• Los cambios implementados -y acordados previamente entre los integrantes de la Mesa de Diálogo Nacional- provocarán que una sola fuerza política controle más del 80% de los curules de la próxima Asamblea Nacional

Los cambios implementados por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE) en el tamaño del Parlamento y en el sistema de adjudicación de cargos mantienen el efecto de sobre representación de mayorías que se había denunciado en el sistema electoral de Venezuela. Los cambios implementados -y acordados previamente entre los integrantes de la Mesa de Diálogo Nacional- provocarán que una sola fuerza política controle más del 80% de los curules de la próxima Asamblea Nacional.

Sin la participación de la oposición que se agrupa en torno al llamado G4 y el gobierno interino de Juan Guaidó el efecto de sobre representación del sistema de adjudicación de cargos provocará que el PSUV pueda llegar a controlar hasta 239 cargos de los 277 que están en disputa.

Los cambios acordados en la Mesa de Diálogo Nacional

Es conveniente recordar que los partidos políticos que integran a la Mesa de Diálogo Nacional acordaron aumentar de 167 a 277 la cantidad de integrantes del Parlamento venezolano. Para esto, el TSJ desaplicó 12 artículos de la Ley Orgánica de Procesos Electorales y ordenó al CNE asumir facultades legislativas para instrumentar los cambios acordados entre los partidos PSUV, Avanzada Progresista, MAS, Soluciones, Cambiemos y Esperanza por el Cambio.

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Los 277 curules se distribuyeron de la siguiente manera:

.-Se pasó de 113 a 130 diputados nominales, electos por nombre y apellido en las mismas 87 circunscripciones de 2015.

.-Se pasó de 51 a 96 diputados por listas Estadales. Distribuidos en las 24 entidades Federales. Electos por Método d’ hondt simple en listas estadales que asignan entre 3 y 10 diputados.

.-Se creó una “lista de adjudicación nacional” que asignará 48 diputados nacionales electos por método d’ hondt simple, agrupando los votos obtenidos por los partidos nacionales en las listas estadales.

.-Los tres escaños indígenas se escogerán en una fecha distinta al 6 de diciembre, a través de mecanismo a mano alzada en una primera fase de un proceso de selección en segundo grado.

Según el análisis realizado por los integrantes del Observatorio Electoral Venezolana (OEV) y la Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación estos cambios están precedidos por varias violaciones a la ley, las tres más relevantes son:

.-Las cifras de proyección poblacional fueron manipuladas .-discrecionalmente para Intentar justificar la distribución no proporcional de los escaños en las diversas entidades, favoreciendo la sobre-representación de los estados más pequeños.

.-Los escaños por la lista regional, que incrementaron de 51 a 96, así como los 17 diputados adicionales que se escogerán vía nominal para pasar de 113 a 130, se asignaron discrecionalmente con el objetivo de sobre-representar a los estados con menor población y a sub-representar a los estados donde se concentra la mayor cantidad de ciudadanos.

.-7 de los 17 nuevos diputados nominales (41,2%) fueron asignados a circunscripciones donde el índice poblacional no justifica el incremento (pocos electores), afectando todavía más la ya sesgada distribución de las circunscripciones y cargos nominales a elegir en cada una.

La mayoría de los cambios se instrumentaron asumiendo que la oposición que respalda al gobierno interino participaría del evento electoral. La modificación del sistema de adjudicación de cargos buscaba minimizar el impacto del voto opositor y potenciar el voto de las zonas pro-gobierno. En este sentido, según el análisis del OEV y de la Red de Observación Electoral se detecta una marcada motivación política de sobre representar a los estados con menor población electoral y sub-representar a los estados donde se concentra la mayor población del país.

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La razón de esto es clara: en las entidades más pobladas el oficialismo históricamente obtiene cerca del 40% de sus votos y la oposición el 60% de sus votos.

Por el contrario, en los Estados menos poblados el oficialismo obtiene hasta el 30% de sus votos mientras que la oposición obtiene alrededor del 10%. Ambos sectores obtienen el 30% de sus votos en entidades con población intermedia.

En importante precisar que un partido político o coalición que obtenga de forma homogénea alrededor de 2,5% de los votos nacionales totales, podría asegurar un diputado vía la “lista Nacional”, pero no obtendría ningún diputado por vía lista regional, ni tendría votos suficientes para ganar alguna circunscripción nominal, lo cual lo dejaría con una representación en el Parlamento de 0,36%, ampliamente sub representado y con muy pocas probabilidades de influir en la toma de decisiones de una cámara con 277 diputados.

Este cambio, además de garantizar que se potenciara el impacto del voto pro-gobierno se instrumentó para lograr que los principales referentes de la Mesa de Diálogo Nacional pudiesen tener opciones reales de entrar al Parlamento, si se confirmaba la participación de la oposición tradicional.

