• A través de su programa de becas, la Academia Olivares abre una ventana para jóvenes que desean aprender las diferentes herramientas de dibujo pero no cuentan con los recursos económicos para hacerlo. En dos años, ha brindado la oportunidad a 122 jóvenes venezolanos

La Academia Olivares es un emprendimiento digital que promueve el arte y los valores. Fue fundada en 2019 y desde su creación hasta la actualidad ha brindado clases online a un aproximado de 3.500 estudiantes, quienes han podido desarrollar sus habilidades en los cursos cortos y el de un año. 

Una labor que se destaca de la academia es que mediante su programa de becas ha brindado la oportunidad a 122 jóvenes que deseaban estudiar arte en la academia pero no tenían los recursos para hacerlo. 

Óscar Olivares, fundador de la Academia Olivares, explicó que el programa de becas fue una idea desde el principio y funciona de manera que cuando un estudiante se inscribe, parte de esa inversión que hace va dirigida al programa, de esta forma no depende de donaciones externas, ni de fundaciones.

“Cada estudiante con solo inscribirse en la academia ya está creando oportunidades para otros con su arte”, señaló en entrevista exclusiva para El Diario.

Llevar el arte venezolano a otro nivel

Olivares comenta que la idea de poder brindar una ayuda a los talentos emergentes surgió debido a que a él le hubiera gustado contar con una academia como la suya, que no solo le enseñara a dibujar sino que le hablara también de cómo superar sus miedos y paradigmas errados, así como otras herramientas necesarias para el crecimiento como artista. 

“Me hubiese encantado que a mi me dijeran a los 13 años de edad todo lo que podía generar con el arte en cuanto a prosperidad y oportunidades. Siento que eso es algo muy importante, porque desde muy temprano te vas visualizando y creciendo”, indicó.

Su sueño siempre ha sido llevar el arte venezolano a otro nivel y entendió que eso no lo podía realizar solo. La única manera de hacerlo era formando una generación de artistas, que estuvieran conscientes de su poder, de sus capacidades y del valor que tiene su arte para generar oportunidades. 

Debido a eso, consideró fundamental abrir una academia en donde se pudiera enseñar de una forma más completa lo necesario para crecer en el mundo del arte.

Foto: Óscar Olivares.

¿Cómo funciona el programa de becas?

Para poder optar a una beca en la Academia Olivares, se debe presentar una postulación. Las personas que tengan entre 12 y 22 años de edad y que vivan en Venezuela pueden enviar una solicitud.

El mecanismo de selección se realiza una vez al año. Las personas que se postulan deben contestar una serie de preguntas que incluyen contar su historia y las razones por las cuáles quieren aprender a dibujar, hasta sus sueños y metas. Además, deben enviar algunas de sus obras y mencionar a cinco artistas.

“Esta última pregunta aunque parece sencilla es muy relevante porque demuestra el interés que ha tenido el artista en investigar y ese conocimiento para nosotros es muy valioso, así como ver hasta dónde quiere llegar”, precisó Olivares.

En el cuestionario también preguntan al postulante cómo creen que pueden aportar a Venezuela con su arte, una visión que considera muy importante.

De todas las personas que se postulan, que el año pasado fueron más de 1.000, se seleccionan 100 estudiantes que inician clases en enero, 50 para el programa de un año y 50 en los cursos cortos.

Del total de becados que han tenido hasta le fecha, 20 fueron de la primera edición, 100 del año siguiente y 2 que fueron casos especiales que descubrieron gracias a las redes sociales.

Selección de becados

Juan Luis Serra, profesor de la Academia Olivares, precisó que el programa de becas avanzó de forma muy rápida y espera que para la próxima convocatoria sea igual de avasallante.

En exclusiva para El Diario indicó que uno de los retos más difíciles de su trabajo es cuando toca seleccionar a los becados entre tantos aspirantes.

“Empiezas a leer tanta información de niños con discapacidades, con problemas familiares u otro tipo de dificultades dependiendo del estado donde vivan. He llorado mucho al no saber a quién darle la beca”, añadió.

No saber si darle la beca al niño que tiene el trazo ideal para ser un gran artistas o al niño que no tienen ni que comer pero tiene el sueño de dibujar y que ese dibujo llegue a alguien, es una de las decisiones más difíciles que le ha tocado tomar.

