de la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, se creó el 12 de agosto de 2019 al este del estado Anzoátegui.

Duque descarta incursión militar en Venezuela

Según el ministro de Defensa neogranadino, Guillermo Botero, entre 80 y 90% de los que integran el grupo disidente de las FARC se encuentran en Venezuela gracias a que presuntamente existe un “corredor de movilidad” desde donde se traslada droga de Colombia al territorio nacional.

Guillermo Botero, ministro de Defensa de Colombia | Foto: Colprensa

Sin embargo, descartó que su gobierno tenga planeado llevar a cabo una incursión militar en territorio venezolano para capturar a los cabecillas del grupo guerrillero. Señaló además que 14 miembros de las disidencias de las FARC han sido asesinados luego de un bombardeo en una zona de Caquetá, al sur de Colombia.

Este miércoles la Cancillería neogranadina informó que asesores y miembros de inteligencia le han entregado al presidente Duque los resultados de las recientes investigaciones que “demuestran” las operaciones que tanto las FARC como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) han realizado desde Venezuela. Dichas pruebas serán consignadas ante la Asamblea General de la ONU que inicia el 24 de septiembre.

El expediente que presentará el mandatario colombiano incluye testimonios de víctimas, material fotográfico, informes de inteligencia militar, imágenes satelitales, grabaciones, correos y documentos interceptados de los dos grupos guerrilleros. La investigación también cuenta con informes de la Asamblea Nacional (AN).

Entretanto, el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, dijo el martes que el Parlamento autorizará el uso de tecnología satelital a fin de detectar y ubicar a grupos guerrilleros en territorio nacional. También dijo que iniciaron labores de inteligencia con autoridades colombianas.

En la sesión especial del Legislativo se declararon como grupos terroristas a las FARC, el ELN, Hamás, Hezbolá e ISIS. Guaidó calificó al dirigente chavista de “traidor a la soberanía nacional” y llamó nuevamente a la Fuerza Armada Nacional (FAN) a defender a la nación de grupos irregulares.

Orlando Viera-Blanco y Claudio Sandoval, embajadores de Venezuela en Canadá y Honduras respectivamente, introdujeron ante la Corte Penal Internacional (CPI) el acuerdo aprobado por la AN donde se rechaza la presencia de las FARC en el territorio nacional. Según los diplomáticos, la medida busca prevenir crímenes de lesa humanidad y de guerra por parte del grupo guerrillero.

Luego de las declaraciones de Guaidó, Maduro rechazó las versiones de que su administración proteja a grupos rebeldes colombianos y acusó a Duque y a la oposición venezolana de preparar “una agresión contra Venezuela”. “El gobierno actual de Colombia no quiere la paz, quiere la guerra, quiere la violencia. Y ahora quiere acusar a Venezuela de ser el causante de una guerra de 70 años” que azota al vecino país, dijo.

Sin embargo, la presencia del ELN y miembros de las FARC no es un hecho nuevo. Diputados opositores han denunciado, en reiteradas ocasiones, la presencia de estos grupos irregulares en estados como Táchira, Apure, Amazonas y Bolívar. En este último se les ha visto, mezclados con la delincuencia común, en las minas ilegales de oro al sur del Orinoco.

En respuesta a las acusaciones de Colombia y del Parlamento nacional, la Cancillería del régimen señaló que sigue con “profunda preocupación” la “inminente reactivación del conflicto” armado en el vecino país y cuestionó que, a su juicio, se busque desplazar a terceras naciones la exclusiva responsabilidad del gobierno neogranadino de la “violación sistemática de derechos humanos”.

La alerta naranja, una escalada en el conflicto

Durante el acto de conmemoración del IX aniversario de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, Maduro decretó una “alerta naranja” en la zona fronteriza con Colombia, que comprende unos 2.219 kilómetros. El objetivo, según el dirigente, es enfrentar una supuesta agresión del gobierno neogranadino ante “falsos positivos” (montajes) que buscan iniciar un “conflicto militar” en Venezuela.

Por ello, dijo que del 10 al 28 de septiembre se realizarán ejercicios militares, denominados “Ejercicios de Soberanía y Paz” en las zonas limítrofes de los estados Zulia, Táchira, Apure y Amazonas. La actividad estará a cargo de Remigio Ceballos, comandante del Ceofanb.

Conmemoración del IX aniversario de la UMBV | Foto: @NicolasMaduro

La noche de este miércoles, Maduro anunció que desplegará un sistema de misiles para la defensa antiaérea en la frontera con Colombia.

Luego de estas declaraciones, el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, dijo en un audio enviado a los periodistas que su país está listo para defender la soberanía ante las “amenazas” del régimen de Venezuela.

La nueva política clandestina de las FARC

El considerado ex número dos de las FARC, Iván Márquez, apareció nuevamente este miércoles en un video publicado en YouTube. En el audiovisual, el guerrillero anunció la creación de una organización política, llamada Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, que operará desde la clandestinidad y que se suma al conflicto armado en Colombia.

“Los integrantes del nuevo movimiento tendrán una actividad dentro del sector social donde vivan, trabajen o estudien, sin que sea de público conocimiento su pertenencia política”, expuso.

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