• La propuesta presentada por la Cámara Venezolana de la Construcción plantea un proyecto dividido en dos etapas y durante más de una década

Décadas de mala gestión de las finanzas venezolanas han tenido como consecuencia un marcado deterioro en la infraestructura pública. Hospitales, escuelas, centros penitenciarios y plantas de generación eléctrica en ruinas, son tan solo algunos de los ejemplos de los estragos causados, luego de 30 años de falta de inversión.

Revertir esta situación es uno de los focos del Plan Nacional de Infraestructura (PNI) 2021-2033 elaborado por la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC). En este documento se plantean cuáles deben ser las estrategias y los aspectos técnicos a considerar, no solo para recuperar la infraestructura actual, sino también para terminar aquellas obras que se encuentran paralizadas.

Gustavo García Carrasquero, ingeniero y copartícipe de la actualización del plan, destaca en entrevista para El Diario que la propuesta presentada al país tiene un carácter netamente técnico y económico, debido a que en el texto no se incluyen aspectos referentes a la política.

13 años y más de 200 millardos de dólares: el plan para recuperar la infraestructura de Venezuela

Señala que el ejercicio de crear este tipo de guías de las obras que deben ser acometidas en el país no representa un hecho sin precedentes, pues este tipo de proyecciones son realizadas de forma bianual por el gremio de la construcción. Esta estrategia es empleada por otros países de la región para decidir cuáles son los proyectos que deben llevarse a cabo.

Sin embargo, el experto apunta que debido a su alcance y nivel de detalle, no existe un antecedente de una propuesta de la envergadura de la presentada por la CVC. La razón de ello radica tanto en la duración que contempla, como en los montos de inversión requeridos para llevar a cabo las obras planteadas.

En este programa hemos tratado de dar un estimado de cuánto pueden ser las inversiones que requiere el país a partir de los datos que manejamos. Pretendemos que sirva como una herramienta tanto para el empresariado como para el Estado al momento de estimar los recursos que se deben invertir” Gustavo García Carrasquero

Eduardo Paez Pumar, ingeniero y uno de los encargados de la actualización del PNI, resalta que si bien para la creación de dicho programa no se tomaron como ejemplo los planes desarrollados por cámaras de la construcción de otros países, sí se emplearon estándares internacionales para garantizar su fiabilidad.

Rol del Estado

13 años y más de 200 millardos de dólares: el plan para recuperar la infraestructura de Venezuela

García Carrasquero, que ocupa el cargo de director de Infraestructura en la CVC, comenta que la ejecución del plan no supone como requisito previo que en Venezuela se produzca un cambio de gobierno, pues este puede ser llevado a cabo incluso por el régimen de Nicolás Maduro.

“Esto es independientemente de quien dirija la política del Estado. Lo importante es conseguir los recursos. Yo creo que todos están dispuestos, en este momento, a contribuir y colaborar con ello. Es lo que pensamos nosotros”, asegura.

Este aspecto cobra gran importancia al tomar en cuenta que para la consecución del PNI se requiere un total de 13 años, lo que supone según las actuales leyes, más de un periodo presidencial para poder culminar los distintos proyectos.

No obstante, aclara que un factor que sí es imprescindible es que se produzcan lo que califica como Asociaciones Público Privadas (APP) en las que el Estado venezolano de la mano del capital privado pueda desarrollar las distintas obras que el país requiere.

Esta modalidad de trabajo conjunto entre el Ejecutivo y la empresa privada se encuentra desarrollada en el texto, donde se explica que este tipo de acuerdos implican “un contrato a largo plazo entre ambos sectores para la prestación de un servicio público, en el que parte de las labores que son responsabilidad del Estado son suministradas por la empresa privada bajo un claro acuerdo de objetivos”.

Páez Pumar, que se desempeña como miembro del consejo consultivo de la CVC, sostiene que este tipo de prácticas han demostrado ser positivas en otros países para abordar sectores como el eléctrico y de vialidad.

