• El médico pediatra intensivista Huníades Urbina-Medina prevé que si el ritmo de vacunación en Venezuela se mantiene igual el régimen tardaría de cinco a siete años para vacunar al 70% de la población o quizás a la totalidad. Foto: EFE

El régimen de Venezuela comenzó jornadas de vacunación contra el covid-19 en varios estados del país desde el sábado 1° de junio. En ellas se ha podido observar largas colas de personas interesadas en inmunizarse contra el virus que ha cobrado la vida de más de 2.708 personas y ha contagiado a 240.714 (16.898 activas), según los datos oficiales del 5 de junio de 2021. 

El médico Huníades Urbina-Medina, secretario de la Academia Nacional de Medicina, consideró, en entrevista con El Diario, que las colas que se han observado desde el primer sábado del mes son una “parte de la propaganda oficialista”. 

Es una estrategia para poder mostrar al mundo que tienen grandes filas de personas haciendo cola, pero no las van a vacunar porque en Venezuela apenas hay vacunas. Las 2.300.000 aproximadas que hay se dividen entre dos (1.150.000) porque son dos dosis por persona. Es decir, apenas tenemos para vacunar al 2,5% o 2,8% de la población venezolana (cuyo total es de casi 29 millones de habitantes) en el mejor de los casos. Es una parafernalia”. –Huníades Urbina-Medina, médico pediatra intensivista.

El especialista indicó que lo que hacen es convocar a muchas personas, otras incluso asisten sin ser citadas, y se va formando una gran concentración de ciudadanos desesperados por recibir las dosis. Para Urbina-Medina “es una falta de respeto, en especial para los adultos mayores, quienes se agotan por la espera y se deshidratan por el sol”. 

Agregó que después, miembros de la jornada toman unas fotos de las colas para que internacionalmente se crea que están vacunando. Aunque al poco tiempo deban suspender las gestiones porque no hay suficientes dosis para todos. 

Colas para vacunación
Cola para la vacunación | Foto: cortesía.

Por su parte, el infectólogo, miembro de la Sociedad Venezolana de Infectología, Miguel Ángel Navas, señaló para El Diario que las largas colas evidencian que no hay un sistema o plan de vacunación adecuado. “Se ha visto que las personas suelen tardar entre cinco y siete horas para ser atendidos. Teniendo en cuenta que, además, muchos ciudadanos son de la tercera edad, no es el deber ser”, dijo. 

Por esta misma razón, Urbina-Medina aseguró que las colas son inhumanas y denigrantes para la población venezolana. 

Efecto contrario y contraproducente 

Durante las cadenas de radio y televisión, el régimen de Nicolás Maduro ha recalcado en reiteradas ocasiones la importancia de mantener el distanciamiento social y cumplir con todas las medidas de bioseguridad. A tal punto, que incluso han ejecutado los esquemas 7+7 y 7+14 para propiciar las supuestas condiciones de resguardo. También se ha suspendido el acceso a lugares turísticos, como las playas, en varias oportunidades. 

Esquema 7+7 y 7+14.

Esquema que contempla que durante 7 días se reactivan los sectores económicos y luego hay 7 días de cuarentena radical donde solo operan los sectores esenciales de la economía. Comenzó a emplearse desde el 1° de junio de 2020, aunque no siempre ha operado de forma continua. En marzo de 2021 pasó a ser 7 días de cuarentena flexible seguidos de 14 días de cuarentena radical (7+14) por el repunte de casos de covid-19 que se registró. Posteriormente se retomó el esquema 7+7.

Sin embargo, el régimen es el único responsable de la importación, almacenamiento, cuidado y distribución de las vacunas contra el covid-19, y durante esta última etapa, las aglomeraciones de las colas van totalmente en contra de las medidas que han incentivado. 

Navas explicó que los ciudadanos aceptan el costo de hacer colas por largos periodos de tiempo, y sin guardar distancimaiento de otros, con tal de recibir la vacuna para evitar contraer el virus, pero precisamente esas son las condiciones que pueden provocar que terminen contagiándose. 

“Se ve en las fotos que la gente no está cumpliendo con el distanciamiento social, ni la policía interviene para ello. (…) Parece que (los responsables de la vacunación) están buscando que tengamos inmunidad pero por enfermedad, no por vacuna”, criticó Urbina-Medina, quien también es coordinador de terapia intensiva del Hospital San Juan de Dios, y del Hospital Ortopédico Infantil. 

Miguel Ángel Navas concordó con el argumento de Urbina-Medina y agregó que a pesar de que las colas para vacunación se estén realizando al aire libre, en ambientes con buenas corrientes de aire, igualmente aumentan las probabilidades de contagio debido a que están mucho tiempo en un sitio. 

Recomendaciones de expertos durante las colas 

Los especialistas en la materia, Urbina-Medina y Navas, consideraron que ante la metodología implementada por el régimen para la vacunación, quienes decidan asistir a las jornadas deben seguir las siguientes recomendaciones: 

-Hacer uso adecuado de las mascarillas (preferiblemente usar dos) en todo momento. 
-Mantener de 1,5 a 2 metros de distancia con el resto de ciudadanos. 
-Tener alcohol o gel antibacterial para lavado y desinfección constante de las manos. 
-Asistir solo quienes tienen cita para vacunarse. 
-Usar bloqueador solar en la piel, de ser posible. 

Se está viendo a muchas personas que van sin ser convocadas. Las autoridades han hecho énfasis en que solo se vacunarán a los adultos mayores y a quienes fueron convocados. Los que van por su cuenta parece que ni siquiera tienen la posibilidad de recibir la dosis. Por ello, mi principal recomendación es esperar a que les llegue el mensaje del Sistema Patria”. –Miguel Ángel Navas, infectólogo pediatra miembro de la Sociedad Venezolana de Infectología.