Una academia que brinda oportunidades 

Luego de que en redes sociales se popularizara la imagen del Nazareno recreada con paquetes de arroz en los anaqueles de un supermercado, Olivares buscó la forma de contactar al joven que había realizado lo que consideró la obra de arte.

José Ruiz, el joven de Yaritagua (estado Yaracuy), comentó en exclusiva para El Diario que le sorprendió mucho cuando lo contactaron para recibir una beca en la Academia Olivares, debido a que era algo que no se esperaba. 

“Fue una gran emoción también porque siempre había querido poder estudiar o realizar un curso que me ayudara a mejorar lo que hacía. Antes solo trabajaba”, indicó

Ruiz ya se encuentra en el nivel 12 avanzado del curso, describe como nueva y bonita la experiencia que ha tenido en la Academia Olivares, porque a pesar de que las clases en línea no le gustaban, ha aprendido mucho y ha investigado más para tener conocimientos sobre las computadoras.

“Al principio tuve dificultades porque no tenía conocimientos sobre los métodos digitales y trabajar con plataformas online, pero poco a poco me fui adaptando”, precisó.

Antes de la viralización de su trabajo, Ruiz no contaba con computadora o teléfono inteligente y tampoco con Internet porque no tenía cómo costearlo. Debido a la proyección que tuvo en las redes sociales, algunas empresas venezolanas lo ayudaron a conseguir esas herramientas para poder ver las clases online.

Actualmente trabaja en otro supermercado de la entidad, en donde sigue plasmando su arte a la que denominó “Anaqueles art” siguiendo el consejo de sus profesores de ponerle nombre a lo que hacía. 

Gracias a lo que ha aprendido en el curso de dibujo, Ruiz ha perfeccionado su forma de dibujar, lo que considera importante para poder seguir realizando y mejorando lo que plasma en los anaqueles.

“Tengo muchos sueños que me gustaría cumplir, uno de ellos es llegar a redes de supermercados internacionales y llevar lo que he realizado a otro nivel para que se conozca en muchas partes del mundo” señaló.

Compartío que también le gustaría estudiar una carrera universitaria y actualmente le atrae la Contaduría Pública.

Clases online como una gran herramienta

La idea de abrir una academia de artes online surgió en medio de un apagón nacional. Olivares pensaba cuál era su propósito de estar en Venezuela y fue cuando quiso buscar la forma de ir más allá de los talleres que hacía en Caracas.

Alumnos de la Academia Olivares en el mundo

Pensó que la única manera de llegar a jóvenes de toda Venezuela y a venezolanos migrantes en otros países era a través de una academia online, no existía de otra manera, debido que de haberlo hecho presencial hubiera estado muy limitado.

“Al hacerlo online encontramos muchos beneficios, como que los estudiantes pueden hacerlo a su ritmo. Eso permite que aunque tengan problemas con el Internet o se va la luz, puedan ver sus clases y hacer los ejercicios cuando puedan”, aseveró.

Algo que también vio durante su formación, es que la enseñanza en línea podría ser lo mejor en el ámbito artístico.

La Academia Olivares necesitó de muchos aliados

Para materializar la idea de abrir la academia necesitó de muchos aliados. Lo primero que hizo Olivares fue contactar a Rubén Ramses, el programador de la academia, le contó la idea para saber si era viable y automáticamente le dijo que lo era.

Comenzó a realizar el pensum o programa de estudio del curso de un año y a elaborar los dibujos que iban a estar en la guía de ejercicios de las prácticas, que eran más de 1.000. Además, inició con las grabaciones de las clases en video junto con Manuel Marchan, el aliado para grabar todo el material y luego empezaron a subirlos a la plataforma.

Además, contactaron a otros artistas para que fueran parte de las clases en vivo, ya que la idea no era solamente una formación en cuanto a dibujo sino que también los estudiantes se lleven aprendizajes sobre cómo generar ingresos con el arte, cómo emprender con su trabajo, cómo valorarlo y cómo trabajar las redes sociales.

“Queremos que realmente tengan una formación completa de su carrera en cuanto a temas que quizás no son comunes en la enseñanza artística”, señaló Olivares.

