• Nicolás Maduro anunció con bombos y platillos que Venezuela llegó al hito de un millón de barriles diarios en diciembre del año pasado y prometió cerrar 2022 con dos millones; no obstante expertos y trabajadores de la industria petrolera desmintieron esas cifras y explicaron que se requerirían hasta 10 años para llegar a esa cantidad, al tiempo que expresaron la imposibilidad de lograrlo para el cierre de 2022

En el último reporte de la OPEP, PDVSA señaló que la producción petrolera venezolana promedio, durante diciembre de 2021, fue de 871.000 barriles por día (bpd), mientras que fuentes secundarias ubicaron la producción en 681.000 bpd; sin embargo, Nicolás Maduro celebró que la producción llegó a un millón de bpd y prometió alcanzar los dos millones a finales de 2022. Expertos del sector ponen en duda esa cifra y descartan que el dirigente oficialista pueda cumplir su promesa.

El secretario de profesionales y técnicos de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), Iván Freites, aseguró en entrevista para El Diario que Maduro no explicó lo que ocurrió y fue que ese supuesto millón de barriles se produjo durante un día, el 24 de diciembre, cuando “sospechosamente” subió la producción de muchos pozos.

Lo de Maduro de un millón de barriles es falso, eso se cae por su propio peso y cuando nosotros vemos que el mismo día, el 24 de diciembre a las cuatro de la tarde, todas las producciones aumentaron bruscamente. Una empresa que está en el occidente, Baripetrol, todo el año venía con producción cero y el 24 de diciembre subió a 40.000 barriles, eso es imposible que pase”, argumentó el trabajador petrolero.

Freites insistió en que Maduro le mintió al país en su “memoria y cuenta”, y lo dejan en evidencia los reportes emitidos por la propia Pdvsa.

Venezuela necesita 10 años para poder producir dos millones de barriles de petróleo al día

“Hubo varias subidas bruscas en los instrumentos que indican la producción diaria y a través de la alteración de esos números llevaron a la producción por encima de 1.000.000. Eso era para tratar de decirle al mundo que estaban (régimen de Maduro) cumpliendo con lo prometido, y todo en los niveles de producción te indica que es falso”, expuso. 

Asimismo, el secretario general de la FUTPV, José Bodas, también consultado por El Diario, desestimó las cifras ofrecidas por Maduro por no ajustarse a los parámetros en que mide la producción petrolera la OPEP, el monto se indica por su promedio mensual.

“El gobierno nacional anunció el 24 de diciembre del año pasado que PDVSA llegó a extraer un millón de barriles diarios; sin embargo, según el informe de la OPEP de diciembre, PDVSA extrajo, en promedio, 871.000 barriles diarios, es decir, casi 130.000 menos, fuentes secundarias le informaron a la OPEP que las cifras de extracción de PDVSA en diciembre fueron 681.000 barriles. Es decir, el aumento con respecto a noviembre fue aproximadamente de 20.000 barriles diarios. Esa es la realidad de las cifras, las que da el gobierno nacional no son iguales a los informes que maneja la OPEP”, precisó el trabajador petrolero, con 32 años de servicio en la Refinería Puerto La Cruz.

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Bodas rechazó que Maduro celebre el supuestamente haber alcanzado el millón de barriles cuando, a su juicio, esa cifra demuestra el deterioro de la industria petrolera nacional al compararlos con los 3.000.000 de bpd que se producían en el país en 1998. A su vez, aclaró que desde la FUTPV se han llevado propuestas para solucionar los problemas y han sido ignoradas.

“No se escucha a los técnicos y a los trabajadores que en reiteradas ocasiones han presentado informes, tanto a Pdvsa, como al Ministerio del Trabajo, donde denunciamos el estado en que se encuentran las refinerías, la problemática y la solución; los cuellos de botella que impiden el aumento en la producción y simplemente no se nos escucha”, enfatizó.

La promesa de los dos millones de barriles a finales de 2022

Por su parte, el economista y experto petrolero José Guerra, en entrevista para El Diario, dijo que era una “gran mentira” que Venezuela haya alcanzado una producción de 1.000.000 de bpd, al tiempo que tildó de “literalmente imposible” el que pueda llegar a 2.000.000 a finales de 2022.