Etapa 1

13 años y más de 200 millardos de dólares: el plan para recuperar la infraestructura de Venezuela

Ante la dificultad de encontrar fuentes de financiamiento que permitan desarrollar las obras necesarias para recuperar la infraestructura nacional, el PNI plantea que estas sean ejecutadas en dos etapas. 

Páez Pumar detalla que la primera de ellas, con una duración de tres años, tiene como objetivo el mantenimiento y recuperación de la operatividad. Esto implicaría la restauración de la capacidad instalada en cada una de las áreas contempladas en el informe, además de la culminación de obras que por diversos motivos no fueron culminadas y que se considere son prioritarias.

Costo del PNI

33.074 millones de dólares

Etapa 1

152.099 millones de dólares

Etapa 2

202.879 millones de dólares

Costo total

En esta primera fase se abordarán todas aquellas obras que debido a su carácter estratégico resultan indispensables para el correcto funcionamiento del país, es decir: hospitales, plantas generadoras de electricidad, industria petrolera, entre otros.

Posteriormente iniciaría una segunda etapa, con una duración de 10 años, en la que se contempla la reactivación de obras inconclusas que no son de carácter prioritario, así como la ejecución de nuevos proyectos.

“Esa primera etapa se diferencia de la segunda, en que durante la primera fase el tema petrolero y el eléctrico a nivel de mantenimiento tienen mucha importancia. Sobre todo el tema eléctrico”, detalla.

Esto queda en evidencia al observar que del presupuesto de 33.074 millones de dólares, un 66,71% de los recursos serán destinados a obras relacionadas con los sectores eléctrico y petrolero. Ello implica un desembolso de más de 22.063 millones de dólares.

Dichas obras incluirían la recuperación de la generación eléctrica, tanto de la térmica como de la renovable. Al tiempo que se mejoraría la red de distribución y se recupera la Central Hidroeléctrica de Tocoma.

Todo esto significa la recuperación de unos 16.100 Megavatios (Mw), lo que pondría fin a los problemas eléctricos que sufre el país, especialmente en zonas del interior donde los cortes del servicio se han convertido en una constante. 

En el caso del ámbito petrolero, las obras que se llevarían a cabo estarían relacionadas con la rehabilitación de 39 muelles y terminales de embarque en las costas del Lago de Maracaibo para facilitar las operaciones de 1.000 embarcaciones petroleras. De igual forma se incluye la rehabilitación y mantenimiento de la red de gasoductos nacionales.

Desde luego, en la medida en que haya esa recuperación de disponibilidad en el sector eléctrico, en el sector petrolero y gas, la balanza de pago, las exportaciones, la capacidad de que el sector privado pueda crecer en producción va a permitir que el país tenga mayores disponibilidades financieras y genere mayor confianza internacional para que arranquen obras nuevas” Eduardo Páez Pumar

Etapa 2

La ejecución de la segunda etapa del PNI tal y como lo demuestra el lapso contemplado para su ejecución, 10 años, supone una cantidad de obras de mayor alcance que las registradas en el primer tramo del plan.

Esto se ve reflejado en la cantidad de recursos necesarios para acometer las obras pues la cantidad de inversiones presupuestadas para esta etapa es casi cinco veces mayor que la de el período que la antecede con un total de 152.099 millones de dólares.

En este segundo periodo el sector que necesitaría mayor financiamiento para el desarrollo de sus obras es el de la infraestructura vial con 50.976 millones de dólares, seguido del eléctrico con 19.945 millones de dólares.

También se contempla realizar labores de mantenimiento estructural en 586 edificios escolares de todo el país, la construcción de al menos ocho hospitales, así como la finalización de diversos proyectos en materia de saneamiento de aguas, telecomunicaciones, entre otros.

Mano de obra

La realización del conjunto de obras previstas en el PNI supone la necesidad de una fuerza laboral calificada, en un contexto en el que según estimaciones de organismos internacionales cerca de 5.500.000 de personas han abandonado el país debido a la crisis.