Dar clases a talentos emergentes

Juan Luis Serra, uno de los profesores pioneros en la academia, señaló en exclusiva para El Diario que se ha tenido que adaptar al proceso digital, que aunque no termina de comprenderlo completamente, va aprendiendo cada día más, al igual que aprenden los alumnos.

“Me gustaría poder compartir personalmente con los alumnos. Aunque el aprendizaje online puede ser un poco frío, yo trato de ser lo más cálido y ameno posible con todos los estudiantes”, indicó.

Cataloga como impresionante el talento que hay en el país, sobre todo de la región andina, de donde se inscriben muchos alumnos que tienen una destreza maravillosa. 

La flexibilidad de tiempo que tienen los estudiantes les da cierta libertad de poder crear de la forma en que más cómodo se sientan, sin que esto interfiera con sus otras actividades, lo que considera que es una de las razones del gran avance de los estudiantes. 

Me siento orgulloso de poder echarle un poquito de agua a estas semillas que ya están dando frutos”.

Grandes cambios y progresos

Olivares comenta que la receptividad de las personas ha sido maravillosa, porque han visto personas desde los siete años de edad, hasta artistas de más de 70 años que quizás nunca habían tenido un espacio para desarrollar su carrera y lo pudieron hacer en la academia.

Muchos de los estudiantes han empezado a vender sus dibujos a raíz de su paso por la academia. Algo que considera muy importante y que va más allá de la enseñanza del dibujo, es que a muchos además le han enseñado a perder el miedo a mostrar su talento al mundo.

Resaltó el contacto también con los padres, lo que le ha permitido ver que han podido cambiar muchos paradigmas. En la Academia Olivares no solo se tiene asesoría directa con los estudiantes sino también con los padres.

“El poder ver que aunque no se inscriban, tantos padres escriben queriendo información sobre los cursos, queriendo apoyar el trabajo de sus hijos y mostrando sus dibujos. Sabiendo que hace unos años y todavía existen padres que creen que del arte se mueren de hambre”, enfatizó.

Considera fantástico ver el cambio en los padres por saber que sus hijos tienen una oportunidad y que incluso las personas que no pueden costear los estudios, ven luego el programa de becas y sienten que tienen una posibilidad.

Trato con los estudiantes 

Su visión con los estudiantes que ven clases en la academia es que sean capaces de descubrir el gran potencial que hay en ellos, no solo para dibujar bien, sino para que con su arte puedan dejar una huella imborrable en la historia de la humanidad.

A cada estudiante los trata con respeto porque ve en cada uno el futuro del arte del país.  

Veo seres capaces de transformar a la humanidad con su talento y los trato con ese nivel de seriedad y de compromiso”, expresó Olivares.

Además, en la academia tratan de darle las herramientas correctas para que sepan que esas metas son posibles más allá de la situación complicada que pueda tener Venezuela.

Por eso, siempre invitan a artistas venezolanos que han llegado a trabajar en grandes empresas como Marvel, Disney o Cartoon Network, para que vean de cerca esos modelos a seguir que creen tan lejanos.

Próximas metas

Para Olivares estos dos años de la academia han sido un gran desafío, pero lleno de alegrías, emociones y un gran sentimiento de responsabilidad. Aunque llegó a imaginarse el éxito que podían tener, verlo hecho realidad le causa mucho impacto.

Contó que en los próximos meses va a estar estrenando el primer curso de arte digital para aprender a dibujar en Photoshop con tabletas gráficas, debido a que vieron que muchos estudiantes estaban interesados y que realmente había muy pocas ofertas en este tipo de dibujo.

En el futuro también van a realizar cursos de otras técnicas como el dibujo tradicional o el dibujo a bolígrafo, debido a que los cursos que actualmente se dan en la academia buscan ser una formación de dibujo a lápiz, que es la base para todos los demás aspectos de las artes plásticas o visuales.

Actualmente, la academia cuenta con entre 500 y 600 estudiantes entre los cursos cortos y el programa de un año.

Olivares sostuvo que el camino ha sido muy bonito, de mucho trabajo duro pero hecho con mucha ilusión. “Desde el primer día sabíamos que esto podría ser un éxito y que podía generar un cambio importante para muchas personas”, enfatizó. 

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