En el mejor de los escenarios Venezuela alcanzó una producción promedio de 800.000 barriles de petróleo al día y sobre esa base optimista alcanzar los 2.000.000 indicaría un esfuerzo de producir 1.200.000 barriles adicionales, cosa que luce literalmente imposible que se alcance en un año. Nunca la producción petrolera de Venezuela, ni en su mejor momento, llegó a aumentar más de 300.000 barriles diarios por año, entonces eso es una total falsedad”, indicó el también diputado a la legítima Asamblea Nacional electa en 2015.

Recordó que para mantener los niveles actuales de 800.000 bpd se necesita una inversión de entre tres y cuatro mil millones de dólares, por lo que aumentar esos niveles requeriría una cifra de la cual no dispone PDVSA.

En este contexto, aseguró que no existen en Venezuela actualmente compañías petroleras grandes, debido al ambiente adverso que consiguen, o que estén dispuestas a invertir una gran suma de dinero para aumentar la producción.

“La única empresa extranjera de importancia que está en el país es la Chevron, las otras, la Corporación China Nacional de Petróleo (CPNC por sus siglas en inglés) y Gazprom (mayor compañía petrolera rusa) en niveles muy bajos. La situación es muy difícil y se puede utilizar un conjunto de empresas pequeñas para mejorar algunos pozos, pero esto no es garantía de que vayan a aumentar de manera significativa la producción, y mucho menos para llevarla a los 2.000.000 de barriles”, apuntó Guerra.

Venezuela necesita 10 años para poder producir dos millones de barriles de petróleo al día

Además, calificó de “incuantificable” la cifra para alcanzar los 2.000.000 de bpd, aunque tasó en unos ocho mil millones de dólares la inversión necesaria para aumentar la producción en 100.000 bpd, al tiempo que recordó que con la disponibilidad de taladros que hay en Venezuela al día de hoy es “imposible” lograrlo.  

“Estamos hablando de unas cifras que no son factibles de ser generadas en Venezuela por el flujo de caja de PDVSA, menos aún por los fondos que pueda tener y todavía peor porque ningún país o ninguna compañía extranjera va a meter ese monto requerido de más de ocho mil millones de dólares en Venezuela para generar los 100.000 barriles que significarían. Para llevar la producción a 2.000.000 se necesitarían recursos humanos y financieros que no están disponibles en Venezuela”, indicó el economista.

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Por lo tanto, según las cifras del diputado serían necesarios al menos 10 años y 80.000 millones de dólares, a un promedio de 8.000 millones por año, para alcanzar los 2.000.000 de bpd prometidos por Maduro. No obstante, es una cifra que puede aumentar por el deterioro de la industria. 

El trabajador petrolero Iván Freites coincide con José Guerra en que la inversión debe ser muy alta para empezar a aumentar la producción en un proceso que duraría años y explicó cómo debería abordarse. 

Para producir dos millones de barriles lo primero que hay que evaluar es la situación de la industria y de las instalaciones. Por lo menos en el occidente, que es dónde vemos nosotros (FUTPV) que es el área más favorable para aumentar la producción, todo está destruido y saqueado. En las zonas marítimas prácticamente no hay producción porque se robaron todo de las instalaciones; los cables, los instrumentos, los equipos, los motores, hasta los bombillos, ahí no quedó nada. Entonces todo eso requiere una inversión que en este momento es muy difícil de lograr, prácticamente hay que evaluar cuáles son las áreas donde inmediatamente se puede recuperar la producción, pero bajo unas condiciones de alta inversión, mucha inversión y personal altamente calificado”, señaló.

Para Freites, por las condiciones en las que han dejado a la industria petrolera se requeriría de una inversión de 30.000 millones de dólares anuales para aumentar la producción entre 100.000 y 150.000 bpd, por lo que, a su juicio, podrían pasar hasta 10 años para alcanzar los 2.000.000 de bpd. En ese sentido, se necesitarían entre 250 y 300 mil millones para lograr hasta 2.500.000 bpd.

