• La realización de clases a distancia no ha sido obstáculo para que las instituciones de educación privada sigan cumpliendo con su labor

Poder seguir impartiendo educación pese a la cuarentena y el distanciamiento social decretado en el país ha sido la premisa bajo la cual los colegios privados de Venezuela han continuado dando clases pese a la pandemia de Covid-19.

Fausto Romeo, presidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep), comenta en exclusiva para El Diario que con este objetivo en mente, desde el sector se mantienen en constante comunicación con el Ministerio de Educación. Indica que las reuniones y mesas de trabajo con los organismos gubernamentales han permitido que sus propuestas sean escuchadas.

Hemos mantenido reuniones para conversar sobre múltiples aspectos tales como la necesidad o no de suspender las actividades escolares, los requerimientos técnicos de conectividad para poder dar poder dictar clases a distancia, además hemos propuesto la posibilidad de hacer uso de alguno de los canales del Estado para impartir clases” Fausto Romeo

El presidente de Andiep señala que pese a las dificultades inherentes a la contingencia provocada por la pandemia de Covid-19, gran parte de los colegios privados se encuentran en capacidad de continuar con sus actividades de forma online. Afirma que el motivo de ello es que en el pasado ya habían tenido que recurrir a dicha modalidad para poder trabajar.

Recuerda que durante las protestas antigubernamentales ocurridas en los años 2007, 2017 y 2018 los colegios privados tuvieron que adaptarse junto a sus docentes y estudiantes para poder finalizar el año escolar. Debido a esto pudieron ir optimizando sus procesos e ir corrigiendo las fallas que se pudiesen presentar, para poder sobrellevar contingencias que impidiesen efectuar las clases de forma presencial.

Agrega que más recientemente, en el año 2019, la instituciones educativas privadas también se vieron en la necesidad de implementar protocolos de clases a distancia como consecuencia de las fallas eléctricas que afectaron a Venezuela entre los meses de marzo y julio de ese año.

“Los apagones fueron la gran prueba que hemos tenido porque durante casi dos meses tuvimos que trabajar sin servicio eléctrico en todo el país”, sostiene.

Fue ante esas circunstancias que, según señala Romeo, en Andiep comprendieron la necesidad de estar preparados ante cualquier eventualidad que impidiera la enseñanza en las aulas de clase.

“Esto llevó a que muchos colegios orientaran a sus docentes en el uso de herramientas que podían facilitar dar las clases sin tener que estar ante sus alumnos de manera presencial”, comenta.

Colegios privados. La educación privada representa el 20% de la infraestructura educativa del país.

El presidente de Andiep indica que como parte de esa orientación, muchos colegios realizaron encuestas para conocer cuántos de sus profesores tenían teléfonos inteligentes, computadoras, además de saber si contaban con Internet en sus casas. Ello sirvió para que algunas instituciones optaran por entregarle a sus docentes equipos para realizar la labor a distancia.

Los colegios son conscientes de los gastos que trabajar a distancia implica para sus profesores, razón por la que la mayoría de estos han asumido los costos del consumo de Internet de sus trabajadores.

“Todo el sistema de educación privada le está pagando a los trabajadores los datos y la renta básica de sus celulares que utilizan para trabajar y cuando hablo de trabajadores, incluyo no solamente a los docentes, sino también al personal administrativo”, apunta.

Colegios privados en Venezuela

En el país existen unos 5.000 colegios privados, no obstante, de esa cifra tan solo entre 1.800 y 1.900 se encuentran afiliados en alguna de las tres asociaciones de instituciones privadas que existen en Venezuela como lo son: La Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), la Cámara de la Educación Privada (Cavep) y la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep).

Sostiene que las instituciones que se encuentran en una posición de mayor vulnerabilidad son precisamente aquellas que no están afiliadas a ninguna asociación, pues ello ocasiona que no cuenten con ninguna clase de orientación o cooperación.

Morosidad en cuarentena

Foto: Cortesía

Romeo señala que los niveles de morosidad que manejan los colegios que se encuentran afiliados a la asociación que preside, se han incrementado de forma significativa a partir del mes de marzo. Esta situación ha afectado de forma significativa a aquellas instituciones que manejan sus presupuestos de funcionamiento en bolívares.

Si bien no precisa el número, afirma que una cantidad importante de colegios han optado por manejar sus estructuras de costos en divisas, incluyendo criptomonedas. Esto luego de que fuese derogada la Ley de Ilícitos Cambiarios y se promulgara la Ley de Criptomonedas.

Muchos colegios hemos pasado a tener un presupuesto de funcionamiento con una estructura de costos en divisas, no necesariamente en dólares, pueden ser criptomonedas, euros, la que más se adapte a las circunstancias de cada colegio” Fausto Romeo

Afirma que uno de los factores que exacerban el impacto de la morosidad en aquellos colegios que estaban manejando sus presupuestos en bolívares, es la devaluación que ha registrado la moneda nacional durante el último mes.

Detalla que 70% del presupuesto de las instituciones está destinado al pago de nómina, beneficios y prestaciones sociales; mientras que el restante, 30%, es utilizado para los gastos operativos de los colegios.

Romeo sostiene que estos niveles de morosidad afectan la capacidad de los colegios de continuar corriendo con los gastos de Internet de sus docentes tal y como han venido haciéndolo desde el inicio de la actual contingencia.

Agrega también que los gastos de aquellas instituciones que contaban con seguridad privada se han elevado de forma considerable. Explica que previo a la cuarentena este servicio era empleado para resguardar las instalaciones de los colegios solamente durante la noche y los fines de semana. Esto ha cambiado porque actualmente las instalaciones permanecen solas, lo que puede conducir a que sean objeto de hechos delictivos.

“Los colegios están utilizando ahora servicios de seguridad privada durante las 24 horas del día, los siete días de la semana”, comenta.

Foto: Cortesía

A esta situación se suma que los colegios deben correr con los gastos de comida de los vigilantes.

Pese al aumento de la morosidad y las implicaciones que ello acarrea para el funcionamiento de los colegios privados, el presidente de Andiep afirma que están dando facilidades de pago. Comenta que son conscientes de las circunstancias y señala que son excepcionales los casos de representantes que optan por no pagar amparándose en que sus hijos no están asistiendo a clases.

Bajo estas condiciones de aumento de los gastos y de morosidad, Romeo no descarta que algunas instituciones educativas privadas se vean obligadas a cerrar de forma permanente. Sin embargo, es tajante en afirmar que continuarán educando a las próximas generaciones sin importar las dificultades que puedan presentarse.

Noticias relacionadas