• El presidente de Consecomercio asegura que utilizando estrictas medidas de bioseguridad es posible reabrir los negocios

El equilibrio entre la bioseguridad, la producción y la conciencia ciudadana son los ejes fundamentales del plan de flexibilización de la cuarentena nacional presentado al país por Consecomercio.

El propósito de este proyecto lo fundamenta su presidente, Felipe Capozzolo, en la necesidad de asumir una nueva estrategia de manejo de la pandemia que permita tanto la preservación de la salud, como de los puestos laborales.

“Nosotros partimos de que cada quien es responsable de su propia salud y que no podemos seguir manteniendo la cuarentena por más tiempo. Necesitamos producir, necesitamos trabajar porque somos un país con características bien difíciles desde el punto de vista económico”, explica Capozzolo en exclusiva para El Diario

Comenta que esta propuesta, similar a la presentada por Conseturismo y Cavececo, para que se flexibilice la cuarentena cuenta con el apoyo de otros sectores productivos del país como Conindustria.

Dice que en los próximos días espera que otros sectores se adhieran también a la hoja de ruta que proponen.

El planteamiento

Sostiene que el planteamiento realizado por Consecomercio al Ejecutivo Nacional contempla que la desescalada se produzca, en todo el país, de forma paulatina y controlada.

Señala que el enfoque que ha empleando hasta el momento para controlar la propagación del virus ha sido el de mantener cerrados los locales comerciales. Sin embargo, ello no se ha traducido en un aplanamiento de la curva de contagios.

Es por esto que considera que ahora el foco debería estar en la reapertura de los comercios, poniendo una mayor atención en la bioseguridad.

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Si nosotros ponemos la atención en que las personas estén bien cuidadas –bien resguardadas– y que los comercios brinden las condiciones necesarias para que eso se cumpla, todos pudieran abrir” Felipe Capozzolo

Agrega que para garantizar el cumplimiento de esos cuatro puntos, el plan contempla, como medidas de control, que se realicen fiscalizaciones aleatorias a los comercios.

Esto para verificar que estas prácticas se estén cumpliendo a cabalidad. En caso de incumplirse con estas medidas de bioseguridad, se procedería a imponer multas a los dueños de los locales.

Comenta que ante las sospechas de cualquier foco de contagio, los comerciantes están en la obligación de informar a las autoridades.

Medidas de seguridad que propone Consecomercio

Control del aforo en los locales
Uso de tapabocas
Distanciamiento entre las personas
Limpieza y desinfección de superficies y manos

Explica que este plan se elaboró tomando como ejemplo las políticas aplicadas por diversos países europeos donde se implementó la desescalada de la cuarentena.

El presidente de Consecomercio comenta que ello demuestra que es factible luchar contra el coronavirus, al tiempo que se reactivan las actividades comerciales.

Indica que desde el régimen de Nicolás Maduro existe cierta resistencia con respecto a la propuesta, pues parecieran estar convencidos de que la mejor forma para enfrentar la pandemia es manteniendo cerrados los comercios.

Reitera que las estadísticas demuestran que pese a que los locales comerciales han permanecido cerrados, no ha ocurrido un aplanamiento de la curva de contagios.

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Los comercios no han tenido que ver absolutamente con la escalada de los casos. Esto no es una conjetura, sino una evidencia estadística” Felipe Capozzolo

Medidas urgentes

Capozzolo asevera que es necesario que se flexibilice la cuarentena porque los comercios no pueden continuar cerrados indefinidamente hasta que sea creada una vacuna. 

Comercios cerrados

Sostiene que ningún comercio es capaz de resistir esta situación, mientras debe continuar cancelando los salarios de sus trabajadores. Comenta que debido a esto un número significativo de pequeños y medianos comerciantes ha migrado al comercio informal.

“Al final, esta discusión gira en torno a la preservación de los empleos. Un comercio no puede hacerle frente a todos los gastos de nómina, impuestos y servicios, si no genera ingresos”, afirma.

Explica que, a diferencia de otras naciones donde se implementaron paquetes de ayuda para el sector privado, en Venezuela esto no ha ocurrido.

Los comerciantes no cuentan con ningún tipo de incentivo que les suponga un alivio financiero en las actuales circunstancias donde no están generando ingresos.

Pone como ejemplo a los centros comerciales. Afirma que deben pagar mensualmente servicios como el agua, la luz y el aseo urbano, mientras continúan cerrados y sin producir un solo bolívar.

La imposibilidad de abrir sus locales, aunado al hecho de no contar con ningún tipo de ayuda por parte del Estado, ha ocasionado que entre 30% y 40% de los comercios se encuentren en fase crítica, evaluando la posibilidad de cerrar permanentemente.

Agrega que dicho porcentaje se incrementará en la medida en que no se produzca la tan ansiada flexibilización de la cuarentena.

Recuerda que desde Consecomercio han planteado la necesidad de, entre otras medidas, posponer el pago de impuestos. Esto para disminuir la carga que ello supone a las finanzas de los comercios que actualmente no están teniendo flujo de caja.

Cree que el momento para la aplicación de este tipo de medidas paliativas que pudieron haber dinamizado a las empresas ya pasó a un segundo plano.

En este momento lo que se requiere es una asistencia directa a los hogares venezolanos, asegura.  

¿Propuesta descabellada?

El presidente de Consecomercio no cree que la propuesta de flexibilizar la cuarentena sea descabellada. Esto supone un equilibrio entre la seguridad de los ciudadanos y la necesidad que tienen tanto los comercios como los trabajadores de percibir ingresos.

Sostiene que es necesario ser conscientes de que la pandemia va a significar un cambio en los hábitos de comportamiento.

Apunta que uno de esos cambios muy probablemente será el uso de tapabocas de forma “permanente”, incluso luego de que se apruebe una vacuna.

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Es muy probable que de cara al futuro, la nueva normalidad implique que cuando tú te subas a un avión o a un transporte público –al Metro, por ejemplo– sea requerido que uses el tapaboca” Felipe Capozzolo

Plantea que contraer el virus es una probabilidad que puede aumentar o disminuir en la medida en que los ciudadanos aplican las medidas de seguridad o no.

Sin embargo, señala que lo que sí es una certeza es que permanecer en casa sin trabajar ni generar ingresos no es un curso de acción sostenible en el tiempo ni para los trabajadores ni para los empresarios.

Capozzolo dice que desde Consecomercio continuarán reiterando una y otra vez la necesidad de flexibilizar la cuarentena hasta que sean escuchados y se llegue a un acuerdo con el Ejecutivo Nacional.

Aclara que están abiertos a la posibilidad de discutir la propuesta, pues de esta manera se puede llegar a un punto que beneficie a todas las partes.

“Los comercios se sostienen por la voluntad y el espíritu de lucha de los dueños, de los comerciantes, de los trabajadores. Entienden que la única manera de sobrevivir a la segunda pandemia que va venir  –la post-pandemia de los efectos económicos que nos va a dejar esta pandemia– es que los comercios puedan levantar las santamarías y se pongan a trabajar”, concluye.

La empresa privada da trabajo a casi la mitad de la población formalmente empleada en el país y cada uno de esos puestos de trabajo está en riesgo de perderse.

De no producirse a la brevedad la flexibilización de la cuarentena, es factible que miles de venezolanos no tengan un empleo al cual regresar cuando finalice la pandemia.

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