- Con el apoyo de los expertos Juan Manuel Trak, Stefania Vitale y Daniel Montero, El Diario desarrolló un diagrama político de los 12 candidatos a las primarias del 22 de octubre para conocer cuáles son sus posiciones ideológicas y qué impacto pueden tener en sus propuestas de gobierno
Dentro de las primarias opositoras del 22 de octubre, muchos candidatos han expuesto sus propuestas y planes para la recuperación económica y política de Venezuela en caso de llegar al gobierno en 2025. Sin embargo, detrás de esas ideas hay un soporte dogmático adquirido durante su formación partidista o experiencia personal, y que orienta sus acciones más allá incluso de sus discursos. Un sistema ideológico que puede, en varios casos, marcar su visión para el futuro del país.
Resulta entonces importante para la ciudadanía conocer las posiciones ideológicas de cada candidato. Más que como un ejercicio académico, como una forma de saber quiénes conectan mejor con sus propias posturas y cómo podría influir en su vida de llegar al poder. A partir de las respuestas ofrecidas en el seriado Lo que propone tu candidato, el equipo de El Diario elaboró un mapa para ubicar a los 12 aspirantes opositores de acuerdo con sus ideologías.
Para ello, se usaron sus propuestas alrededor de temas como reestructuración del Estado, privatizaciones y mercado, políticas asistenciales, seguridad, medio ambiente y sostenibilidad e inclusión social. Todo se organizó dentro de un diagrama, ubicando a cada candidato dentro de dos ejes: izquierda-derecha y liberal-conservador. Estos fueron los resultados:
Dos ejes
La representación gráfica desarrollada por El Diario se basó en el diagrama de Nolan diseñado en 1969 por el estadounidense David Nolan. En entrevista para El Diario, el sociólogo y analista político Juan Manuel Trak explica que este tipo de gráficos normalmente sirven para visualizar las preferencias políticas e ideológicas de los votantes, o en este caso de los propios candidatos, dentro de un eje de coordenadas.
Acotó que en su eje horizontal (o X) normalmente se suele medir la posición del usuario con respecto a la intervención del Estado en la economía y la política social. Aquellos que están más a favor de una amplia presencia estatal tenderán hacia la izquierda, mientras quienes apoyan al libre mercado y la poca injerencia estatal en la sociedad estarán a la derecha.
De igual modo, dada la insuficiencia de ese único criterio para matizar las diferentes posturas ideológicas contemporáneas, Trak señala que se complementa con un eje vertical (o Y), más valorativo de las opiniones personales de la persona. Agrega que este se puede expresar en su relación entre autoritarismo y libertad, materialismo y postmaterialismo o liberalismo y conservadurismo. Este último fue el empleado por El Diario para el diagrama, en el que aquellos candidatos a favor de temas como el aborto, el matrimonio igualitario resultaron más liberales, en contraposición a aquellos más conservadores y apegados a las convenciones sociales.
En el mapa
En el diagrama desarrollado por El Diario, se puede observar que la mayoría de los candidatos están orientados a la derecha del espectro político. Esto debido a su tendencia a favorecer una reducción del Estado y apertura al libre mercado, incluidos diferentes grados de participación de capital privado en la industria petrolera.
“Hay una tendencia, que es lógica además, al centro y centro derecha, con par de candidatos en el centro izquierda. Prosperi es un poco liberal y está en un partido socialdemócrata, y por lo tanto su posición pareciera ser bastante coherente en relación al partido al que pertenece. Superlano tiene una posición de centro, pero posiblemente no refleje la posición del partido. Es un es un político que tiene posiciones diferentes a lo que es la cabeza del partido (Leopoldo López y Juan Guaidó)”, comentó Trak.
Diversidad

El analista de datos políticos identificó un grupo de derecha con una tendencia hacia el eje conservador, con Roberto Enríquez (candidato de Copei) y Luis Farías (independientes) como máximos exponentes. Más a la derecha, aunque con una posición más liberal, están María Corina Machado (Vente Venezuela) y César Pérez Vivas (independiente). Otros independientes como César Almeida y Gloria, si bien también están en el cuadrante conservador, se inclinan más hacia la centroderecha.
“Luego tienes otro grupo de derecha liberal, donde quizás el caso más emblemático es Tamara Adrián, quien es mucho más liberal porque representa a la comunidad LGBTIQ+, pero desde una desde una visión más promercado. Luego están Delsa Solórzano, Andrés Velásquez y Andrés Caleca como representantes de una derecha moderada, probablemente por oposición al exceso de intervención del Estado en la economía chavista, pero que tienen posiciones un poco más liberales sobre estos nuevos valores”, analizó.
“No hay partidos ni propuestas de izquierdas fuertes. Esto también tiene que ver con la naturaleza misma del sistema político venezolano, donde una parte de la izquierda fue absorbida o básicamente cooptada por el PSUV. Los disidentes no compiten en esta elección primaria, pues son factores que ideológicamente y estratégicamente no se aceptan y no están dispuestos a medirse”, observó.
