• El gerente de operaciones de la firma Econométrica conversó con El Diario e indicó que el país se encuentra a las puertas de una nueva “mega devaluación” de la moneda

La tasa de cambio ha permanecido relativamente estable durante el mes de marzo, pese a la crisis económica que vive Venezuela y a la implementación de políticas dirigidas a la dolarización de la banca nacional.

La estabilización del precio del dólar ocurre luego de que el mismo registrase un incremento en enero de 64,70% cuando pasó de Bs. 1.107.198,58 a Bs. 1.823.627,32.

Sin embargo, la depreciación del bolívar registró una marcada desaceleración entre febrero y marzo, cuando el incremento de la tasa de cambio fue de solo 1,72% según la tasa oficial publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV).

Alejandro Castro, economista y gerente de operaciones de la firma Econométrica, explica para El Diario que la estabilidad del precio del dólar durante esos dos meses no es un fenómeno nuevo, pues forma parte de lo que denomina como una “estacionalidad” del mercado cambiario nacional.

Sostiene que históricamente estos meses se han caracterizado por brindar una estabilidad de la tasa de cambio debido a que la demanda de bolívares en el mercado se incrementa tanto por parte de las personas naturales como de las empresas.

La razón de esta estabilidad es que ocurre un aumento de la demanda de bolívares por parte de las personas naturales y jurídicas para poder pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISLR)”, argumenta.

El experto apunta que esta es una de las pocas razones por las cuales la población demanda bolívares y no dólares, tal y como ocurre durante el resto del año. No obstante, asegura que este período de estabilidad “tiene las horas contadas”, ya que una vez culmine el lapso previsto para el pago del impuesto la demanda de bolívares caerá de forma considerable.

El fin de la estabilidad del bolívar

A su juicio, esto puede apreciarse en el comportamiento de la tasa de cambio, que durante la última semana ha visto un incremento cercano al 7%.

“Una vez que  tanto las personas naturales como jurídicas hayan pagado sus impuestos y si se mantiene la dinámica actual de monetización del déficit fiscal es muy probable que se siga depreciando el bolívar con respecto al dólar”, plantea.

Dice que uno de los factores que van a contribuir a que se produzca un repunte del precio de la divisa es que los motivos detrás de que esto ocurra no han sido atacados por parte del régimen de Nicolás Maduro. Por tanto, no existe ningún incentivo para que el bolívar pueda ganar terreno frente al dólar.

Entre las causas mencionadas por el economista se encuentra la monetización del déficit fiscal del Estado venezolano a través de la ampliación de la base monetaria, es decir, el aumento del número de bolívares que circula en la economía.

Esta práctica, según explica, ocurre sin que conjuntamente en el país se produzca un incremento de la producción de bienes y servicios. Por este motivo dicha política se traduce en una inflación desmedida que, según las estimaciones del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), representó 50,9% durante el mes de febrero.

“Para dar una idea de la expansión monetaria que ocurre en el país, en una semana la base monetaria de Venezuela se expande lo que le llevaría, por ejemplo, a Perú unas 150 semanas, es decir tres años. Lo que está ocurriendo es algo muy agresivo, a ese ritmo es imposible que no haya depreciación de la moneda”, expresa.

Nuevo rally cambiario

Castro señala que de acuerdo con las investigaciones que han venido realizando desde Econométrica, es de esperar que el fin de la estabilidad cambiaria se produzca en conjunto con el cierre del mes de marzo. Dice que en el escenario más optimista el incremento de la tasa de cambio podría demorarse hasta 15 días, pero una vez que esto ocurra se espera que se produzca un rally de la tasa de cambio. Es decir, una escalada sostenida del precio del dólar que a su vez implica una depreciación de la moneda nacional.

¿Qué hay detrás de la aparente estabilidad de la tasa de cambio en Venezuela?

“Todo parece indicar que a partir de abril ocurrirá un rally importante del tipo de cambio porque las circunstancias de cómo se está monetizando el déficit fiscal no han cambiado”, indica.

El gerente de operaciones de Econométrica añade que una muestra del fin de la estabilidad del dólar es que durante la última semana la depreciación que ha vivido el bolívar es similar a la observada durante el mes de febrero. En ese momento llegó a cotizarse hasta en Bs. 1.872.651,38 en el mercado oficial, mientras que en el paralelo su precio alcanzó los Bs. 1.932.752,19.

