• Cifras publicadas por la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional revelan que el incremento del Índice Nacional de Precios al Consumidor asciende a 4.099% con respecto al año 2019

El flagelo de la inflación es un problema económico que no se detiene. crisis de salud, epidemias ni por la cuarentena derivada de esta pandemia. Esta es una realidad con la que los venezolanos deben convivir a diario, desde hace años, y de la que están plenamente conscientes.

Desde el 17 de marzo, fecha en la que el régimen de Nicolás Maduro decretó la cuarentena en todo el país para prevenir la propagación del coronavirus, la inflación ha ido en aumento causando estragos en la economía de Venezuela.

La muestra más fehaciente de esta problemática fueron las cifras de inflación de marzo publicadas por la Asamblea Nacional de Venezuela. Estas revelaron que la cuarentena fue incapaz de frenar la espiral inflacionaria que sufre el país, llegando a ubicarse en 21,2%.

Los rubros de los servicios, telefonía, aseo urbano y gas doméstico experimentaron un mayor incremento al duplicarse sus precios.

En ese momento, el economista y diputado al Parlamento Ángel Alvarado alertaba que pese a la pandemia la hiperinflación seguía haciendo estragos en los bolsillos de los venezolanos.

Luego de que transcurrió un mes de cuarentena, el escenario hiperinflacionario en el que se encontraba sumido el país empeoró.

Esto se puede apreciar en la tendencia registrada durante el mes de abril. Cuando el incremento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se disparó hasta 80%.

Esta cifra representa el mayor índice inflacionario registrado en un mes en lo que va de año. Superando así a la contabilizada al cierre de enero, cuando se ubicó en 65,4%.

En esta oportunidad los rubros que registraron una mayor variación al alza fueron el de salud, con 162,44%; bebidas alcohólicas y tabaco, con 132,66%; y alquiler de vivienda, con 112,28%. Seguido muy de cerca por transporte, que se ubicó en 108,57%.

Para esta fecha, habiendo transcurrido tan solo el primer tercio del año, la inflación acumulada durante 2020 alcanzaba ya 341,61%.

El recrudecimiento de la inflación que ocurrió en abril coincidió con una caída en la producción petrolera de unos 38.000 barriles diarios; así como con un descenso del precio del crudo cercano a 50%. Esto se tradujo en una importante contracción de las fuentes de divisas para la nación.

Sin embargo, luego de transcurridos dos meses desde el inicio de la cuarentena en el país, la inflación registró una desaceleración importante. Llegó a 15,3% durante mayo. Esta cifra contrasta con la publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV), que se situó en 38,6%, lo que representa casi el doble de lo reportado por la Asamblea Nacional.

El motivo de esta discrepancia, según explicó el diputado Alvarado a El Diario en su momento, fue que el BCV venía publicado cifras significativamente inferiores durante el transcurso de este año.

En abril la inflación que reportó el BCV fue de 27%, mientras que la de la AN fue de 80%. Ese mes tuvimos una mega devaluación del tipo de cambio que pasó de 80.000 bolívares por dólar a casi 200.000 bolívares”, argumentó.

Esta reducción de la hiperinflación también estuvo vinculada estrechamente con la relativa estabilidad de la tasa de cambio, tanto oficial como del mercado mercado paralelo. No obstante, Alvarado era cauto al afirmar que esta caída de los índices inflacionarios no tenía que traducirse necesariamente en una tendencia a la baja.

Durante este mes, el rubro que registró un mayor incremento fue el de servicios con 85,8%; seguido por alimentos y bebidas no alcohólicas con 34,1% y equipamiento para el hogar con 19,5%. Debido a la cuarentena y al distanciamiento social, el único rubro que no registró variación durante mayo fue el de esparcimiento.

Nuevo aumento

Foto cortesía

Posteriormente, el Parlamento informó que durante el transcurso de junio la inflación registrada había sido de 19,5%. Un hecho que representa un aumento de 4,2% con respecto al mes anterior.

Uno de los factores que contribuyeron a este incremento fue el aumento del precio del combustible decretado en mayo. Este no se había reflejado a cabalidad en los datos recogidos del mes anterior.

Al igual que en el mes mayo, durante junio la tasa de cambio se mantuvo relativamente estable y el bolívar solo se devaluó 7%. Esto de acuerdo con la tasa de cambio del mercado paralelo.

Continuando la tendencia registrada en meses anteriores, los servicios se mantuvieron como el rubro con el mayor incremento porcentual, con 119,8%. Seguido por restaurantes y hoteles, los cuales también duplicaron su precio con una inflación de 110,1%.

Hiperinflación. La inflación interanual registrada a julio de 2020 es de 4.099%.

Los índices de inflación de julio publicados recientemente por la AN dan la razón a la cautela expresada por Alvarado. Durante dicho mes las cifras volvieron a dispararse, llegando a 55,05%.

Esta variación representa más del doble que la contabilizada en junio y vino dada de la mano del aumento, una vez más, de los servicios. Especialmente del aseo urbano, el cual tuvo un incremento de 2.954,53%.

Otros rubros que también registraron variaciones importantes en su precio fueron los de telefonía local y móvil, de 678,6% y 334,45% respectivamente.

Con estas nuevas cifras la inflación acumulada en lo que va del año 2020 alcanza ya 843,44%.

En el caso de los alimentos y bebidas no alcohólicas, el aumento fue de 10,9%. Lo que situó el costo de la canasta básica, según la AN, en unos 213 dólares. Un monto más de 100 veces mayor que el percibido por un venezolano que gana sueldo mínimo —400.000 bolívares—, equivalente a menos de dos dólares al mes.

Esta brecha entre el salario mínimo y el costo de la canasta básica ha ocasionado que Alfonso Marquina, presidente de la Comisión de Finanzas de la AN, hiciera un llamado para que se dolaricen los sueldos en Venezuela.

“Hoy quiero insistir en la necesidad de que también se dolarice el salario de los venezolanos. Hay que establecer un salario acorde para ellos”, expresó el parlamentario al presentar las cifras de la inflación de julio.

Señaló que pese a lo que han indicado algunos voceros, el país continúa en una senda hiperinflacionaria. Un lugar del que, a su juicio, solo podrá salir de ocurrir un cambio político.

Los datos de inflación de julio dejan una muestra de la paralización económica que se ha registrado en Venezuela durante más de cuatro meses. La falta de aplicación de políticas económicas por parte del régimen de Nicolás Maduro ha conducido al país a una profundización de la espiral hiperinflacionaria.

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