En campaña
A pesar de las posiciones mostradas en el diagrama, cada candidato tiene su propia forma de definirse ideológicamente. Durante el debate Hablan los Candidatos organizado el 12 de julio, 8 de los 12 candidatos tuvieron la oportunidad de decir cómo se perciben a sí mismos, destacando la preferencia por posturas de centro. Por ejemplo, María Corina Machado se presentó como “centroliberal”, mientras Delsa Solórzano como “centroderecha” y Andrés Caleca como “centro democrático”.
Andrés Velásquez, antiguamente reconocido por la postura de izquierda de su partido La Causa R, se definió como “demócrata de centro”. En contraste, Carlos Prosperi sí abrazó la socialdemocracia de AD, mientras César Pérez Vivas, exmilitante de Copei, se mantuvo dentro de la democracia cristiana, la cual comparte con Roberto Enríquez.
Para Daniel Montero, consultor en comunicación política, este fenómeno nace del propio contexto socioeconómico venezolano. Esto hace que las diferencias que puedan existir entre candidatos en ejes como el izquierda-derecha se disimulen para evitar malentendidos o ataques relacionados a una profunda aversión con el actual modelo socialista.
Cambio radical
En el contexto de la campaña, el marcar diferencia del discurso del oficialismo no solo ha sido un factor clave para definir la postura ideológica de los candidatos. Montero señaló que en otros casos, cambios en los ideales históricos que se han visto en los últimos también pueden obedecer a la propia naturaleza de la militancia opositora.
“Puede ser incluso que ellos mismos no tienen clara su ideología porque la lucha cotidiana contra el chavismo ha impedido crear con claridad una propuesta programática que les permita definir cuáles son sus objetivos, sus valores, y hacia dónde se dirigen políticamente”, opinó.
“Cuando se está iniciando la campaña, la polarización ideológica sirve mucho porque te permite llamar la atención de cierto electorado, construir una base sólida para después ir a la elección general. Pero en la medida que se van acercando las elecciones generales, lo más probable es que se vaya reduciendo la polarización ideológica porque necesitas captar votos de gente que no necesariamente están suscritas a tu ideología, pero están en contra del otro candidato”, argumenta.
Políticas públicas
Para la investigadora en ciencias políticas, Stefania Vitale, la inclinación hacia la derecha de la oposición es un fenómeno bastante natural. Sobre todo como respuesta a dos décadas en las que el país estuvo bajo un sistema de izquierda radical cuyas políticas de extrema estatización, sumadas a la corrupción, llevaron a una severa crisis económica y humanitaria. Un modelo en el que, ante una caída del 75 % del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2014 y 2020 de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el propio Nicolás Maduro se vio forzado a aplicar medidas más reformistas y pragmáticas para paliar el daño económico.
“Al final del día, yo creo que no importa si se ubican más hacia la izquierda o hacia la derecha, aquí lo importante son varias cosas. Uno, entender los retos que implica un cambio político, un restablecimiento a la democracia que no se produce de un día para otro. Tener en cuenta, que seguramente sí lo tienen los candidatos, que el Estado mismo requiere de una inversión importantísima, independientemente de la visión de Estado que tengan las diferentes fuerzas”, reflexiona.
“Hay que privilegiar una visión gradualista de reformas, pero siempre que esta visión surja de una base de consenso creíble. Y creíble quiere decir que lo que se decida no se va a deshacer después. Porque entonces estamos creando un precedente terrible de incumplimientos de compromiso entre las fuerzas políticas, que efectivamente quieren formar parte no solo de la democratización del país, sino de su reforma, de atender ya urgentemente los problemas que hay en una eventual victoria en 2024”, afirmó.
Política en lo cotidiano
Más allá de la gráfica en frío, el diagrama puede servir para orientar sobre qué tipo de políticas públicas podría asumir cada candidato en caso de llegar a la Presidencia. Esto se ve reflejado en las propias propuestas de los candidatos, donde Adrián, siendo la candidata más liberal, aboga por temas como la despenalización del aborto y el reconocimiento de la identidad de las personas transgénero. Temas a los que se opone fervientemente Roberto Enríquez, quien está en su antípoda del cuadrante conservador.
Por ese motivo Vitale, quien posee una maestría en Administración Pública, cree que es importante para el candidato ganador de las primarias, más allá de ideología, busque apegarse a proyectos que gocen de un consenso entre las fuerzas políticas. Mencionó el caso del Plan País aprobado en 2019 por el Frente Amplio Venezuela Libre (actual Plataforma Unitaria).
“Se tienen que dar discusiones sobre qué tipo de Estado es el más viable para Venezuela. Yo creo que las posiciones dogmáticas aquí deben deponerse honestamente. Entonces, yo creo que nos tenemos que ubicar en la situación de Venezuela hoy. Hay muchas formas de hacer políticas públicas en educación y en salud, donde no solo el Estado participa allí, sino además en el resto de las famosas fallas del mercado, donde la evidencia nos dice que hay una suerte de soluciones mixtas”, reclamó la politóloga.
“La gente quiere abrazar una posibilidad real de cambio, y que esa posibilidad se estructure de manera unitaria. Pero también es cierto que las personas necesitan información más a la mano de cómo descifrar las propuestas de cada candidato, y creo que esta herramienta puede orientar, sobre todo en el espectro del tipo de reformas, entre lo más conservador y lo más progresista o liberal. No hay que subestimar el conocimiento, al menos muy general, de la ciudadanía en Venezuela”, apuntó.