Menciona que el pago del ISLR es la única razón por la que la expansión monetaria que ha registrado el país no se ha traducido en una fuerte presión al alza de la tasa de cambio. Plantea que si este evento no hubiese ocurrido y la depreciación del bolívar seguía su curso, actualmente el dólar se cotizaría muy por encima de los dos millones de bolívares.

¿Qué es el déficit fiscal?

Un término que suele utilizarse para explicar algunos de los motivos de la hiperinflación que vive Venezuela es el denominado déficit fiscal. Este concepto hace referencia al escenario en el que los gastos de un Estado son superiores a sus fuentes de ingreso, lo que genera un saldo negativo en las cuentas públicas.

¿Qué hay detrás de la aparente estabilidad de la tasa de cambio en Venezuela?

El economista comenta que ante esta situación los gobiernos poseen tres opciones para solucionar este problema financiero. La primera de ellas es reducir los gastos del Estado lo que implica reducir el pago de las pensiones, los fondos destinados a salud, educación, seguridad, entre otros. Esto representa disminuir el tamaño del propio Estado, lo que permitiría equilibrar la balanza de ingresos y egresos. Sin embargo, esta vía es generalmente mal vista por la población.

La segunda opción radica simplemente en aumentar los ingresos, bien sea por la vía impositiva mediante el Impuesto al Valor Agregado (IVA), o el Impuesto Sobre la Renta (ISLR), los Impuestos Sucesorales (IS), o incluso Impuestos por Regalías (IR). La tercera y última vía es mediante la monetización de dicho déficit.

“Esto consiste en que el gobierno acude al Banco Central de Venezuela (BCV) y le solicita bolívares a cambio de un pagaré. Esos recursos luego son inyectados a la economía mediante el pago de pensiones, bonos del carnet de la patria, entre otras cosas”, explica el experto.

Esta práctica en el caso venezolano es una de las causantes de la hiperinflación que sufre la economía nacional y que ha ocasionado que a la fecha el incremento de precios en lo que va de 2021 se ubique en 134,2% según el OVF.

¿Es el momento para comprar dólares?

Alejandro Castro señala que debido a que estamos a las puertas de una depreciación de grandes proporciones, este es el momento ideal para que cualquier persona o empresa que cuente con bolívares los canalice a la compra de divisas.

Según las proyecciones de Econométrica, esperan que para el mes de agosto el tipo de cambio se ubique en torno a los Bs. 6.400.000 por dólar. En caso de concretarse esta previsión, representaría un aumento de 245,39% con respecto a la tasa actual de Bs. 1.852.972,12.

“Es muy probable que a partir de abril con el aumento de la tasa de cambio se incremente la inflación de forma considerable con respecto al mes de marzo”, proyecta .

Reitera que quienes estén en capacidad de comprar dólares deben hacerlo, de ser posible a la brevedad. Argumenta que una vez iniciado el repunte de la tasa de cambio será extremadamente difícil lograr protegerse de los efectos de la devaluación que sufrirá el bolívar.

“Usualmente cuando el rally comienza es muy difícil comprar dólares, porque todo el mundo está en modo compra y nadie quiere vender. Eso hace que este sea aún más explosivo. En lo que queda de marzo quienes pueden deberían comprar la mayor cantidad de divisas posibles”, detalla.

Ciclos cambiarios

El economista plantea que, en el caso venezolano, existen dos eventos anuales que tienen un impacto directo en la cotización del dólar con respecto al bolívar. El primero de ellos es el que se registra entre febrero y marzo con motivo del pago del ISLR, mientras que el segundo ocurre a mediados de noviembre y diciembre.

¿Qué hay detrás de la aparente estabilidad de la tasa de cambio en Venezuela?

Es en este último que según se produce el efecto contrario a la estabilidad cambiaria vivida en el país durante el último mes. Comenta que durante dicha época se produce un efecto contrario en el que la demanda de dólares se incrementa.

Esto ocurre debido, entre otras cosas, al pago de utilidades en el caso de la empresa privada, al pago de bonificaciones a los empleados de la administración pública y a la cancelación de proveedores por parte de empresas del Estado como Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

La inyección de estos bolívares a la economía ocasiona un alza en la tasa de cambio, pues quienes reciben la moneda nacional buscan refugiarse en el dólar para evitar que la hiperinflación devore su dinero.

“Ya las empresas no tienen la necesidad de vender sus dólares para tener bolívares. Ahora una buena parte de los pagos se están haciendo en divisas salvo aquellas empresas que hacen pagos multimoneda o en bolívares. Así que posiblemente en diciembre ya no haya tanta estabilidad como si la hubo en años anteriores”, concluye.

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