Como consecuencia del mecanismo de asignación por el método de d’ hondt simple para las “listas Estadales”, completamente desvinculado de la elección de cargos nominales (sin mecanismos de descuento), para lograr al menos un (1) escaño en la mayoría de las entidades, un partido político o coalición necesitaría obtener alrededor del 30% de los votos lista respectivos, esto es contrario al pluralismo político, perjudica a las minorías y desmotiva la participación de partidos regionales; por el contrario, estimula la construcción de coaliciones electorales y la polarización de la política para lograr ciertos niveles de competitividad frente a las coaliciones o partidos dominantes.

El sistema no solo es injusto en cuanto a la asignación de proporcionalidad entre los votos y los escaños, sino que al sobre-representar a los estados pequeños y como consecuencia del diseño parcializado de las circunscripciones (gerrymandering) en 2010 y 2015, que se va a mantiene para 2020, podría permitir que el PSUV (en un escenario en donde hubiese participado la oposición tradicional) obtuviese fácilmente la mayoría de los escaños del Parlamento nacional sin ganar la mayoría de los votos totales, si sus votos se inclinan, como históricamente ha sucedido, hacia los estados con mayor sobre-representación.

Los escenarios

Según el trabajo de modelación de escenarios realizado por Súmate en el actual contexto, con el PSUV compitiendo contra algunas coaliciones minoritarias del chavismo y de la oposición que hace vida en la Mesa de Diálogo Nacional, junto a los partidos intervenidos por el TSJ, es evidente que el partido oficial obtendrá mucho más de los tres cuartas partes del nuevo Parlamento.

Asumiendo que el comportamiento electoral sea similar a lo que se observó durante el evento presidencial celebrado en el año 2018 el PSUV capitalizando 59.7% de los votos nacionales pudiese obtener 239 curules (86,3%) de la próxima Asamblea Nacional. Estos 239 diputados se distribuirían de la siguiente manera: 128 diputados nominales, 79 diputados por listas regionales y 29 diputados por la lista nacional. Adicionalmente deben incorporarse los 3 diputados indígenas a causa del particular proceso para su selección, ampliamente controlado por factores afines al gobierno de Nicolás Maduro.

Para este escenario se parte de las siguientes premisas: Coalición ganadora de oficialismo con 60% de los votos (partidos de oposición dispersos). Escenario de votos más parecido utilizado como base: Presidenciales 2018, ajustando la votación del PSUV para lograr el
porcentaje indicado del 60% pero dispersando los votos opositores en 4 organizaciones (40%; 30%; 20%; 10%).

Poca disposición a participar

El más reciente estudio de la firma Datanálisis* indica que apenas 8,6% de los venezolanos dicen estar muy dispuestos a participar en las elecciones parlamentarias de este domingo mientras 25,4% sostienen que están dispuestos a hacerlo. Según una nota metodológica de la encuestadora “en este momento tan particular es muy complicado proyectar índices de participación, el mejor indicador para los últimos eventos electorales ha sido el “muy dispuesto”, pero es conveniente exponer el potencial de votantes (dispuesto + muy dispuestos) en consideración a las condiciones especiales o estímulos que podrían incidir en la participación en un momento dado”.

Según este criterio la disposición potencial a participar el 6 de diciembre es de 34%. En las elecciones parlamentarias del año 2010 participaron 65% de los votantes, mientras en las parlamentarias de 2015 acudieron a votar 76% de los electores.

En el estudio de Datanálisis se indica que mayoritariamente los que están dispuestos a votar se autodefinen como chavistas. Mientras 75% de quienes dicen respaldar a la revolución bolivariana están dispuestos a acudir a las urnas, esta opinión solo la comparten 28,8% de quienes se dicen independientes y 26% de los electores que se consideran opositores.
De concretarse una participación de 34% el 6 de diciembre el evento sería muy similar a las elecciones parlamentarias del año 2005, momento en que la oposición venezolana no acudió a las elecciones previstas ese año argumentando debilidades en el sistema automatizado de votación, especialmente una supuesta vulnerabilidad del secreto del voto.
Por otra parte, un estudio especial de la firma Consultores 21 indica solo 22% está dispuesto a participar. En este grupo se encuentran 61% de quienes se dicen chavistas, 17% de los independientes y 12% de los opositores

*Datanálisis. El estudio se realizó entre el 2 y 10 de noviembre de 2020. Consiste en 500 entrevistas en hogares para un error muestral de +/-4,38%
**Consultores 21. El estudio se realizó del 2 al 11 de noviembre de 2020. Consistió en 1.000 entrevistas telefónicas a nivel nacional, zonas urbanas y rurales en Venezuela. Incluye todos los estados, la definición de áreas urbanas son ciudades de más de 20.000 habitantes, que representan el 76,7% de la población, mientras que las áreas rurales (ciudades con menos de 20.000 habitantes) representan el 23,3% del total nacional
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