• El arte de coordinar pasos de baile, cantar canciones e imitar escenas graciosas es tan solo un lado que, si no se supervisa adecuadamente, tanto niños como adolescentes pueden sufrir las consecuencias. En El Diario conversamos con una psicóloga infantil sobre la influencia de aplicación en ellos                                     

Desde el primer momento que los adolescentes y los más pequeños conocen el mundo del entretenimiento a través de TikTok; los retos virales, los tutoriales, los bailes y la imitación de sketches se convierten en su espacio favorito de distracción.   

A comienzos del confinamiento, fue considerada una de las aplicaciones móviles más utilizadas con más 800 millones de descargas en el año 2020, esto de acuerdo con la revista de negocios Forbes.

Pero, ¿por qué la aplicación es tan popular entre los más jóvenes? Usuarios en las redes sociales aseguran que “son modas generaciones”; sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado este año por la psicóloga estadounidense y especialista en medios y tecnología, Pamela Rutledge, TikTok posee características particulares como lo artístico, la ilusión de la fama y ser parte de algo nuevo y sobresaliente.

Estos factores hacen de TikTok la aplicación ideal para cualquier persona creativa y con tiempo libre que no solo disfrute de actuar en público sino de divertirse. No obstante, la problemática comienza cuando la validación social y la adicción por grabar los retos virales carecen de pensamiento crítico o madurez para juzgar el riesgo.

¿En qué afecta al cerebro?

Cuando el cerebro adolescente se encuentra en desarrollo, todavía pueden tener un pensamiento inmaduro y dificultad para comprender que lo que observa en las redes sociales es una realidad parcial e incluso irreal. También durante la adolescencia ocurren algunos fenómenos socioemocionales como la masificación o la presión social, en el que el joven es fácilmente influenciable con la finalidad de ‘pertenecer’ a algo. Ellos podrían identificarse con diferentes grupos o prácticas que representen riesgos para su salud mental y emocional”, dijo Thailena Durán, psicóloga infantil y juvenil en entrevista para El Diario.

El uso constante de TikTok en niños –desde muy temprana edad– y adolescentes tiene un efecto llamado “poda neural”. La especialista explicó que a través de esto se eliminan las conexiones neuronales que ya no son necesarias y se establecen las nuevas; es decir, el cerebro hace un reajuste de los temas que necesita guardar, y se reciben otros estímulos que se establezcan durante esta etapa, lo que determinará en gran parte el funcionamiento cerebral. 

TikTok actualiza sus políticas para proteger la privacidad de adolescentes
Foto: Cortesía

En otras palabras, todo el aprendizaje que el niño o adolescente almacena en su cerebro será sustituido por un nuevo contenido que pueda influenciar su comportamiento.

Durán también indicó que pasar mucho tiempo frente a las pantallas no contribuye con el proceso de enseñanza puesto que es recomendable un aprendizaje activo. Así mismo, señaló que el uso excesivo de esta plataforma y sus similares, puede interferir con el sueño, lo que también es perjudicial en el desarrollo y funcionamiento cerebral.

Retos que terminaron mal

En noviembre de 2020, Colbert Muñoz, un niño chileno de 12 años  de edad, murió en su habitación, luego de que intentara realizar el desafío de “El ahorcado” que consistía en amarrar un nudo en la garganta y contener la respiración en el mayor tiempo posible. Los padres comentaron su caso en un programa televisivo del país y explicaron que su hijo “quería volverse famoso y llevarlos a viajar por el mundo”.

En Venezuela, hasta los momentos no hay casos por esta práctica, sin embargo, se hizo viral el reto llamado “Rompe cráneo”, que consiste en que tres personas deben saltar al mismo tiempo y los dos que están en los extremos empujan con los pies al que esté en el medio. El objetivo es que se caiga hacia atrás y su cabeza impacte contra el suelo. Según el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC), Douglas Rico, solo reportaron dos casos de adolescentes que hicieron el reto en instituciones educativas en Barinas.

Útil pero a veces inapropiada

En ocasiones, las redes sociales son útiles para desarrollar interacciones entre individuos, un beneficio que influye en la comunicación y en el bienestar general. Un uso limitado y supervisado puede tener beneficios si el contenido es apropiado y proporciona información útil, por ejemplo, TikTok de repostería, ejercicios, o coreografías que recrean y divierten puede ser entretenimiento para ellos”, comenta la psicóloga.

La necesidad de atención, me gustas, seguidores y participación en desafíos peligrosos aumentan el riesgo en jóvenes de no solo atentar contra su vida sino de desarrollar conductas inapropiadas y adictivas.

“Son muy pocos los beneficios en relación con las consecuencias negativas, tales como imitar comportamientos no apropiados, retos, querer parecerse a alguien y frustrarse por no lograrlo, el uso excesivo de filtros, exposición a contenidos inapropiados para la edad, entre otros”, explicó Durán.

De acuerdo con DataReportal, Tiktok tiene más de 800 millones de usuarios activos al mes en todo el mundo.

La adicción a la aplicación

La especialista señaló que las adicciones surgen porque el ser humano recibe estímulos que generan en el cerebro respuestas fisiológicas de placer (secreción de dolor ejemplo), por tanto la persona va a querer repetirlo.

El increíble mundo adolescente de TikTok, en vídeo y gratis | Televisión | EL PAÍS
Foto: Cortesía

Recomendaciones para padres y/o representantes

  • Sensibilizar y psicoeducar al adolescente acerca de los riesgos que genera para su salud mental.
  • Colocar límites en los niños en relación al uso de redes sociales o retirarlas. Al menos 1 hora al día.
  • Proveer de otras actividades para la recreación para que se activen los centros de placer, preferiblemente al aire libre.
  • Orientarlos a practicar algún deporte o actividad física.

—¿Se viene una generación de adolescentes con baja autoestima?

Probablemente, es una posibilidad si los padres o responsables no acompañan a los adolescentes a diferenciar entre la realidad, y lo que se muestra en redes sociales. Evidentemente hay un cambio en las prioridades de nuestra generación, las previas y la que está en crecimiento; podemos adaptarnos a los cambios. Es irreal pensar o decir «en mi época no era así», podemos conocer el mundo y las preferencias de nuestros hijos, adolescentes y establecer los límites tomando en  cuenta que hay prácticas que son perjudiciales para su desarrollo. Hay que enfatizar que el contenido de las redes sociales no es real siempre. 

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