• La falta de equipos electorales y la poca disposición de la oposición a participar en los comicios dificultan la realización de la votación

En un mar de conflictividad política y pandemia, las posibilidades de llevar a cabo el proceso electoral para elegir a los diputados de la Asamblea Nacional que estaban previstas para llevarse a cabo el 6 de diciembre lucían poco probables.

Sin embargo, todos esos impedimentos quedaron de lado este 13 de mayo cuando Nicolás Maduro anunció su intención de llevar a cabo los comicios que permitan renovar el Parlamento, que hasta la fecha cuenta con mayoría opositora.

“Presenten sus candidatos, vayamos a la elección de la Asamblea Nacional y el asunto de los venezolanos lo resolvemos con el voto popular, en las urnas electorales, el día de las elecciones”, instó Maduro a la oposición mientras ofrecía un balance de los nuevos casos de Covid-19 en el país.

Las palabras de Maduro suponen una declaración de intenciones, las elecciones deben realizarse este año. Aunque, la posibilidad de que lleguen a concretarse en el lapso previsto parece poco factible, principalmente debido a problemas de índole técnico.

Eugenio Martínez, periodista experto en temas electorales, señala en exclusiva para El Diario que actualmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) no cuenta con los equipos necesarios para llevar a cabo una elección.

Recuerda que en el incendio registrado el pasado mes de marzo, en los galpones del CNE ubicados en Filas de Mariche, se destruyó gran parte de la maquinaria electoral.

En el lugar, no solamente se encontraban almacenadas las máquinas electorales, sino también las maletas en las que se resguardaban y transportaban los equipos; además de las baterías de respaldo y los equipos captahuellas.

En el incendio de marzo se perdió aproximadamente 98% de las máquinas de votación que existían en el país” Eugenio Martínez
Foto: Twitter

Explica que esta situación plantea un grave problema para el CNE, pues el software con el que cuenta el organismo electoral está diseñado para operar exclusivamente en equipos homologados por la empresa multinacional Smartmatic. 

Sostiene que en condiciones normales la pérdida de los equipos no supondría ningún problema debido a que, disponiendo de los recursos financieros necesarios, se podría proceder fácilmente a la compra de nuevo material electoral. No obstante, las sanciones impuestas por Estados Unidos hacen casi imposible que Venezuela pueda adquirir los equipos. 

“Reponer el parque de máquinas en condiciones normales implicaría solamente disponer de los recursos necesarios para la adquisición de los equipos, cuyo precio se ubica aproximadamente en 2.500 dólares cada uno”, comenta.

Maquinas de votación. Durante las elecciones parlamentarias realizadas en el año 2005 se utilizaron casi 35.000 equipos de votación.

A esta situación se suman las confrontaciones ocurridas entre Smartmatic y el régimen de Maduro, luego de que Antonio Mugica, director de la empresa, denunciara en el año 2017 que las cifras anunciadas por el CNE no correspondían con la participación real en las elecciones para elegir a la asamblea nacional constituyente.

«La diferencia entre la cantidad anunciada y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores», señalaba en su momento Mugica.

Foto: BBC

Debido a este contexto, Martínez indica que en un caso hipotético la opción más viable sería que Venezuela comprase los equipos a través de un tercero; lo cual luce como un  escenario complejo.

Agrega que entre menos tiempo se tenga para organizar el proceso electoral, serán menores las garantías técnicas que pueda ofrecer el ente electoral, tanto a los electores como a los partidos políticos que deseen participar.

Todos estas dificultades podrían conducir a un escenario en el que, en caso de realizarse los comicios, estos deban ser de carácter manual y no automatizado como han venido realizándose en el país desde hace años. Martínez comenta que esta posibilidad plantea dos nuevos inconvenientes; como lo son el aumento de la posibilidad de contagio del Covid-19, además de tener que delegar el control del traslado de actas y comprobantes a los funcionarios del Plan República, cosa que estima es poco conveniente.

Martínez indica que a diferencia de otros países en Venezuela no se está trabajando en la creación de protocolos sanitarios que permitan minimizar la posibilidad de contagio al momento de sufragar. Comenta que en algunos países de la región como Ecuador están estudiando estrategias como el dividir la jornada de votación en varios días.

“Todas las autoridades electorales de la región están trabajando en la creación de protocolos sanitarios para sus respectivos procesos electorales, salvo Venezuela donde nadie está trabajando en ningún protocolo público para la elección”, señala. 

Considera que esta falta de planificación es en extremo grave pues, durante un proceso electoral normal, existen al menos 40 fases en las que existe un riesgo de contagio potencialmente alto. El experto afirma que en caso de no poner en práctica protocolos sanitarios, será imposible garantizar la seguridad de los electores.

¿El momento ideal?

Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, cree que uno de los motivos por los cuales desde el régimen se está intentando realizar las elecciones parlamentarias pese a la pandemia es eliminar el soporte institucional sobre el cual se cimenta el poder del presidente encargado Juan Guaidó.

Considera que otro de los objetivos de los comicios es presionar a la oposición para crear posibles divisiones que impidan que estos puedan conformar un frente unido.

“Maduro apuesta a que la oposición no se pondrá de acuerdo con respecto a la participación y eso los fracture a lo interno”, considera León en entrevista a El Diario.

Foto: AFP

León cree que la principal causa de conflictos será la decisión de participar o no en unos comicios parlamentarios sin garantías y sin que previamente se produzca la designación de una nueva directiva del CNE. Cree, además, que en un escenario de división interna la oposición no será capaz de presentar candidatos únicos, lo que debilitará su posición ante el régimen de Maduro. 

Afirma que pese a todas las desventajas, no le cabe la menor duda de que una fracción de la oposición sí concurrirá a los comicios. El motivo de ello es que a su juicio algunos partidos del denominado G4 —integrado por Voluntad Popular, Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo— decidirán no abandonar un espacio de poder como lo es el Parlamento.

El presidente de Datanálisis sostiene que si existiese un mínimo de transparencia en las elecciones, aunado a un acuerdo que permita la unificación de la oposición y se produjese un llamado a participar por parte del presidente interino, Juan Guaidó, sería algo natural que el régimen resultase derrotado.

Agrega que otro factor a considerar es el de la abstención, pues si bien el deseo de participación ciudadana es alto, de no estar acompañado por una convocatoria por parte de la dirigencia opositora, difícilmente concurrirán a votar.

La abstención podría, nuevamente, dar al traste con la oportunidad de triunfo opositor, mucho más si no se producen los cambios en el CNE” Luis Vicente León

La oposición deberá enfrentarse a la difícil decisión de participar o no en unos comicios sin garantías. De no concurrir a las elecciones, podrían enfrentarse a un escenario similar al vivido en el año 2005 cuando los partidos opositores decidieron abstenerse alegando falta de garantías lo que ocasionó que el oficialismo tomara el control del Parlamento. En caso de elegir asistir a la contienda electoral, se expondrán a tener que luchar contra un sistema que está diseñado para beneficiar al régimen de Maduro tal y cómo han denunciado en el pasado.

Aunado a las condiciones políticas en las que se llevaría a cabo la elección están las condiciones técnicas pues ante la falta de equipos y la imposibilidad de adquirir nuevas máquinas es necesario preguntarse si la intención del régimen de Maduro es regresar al sistema de votación manual, con todas las desventajas que ello conlleva.

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