• El empresario colombiano aseguró que “no colaboraría con EE UU” en caso de ser extraditado a ese país y que luchará por demostrar que “no ha cometido ningún delito” 

El empresario colombiano Álex Saab, presunto testaferro de Nicolás Maduro, aseguró a EFE que “no colaboraría con EE UU” si llega a concretarse la extradición a ese país por parte del gobierno de Cabo Verde.

Saab, quien es acusado por hechos de corrupción relacionado con los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), respondió una serie de preguntas a la agencia de noticias EFE en una entrevista realizada mediante un cuestionario remitido por escrito desde su cautiverio en la Isla de Sal, donde se encuentra desde el 25 de enero. 

El 4 de enero se conoció que tanto el gobierno como una corte del país africano aprobaron la extradición de Saab, nombrado por el régimen de Maduro como “enviado especial” y “representante permanente adjunto” ante la Unión Africana.

Sin embargo, la defensa de Saab apeló esta decisión ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), que en diciembre falló a favor de su arresto domiciliario y que debe pronunciarse este mes sobre su extradición.

“No he cometido ningún delito”, declaró el empresario de 49 años de edad, desde su localización en donde solo tiene acceso telefónico a su familia y abogados.

Alex Saab: lo que dijo sobre su arresto domiciliario en Cabo Verde y su extradición a EE UU

Vigilancia y control durante su arresto domiciliario 

Al ser cuestionado sobre las condiciones del arresto domiciliario y la diferencia con la prisión, Saab expresó a EFE que nada había cambiado y que es vigilado por 50 guardias armados.

Estoy bajo arresto domiciliario solo de nombre (…) mis abogados son registrados cuando vienen y cuando se van, mis frascos de medicamentos son vaciados, incluso cuando son nuevos y están cerrados. Si salgo al jardín, la Policía Nacional sigue todos mis movimientos con drones”, comentó

Señaló que no tiene acceso a Internet. Expresó que solo se puede comunicar con su familia por un teléfono móvil administrado y vigilado por la Policía Nacional.

Según la defensa de Saab, el estado de salud de su cliente era “débil” por una “condición de cáncer existente” de la que no se han ofrecido mayores detalles.

Saab aseguró que su salud no había mejorado, motivo por el cual su defensa requirió la detención domiciliaria. Indicó que “Cabo Verde sigue negándose” a brindarle la atención de médicos especialistas de su elección, incluso él cubriendo los gastos.

“El juego caboverdiano de la tortura psicológica, iniciado en la cárcel, continúa bajo este falso arresto domiciliario. Los guardias están continuamente apuntando sus armas al alcance de mi oído y temo que solo hace falta un error. Un error de cálculo por su parte, un dedo picado y quién sabe lo que puede pasar”, añadió.

Al ser cuestionado sobre si tiene doble nacionalidad, debido a que el régimen de Maduro sostiene que es venezolano, Saab puntualizó que está orgulloso de sus raíces de Barranquilla. Así como de su herencia libanesa/palestina, pero afirmó que es ciudadano tanto venezolano como colombiano.

“No estoy seguro de por qué mi ciudadanía tenía que ser ‘públicamente conocida’. No soy un funcionario público ni deseo ser una figura pública. Nunca he buscado la fama ni el reconocimiento público y tampoco lo hago. Me siento honrado de haberme convertido en ciudadano venezolano”, detalló.

Saab no ha tenido contacto con Maduro 

El empresario detalló para EFE que conoció a Maduro cuando se desempeñaba con departamentos de gobierno de Venezuela; mientras el dirigente oficialista era ministro de Asuntos Exteriores de la presidencia de Hugo Chávez.

“A partir de la construcción en 2011 de un proyecto de viviendas sociales, he podido demostrar que puedo entregar proyectos importantes a tiempo y dentro del presupuesto”, indicó.

Agregó que debido a la experiencia que adquirió mientras gestionaba la logística que implicaba el contrato de viviendas sociales, su labor “fue reconocida por el régimen Maduro” y se les adjudicó el primer contrato para convertirse en proveedores del programa de alimentos de bienestar social en 2015.

“No he hablado con el presidente Maduro. Pero estoy encantado de haber recibido a través de los canales oficiales un mensaje de apoyo y ánimo que agradezco”, precisó.

Sobre la declaración que realizó la exfiscal Luisa Ortega Díaz en 2017, donde acusa al empresario de ser un presunto “testaferro” de Maduro, Saab comentó que es una persona “irrelevante” y que busca hacer “afirmaciones sin fundamento” para mantenerse en el “candelero”.

Saab sostuvo que Estados Unidos, que lo acusa de haber lavado más de 350 millones de dólares, no ha presentado pruebas que sustenten las acusaciones que han realizado. “Las únicas pruebas consisten en insinuaciones y medias verdades que provienen de testigos desacreditados que recibieron a cambio la ciudadanía estadounidense”, puntualizó.

Además, señaló que en cuanto a la cifra expuesta del lavado de dinero, su equipo de defensa ha reunido una refutación de las acusaciones y que cuando llegue el momento podrán “desestimarlas”.

No colaborará con EE UU

“Mi detención ilegal tiene una motivación totalmente política. Y es patético que el gobierno de Cabo Verde haya doblado la rodilla ante la voluntad política de Estados Unidos; en lugar de preservar su propia dignidad y negarse a participar en esta farsa de extralimitación judicial por motivos políticos”, indicó el empresario.

Añadió que Cabo Verde no debía detenerlo porque era un enviado especial de Venezuela que realizaba una misión especial humanitaria para adquirir alimentos básicos, medicinas y equipos médicos.

“Gozaba de inmunidad e inviolabilidad, tal y como establecen las leyes centenarias que rigen la circulación de los diplomáticos y agentes políticos”, señaló.

De aprobarse su extradición, Saab ratificó que no colaboraría con EE UU. Aseguró que luchará junto a sus abogados para demostrar que, según él, “no cometió ningún delito”.

Saab sobre Biden: “los hechos hablan más que las palabras”

“El presidente Biden ha anunciado que ‘¡América ha vuelto!’. Que Estados Unidos está preparado para volver a ocupar su asiento en la mesa de las naciones que respetan el Estado de derecho y sus obligaciones internacionales”, indicó Saab.

El empresario mencionó que espera que los hechos del presidente de EE UU, Joe Biden, “estén a la altura de sus palabras”.

Si el Tribunal de la Cedeao se pronuncia en contra de su proceso de extradición, Saab indicó que solo puede rezar para que Cabo Verde “lo tome como una oportunidad para salvar lo que queda de la fachada de una democracia africana modelo y se libere del hechizo político lanzado por el régimen de Trump y honre tal decisión”. 

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