Ante la interrogante de si Venezuela aún cuenta con la mano de obra para realizar estos proyectos, García Carrasquero responde sin ninguna duda que sí. Asegura que muestra de ello son las construcciones que se están realizando en Caracas, las cuales considera son realizadas con una muy buena calidad.

“Si tú pasas por Caracas ves las grandes construcciones que se están haciendo en la ciudad en el sector privado. Y uno que las ve y las analiza, puede concluir que las obras tienen bastante calidad. Lo cual implica que todavía contamos con ese personal calificado en el país”, indica el ingeniero.

Esta visión es apoyada por Páez Pumar, quien sostiene que Venezuela cuenta con un número de ingenieros que permitiría realizar las obras que requiere el país. Sin embargo, aclara que un escenario distinto podría ocurrir en otros rubros que también son necesarios.

“Quizás, el tema que puede ser complejo a nivel de los técnicos medios, pudiéramos hablar de carpinteros, plomeros, herreros y maestros de obras. Pero si los sueldos son los adecuados, se conseguirán”, afirma.

No descarta que la mano de obra pudiese ser extranjera, pues es algo que ya ocurrió durante la década de los años 50 y 60 cuando gran parte de la fuerza de trabajo en el sector estuvo en manos de profesionales de otros países.

Bola de nieve

Páez Pumar asegura que una vez culminada la primera etapa del plan es altamente probable que se produzca en el país un fenómeno que compara con el de una bola de nieve, en la que el aumento de la capacidad de generación de energía se traducirá en un incremento de la producción de la industria.

Este escenario permitiría dinamizar la economía y crear riqueza lo que posteriormente conlleva a que esta crezca y se produzcan nuevos puestos de empleo.

Hoy el sector industrial está operando al 20% de su capacidad, pero si crece al 4% de su capacidad instalada necesita energía eléctrica. Establecimos un lapso para que haya esa disponibilidad, de manera que todo el sector industrial crezca” Eduardo Páez Pumar

Agrega que el PNI está diseñado para que sea el sector privado quien potencie la recuperación de la infraestructura a partir de las APP.

El experto destaca que una vez se culmine la primera etapa del proyecto, el país estaría en una mejor situación que previo a la llegada del chavismo al poder, pues estaría en capacidad de asumir con facilidad la demanda energética del año 2012.

Mientras que al término de la segunda fase, la infraestructura de Venezuela superaría a otras naciones de la región al explotar las capacidades con las que cuenta el país en materia vial, eléctrica y salud.

“La proyección es que para el 2033 a nivel de infraestructura vial, infraestructura eléctrica,   infraestructura del sector salud, estos sectores sean competitivos o estén por encima de países como México, Colombia, Perú y Chile”, considera Páez Pumar. 

En otros sectores como el portuario y el turístico, pese a las obras previstas en el plan, Venezuela no será competitiva comparada con el resto de la región.

Tanto García Carrasquero como Páez Pumar son optimistas en que el PNI pueda llevarse a cabo en los tiempos previstos, pues señalan que desde el Ejecutivo nacional se ha expresado interés por trabajar de forma conjunta con el sector privado. Esto podría significar el primer paso para poder desarrollar las APP que son un factor fundamental para el desarrollo del plan.

Hoy en día se está generando interés por parte del sector público y del sector privado relacionados, para tratar de llevar a cabo todos los planes que tiene el país. Pero, principalmente, en el caso que nos concierne a nosotros, es decir, la infraestructura estamos observando que hay movimiento por ambas sectores para que se recuperen estas etapas que hemos mencionado nosotros en el Plan Nacional” Gustavo García Carrasquero

Señalan que tienen previsto presentar el Plan de Infraestructura Nacional 2021-2033 a diversos actores multilaterales que pudiesen actuar como financistas para llevar a cabo las obras. Este aspecto es fundamental tomando en cuenta que el costo total de las inversiones planteadas es de 202.879 millones de dólares, es decir, 33 veces mayor que el monto de las reservas internacionales de Venezuela.

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