Bodas maneja unos montos similares aunque considera que con la inversión necesaria se puede alcanzar la cifra en un período de entre 5 y 8 años.

“Se ha hablado de que la industria petrolera necesita entre 200 y 320 mil millones de dólares en su totalidad para producir crudos tradicionales, crudos maduros junto a las empresas mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco. Se requiere inversión tanto en la extracción, distribución y el proceso de refinación a nivel nacional”, precisó.  

El futuro de la industria petrolera en Venezuela

El economista José Guerra considera que la industria petrolera está estancada y que Venezuela no cuenta como “jugador importante” dentro de la OPEP a pesar de poseer las reservas certificadas más grandes del mundo. 

“Venezuela tiene reservas, pero están en el subsuelo y hay que extraerlas, y para jugar en las grandes ligas del mercado petrolero tú tienes que tener no solamente reservas, sino también la capacidad de producción y eso no se tiene”, señaló el economista.

De igual manera, destacó que una nación sin tradición petrolera como Colombia superó en producción a Venezuela que, a su juicio, está muy lejos de los niveles de las décadas de los 60 y 70, cuando se superaba incluso a los países árabes. 

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Expresó la necesidad de darle un vuelco a la industria desde su dirigencia pues, en su opinión, si no se explotan las reservas “en los años que están corriendo” estarán condenadas a quedarse en el subsuelo, debido a la búsqueda de energías más limpias, como se estableció en los acuerdos de Glasgow, para tratar de detener o al menos ralentizar el cambio climático.

Por otra parte, denotó la importancia del cambio institucional que debe aplicarse para recuperar el recurso humano que pueda recuperar la industria. En este sentido, desestimó que puedan regresar con las condiciones actuales.

“Aquí hay un tema de incentivos económicos, tú no le puedes pedir a un ingeniero petrolero que puede conseguir trabajo en otra parte ganando, para comenzar, de 4.000 a 5.000 dólares mensuales, en una compañía internacional, que vaya a ganar en Venezuela 200 dólares; eso no pareciera lógico. El que se queda lo hará por otras razones, algunos por convicción, otros porque les cuesta salir o por la familia, pero ciertamente allí hay un problema serio y quienes se fueron no van a volver con un ambiente político como el que tenemos en el país y menos aún con unos sueldos miserables que es lo que está pagando PDVSA”, expuso el economista. 

Iván Freites coincide con José Guerra y ve necesario un cambio de dirigencia dentro de la industria, aunado a una gran inversión para recuperar los niveles de producción y la mano de obra calificada.  

Si seguimos con los mismos que están en PDVSA la industria no va a crecer. PDVSA prácticamente desapareció, de venir de producir en el año 1998, 3.000.000 de barriles, apenas el año pasado produjo 800.000 barriles diarios de promedio”, recordó.

Por su parte, José Bodas insistió en que gran parte de la culpa del deterioro de la industria se debe al haber ignorado las advertencias de los trabajadores, quienes a través de informes le notificaron al gobierno desde 2010 sobre la necesidad de realizar mantenimiento preventivo a todas las instalaciones, las cuales empezaron a agravar sus problemas a partir de 2014. 

“Indudablemente que en los últimos siete u ocho años ha existido un proceso de deterioro, de desinversión, de no escuchar a los trabajadores, de destrucción del salario, de las condiciones del medio ambiente del trabajo, de aplicar un paquetazo que ha afectado a los trabajadores, la criminalización de la protesta, la destrucción de los comedores, la falta de dotación de los implementos de seguridad, la destrucción del Cicoprosa (seguro médico internacional que les cubría hasta $1.000.000) y la no construcción de viviendas. El salario y la convención colectiva destruidas por el gobierno nacional y la falta de inversión, todo esto ha causado estragos dentro de la industria petrolera”, argumentó.

Por tal razón, no es optimista sobre el futuro de la industria, la cual considera politizada y al servicio de un sector y no de toda la población como lo ha sido a lo largo de su historia erigiéndose como el bastión principal de la economía venezolana.

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