Plan de vacunación sin discriminaciones 

Para Urbina-Medina, no existe un plan de vacunación en sí, y la forma en la que se está llevando a cabo el proceso “es un desastre que se refleja en las colas, los aglutinamientos y la discriminación. Esto último porque si usted no está afiliado a la plataforma patria no podrá ser siquiera participante del sorteo para la vacunación. A quienes llaman es porque tuvieron suerte”. 

En cuanto a la postura de Navas, dijo que quería ser “enfático: colocar una vacuna a través del Sistema Patria es totalmente discriminatorio”. Aseveró que lo único que debe ser necesario para recibir la vacuna es presentar el documento de identidad. Este tema ya ha sido denunciado por varios organismos y gremios en otras oportunidades. 

El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea); Prepara Familia; Acceso a la Justicia; Red por los Derechos Humanos de los Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna); Acción Solidaria y la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) son algunas de las organizaciones que han exigido un programa óptimo y sin discriminación desde que comenzaron las jornadas de vacunación en el país. 

Colas para vacunación en Venezuela
Colas para la vacunación | Foto: Efe.

Presunto mercado negro de vacunas.

Existen denuncias de ciudadanos afirmando que hay hospitales que aplican dosis contra el covid-19 con sobornos de 80, 300 y hasta 600 dólares. No se ha corroborado de forma clara la existencia de este mercado negro, pero a mediados de abril las autoridades anunciaron la detención de cuatro civiles de los que se sospechó que realizaban ventas de vacunas por Facebook.

¿Qué se debe hacer y cómo? 

Urbina-Medina recordó los estudios internacionales y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para comentar que el régimen debería decir cuál es el plan de vacunación “porque nadie lo conoce”. Igualmente, dijo que con ello se tendría que hacer pública la estratificación de la población de dicho plan. 

Ritmo de vacunación. En la actualidad se están vacunando máximo a 14 mil personas al día, según el médico pediatra intensivista Huníades Urbina-Medina. A su criterio, en Venezuela se deben vacunar entre 150.000 y 200.000 personas diarias para poder alcanzar, antes de diciembre, la meta de inmunizar a 21 millones de habitantes o al menos a la mitad de la población.

En caso de que las vacunas sean aprobadas para aplicarse a adolescentes de 12 años en adelante, el médico recordó que la cantidad de dosis debe ser mayor. Esto debido a que no se está contemplando el grupo etario menor de edad dentro del 70% establecido; esto es dado que todavía no hay autorización para utilizar las fórmulas en ellos. 

Tanto Urbina-Medina como Navas creyeron que es fundamental contar con apoyo externo, en lugar de que el régimen sea el único encargado de las jornadas. Para ellos, el oficialismo debería solicitar personal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), de Médicos Sin Fronteras (MSF), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y buscar otros voluntarios para aumentar el número de vacunadores y acelerar el proceso. “Esto evitaría las colas y por consiguiente, las aglomeraciones que se han visto en estas jornadas”, dijo Navas. 

Además de un buen número de vacunadores, el infectólogo recalcó la importancia de que estén debidamente capacitados. De forma que respeten las cadenas de frío necesarias para que las fórmulas mantengan su efectividad. 

Navas también opinó que es de gran relevancia que se realicen campañas de educación en las que se detalle aspectos del virus y se promueva la confianza hacia las vacunas. Los materiales de dicha campaña deberían, según él, indicar los centros en los que se puede recibir la dosis, el orden de vacunación, y brindar toda la información útil al respecto. 

Hasta ahora ninguna sociedad científica ha participado en el diseño de un plan de vacunación para el país. La Sociedad Venezolana de Infectología está en mesa técnica de debate y apenas presentará su propuesta de plan de vacunación al Ministerio de Salud. 

Posibles escenarios futuros para Venezuela 

Un escenario muy oscuro. Esa es la visión en común que tienen ambos profesionales para Venezuela, en caso de que las condiciones actuales se mantengan. 

Se está vacunando a una ínfima proporción. Si seguimos con este ritmo en Venezuela, tardaríamos de cinco a siete años para vacunar al 70% de la población o quizás a la totalidad”. –Huníades Urbina-Medina, médico pediatra intensivista.

Urbina-Medina estima que si la situación nacional –médica y preventiva– no cambia, el covid-19 terminará convirtiéndose en una enfermedad endémica, como sucedió con el dengue o con el zika. “Habrá brotes con cierta frecuencia en el transcurso del tiempo. Es un escenario muy oscuro y con esto concuerdan todos los epidemiólogos profesionales del país y de la OMS”, complementó.

Colas por vacunación
Jornada de vacunación | Foto: Efe.

La postura de Miguel Ángel Navas es muy similar. Él cree que existe la posibilidad de una tercera ola de contagios y aparezcan nuevas variantes del virus. También consideró la posibilidad de que se emplee un plan de vacunación eficaz, lo cual disminuiría significativamente el número de contagios y muertes por la pandemia. “Sin embargo, creo que las probabilidades del primer escenario son más altas”. 

Para finales de año, Urbina-Medina cree que Venezuela debería haber vacunado al menos a 15 millones de habitantes, la mitad de la población. Eso se traduce en 30 millones de dosis (de las fórmulas existentes en el país, las cuales requieren de dos aplicaciones), aunque actualmente solo hay para poco más de un millón de venezolanos, aseguró el médico intensivista. 

Noticias relacionadas