• El economista Jesus Palacios asegura que se han producido consultas con la banca nacional para que esta pueda hacer las adecuaciones necesarias a sus sistemas

Venezuela se encuentra sumida en una crisis económica que ha destruido, entre otras cosas, la capacidad de compra del bolívar. Una de las causas de esta situación es el incremento de precios que se registra en el país y que lo convierte en la nación con la tercera más larga hiperinflación en la historia, solo por detrás de Nicaragua y Grecia.

Con el objetivo de analizar esta realidad el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) realizó este 23 de marzo un foro denominado “Reconversión Monetaria”. Durante el evento se abordaron aspectos como la eliminación de ceros a la moneda, así como la asertividad de ampliar el cono monetario nacional con la emisión de nuevos billetes.

Jesús Palacios, economista y profesor universitario, comentó que la moneda nacional ha perdido algunas de las funciones básicas inherentes al dinero. Como lo son el servir como una unidad de cuenta, depósito de valor y método de pago o intercambio.

Poco común. Los únicos países que han tenido un billete equivalente a 1 millón son Argentina, Bolivia, Turquía, Rumanía, Hungría y Zimbabue.

Planteó que el bolívar ha dejado de funcionar como una referencia en los precios de la economía nacional. Ha sido desplazado por el uso del dólar como parte del proceso de dolarización transaccional que vive el país.

“Los más de tres años de hiperinflación han eliminado cualquier posibilidad de ahorrar en bolívares. Esto es un proceso que viene desde mucho antes del inicio de la hiperinflación; que está íntimamente relacionado con una pérdida de la confianza en la moneda local”, afirmó durante el evento.

El economista señaló que una de las consecuencias de esta realidad es que el bolívar ha quedado relegado; para usos cada vez más específicos como el pago de nómina y servicios públicos. Mientras que más de dos tercios de las transacciones que se realizan en el país son efectuadas utilizando dólares.  

Reconversión monetaria

Durante los últimos meses, en el país se ha especulado la posibilidad de que el régimen de Nicolás Maduro lleve a cabo una nueva reconversión monetaria. Este proceso eliminaría más ceros a la moneda para evitar que colapsen los sistemas de pago de la banca.

El economista reveló que se han producido consultas con la banca nacional para que esta pueda hacer las adecuaciones necesarias a sus sistemas y así se concrete esta medida. No obstante, indicó que la puesta en circulación de nuevos billetes parece indicar que desde el régimen se está intentando aplazar esta decisión.

“Una medida de este tipo suele significar unos seis meses de adecuaciones en la banca nacional. Aunque la última ampliación del cono monetario podría significar que el régimen está intentando retrasar este escenario”, comentó.

Agregó que en contextos como el venezolano, donde la presión inflacionaria es persistente, es común que el ente emisor, en este caso el BCV, quede atrapado en un círculo vicioso. En este se eliminan ceros a la moneda de forma reiterada sin que ello tenga un impacto real; más allá de la necesidad de emitir nuevos billetes.

Tomando en cuenta los niveles de inflación registrados entre noviembre de 2020 y febrero de 2021, una reconversión que elimine tres ceros a la moneda perdería su efecto en un lapso de 15 meses.

Cono monetario

Foto: BCV

Palacios comentó que la pérdida de valor que ha sufrido la moneda nacional se ha traducido en los nuevos billetes anunciados por el Banco Central de Venezuela; por denominaciones de Bs. 200.000; Bs. 500.000 y Bs. 1.000.000.

Aseguró que luego de las diversas ampliaciones del cono monetario implementadas por el régimen de Maduro es evidente que estas no se han reflejado en un mayor poder de compra con el efectivo. Por el contrario, este se ha reducido.

Al momento de su emisión en 2008, luego de la reconversión monetaria, el billete de 100 bolívares fuertes equivalía a 20 dólares. En la última ampliación del cono monetario el billete de Bs. 1.000.000 representa cerca de 50 centavos de dólar”, indicó.

En este sentido planteó que la utilidad de los nuevos billetes será efímera. Esto porque, debido a la hiperinflación que vive la economía venezolana, su capacidad de compra se verá pulverizada al cabo de un lapso relativamente corto.

Billetes. El efectivo en bolívares que circula en la economía representan 0,5% del total de liquidez monetaria.

Acotó que uno de los pocos beneficios que brindarán las nuevas piezas del cono monetario será facilitar las transacciones para el pago de gasolina subsidiada y transporte superficial.

Apuntó que en el caso del billete de Bs. 1.000.000, para que este pueda mantener el poder de compra que poseía la pieza de Bs. 50.000, cuando se emitió esta última, es necesario que su monto nominal fuese igual o superior a la inflación registrada en el lapso comprendido entre la emisión de ambos billetes. 

Según cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas, el ajuste inflacionario entre ambos billetes fue de 53.180%. Sin embargo, el aumento nominal del nuevo billete de máxima denominación fue de solo 2.000%.

Esto quiere decir que el poder de compra real del billete más alto es 96,24% menor que cuando se emitió el billete de máxima denominación anterior”, explicó.

Esto representa que el billete de Bs. 1.000.000 solo compra 3,6% de lo que compraba el billete de Bs. 50.000 cuando entró en circulación. El experto indicó además que si se emitiese un billete que compensara la inflación acumulada desde junio de 2019, el valor nominal de este tendría que ser de Bs. 26.590.103,9.

Las dos reconversiones monetarias realizadas en el país dan cuenta de cómo eliminar ceros a la moneda es solamente una solución temporal al problema de fondo que vive la economía en Venezuela; que no es otro que la hiperinflación. Si no se aplican los correctivos necesarios para eliminar este fenómeno, una nueva reconversión monetaria solo servirá para postergar la aplicación de medidas que tengan un impacto real en la economía. 

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