• República Dominicana, Haití, Chile y Argentina son algunos de los países víctimas de los estragos provocados por los tiranos que marcaron un antes y un después en su historia. Foto: Getty Images

Las dictaduras son modelos políticos devastadores que han estado presentes en Latinoamérica durante el siglo XX y parte del XXI. Estos regímenes dejaron millones de víctimas. Las heridas han sido tan profundas que la huella de estos sistemas de gobierno todavía está muy marcada en la mayoría de los países actualmente. 

Debido a su trascendencia y a las recientes manifestaciones en países como Cuba y las protestas en Venezuela de los últimos años a favor de los derechos humanos y la libertad de expresión, en El Diario repasamos algunas de las peores dictaduras en Latinoamérica y su impacto en las sociedades. 

República Dominicana: Rafael Leónidas Trujillo (1930 – 1961)

En la lista de dictaduras más atroces que ha tenido Latinoamérica, la de Rafael Leónidas Trujillo está entre las primeras posiciones. Cuando tenía el cargo de teniente coronel y jefe del Estado Mayor, formó parte de un levantamiento contra el presidente Horacio Vásquez en 1930, quien negoció su deposición para evitar derramamiento de sangre y después tuvo que exiliarse. 

Rafael Leónidas Trujillo | Foto: Getty Images.

Después, por medio del terror y manipulaciones, la candidatura de Trujillo –acompañada por Rafael Estrella Ureña en la vicepresidencia– fue la única opción posible. Fue así que ganó las elecciones el 16 de mayo y su presidencia comenzó oficialmente el 24 del mismo mes. Su primer mandato fue de 1930 a 1938 y posteriormente de 1942 a 1952, aunque luego siguió en el poder por medio de los llamados presidentes títeres. 

Al principio de su régimen, estuvo apoyado por Estados Unidos. Algunos compatriotas lo apodaron “Chapita” por su afán de usar medallas, mientras que otros lo llamaban “Chivo” debido a la fama de acosador sexual que tenía, según la opinión popular.

Se conoce que los asesinatos fueron frecuentes en su dictadura. Un ejemplo de ello es la denominada “Matanza de Perejil”, el 2 de octubre de 1937, que consistió en asesinar a más de 17.000 haitianos que vivían en tierras de República Dominicana. Otros casos famosos fueron el del secuestro, tortura y asesinato de Jesús Galíndez; y el homicidio múltiple de las tres hermanas Mirabal, el 25 de noviembre de 1960 (que a raíz de sus muertes, se estableció esta fecha como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer). 

De acuerdo con datos oficiales, Trujillo acabó con la vida de al menos 50.000 personas.

El dictador dominicano fue asesinado el 30 de mayo de 1961 en una operación en la que participó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. El mandatario estaba en su auto de camino a las adyacencias de San Cristóbal cuando fue interceptado por varios atacantes que le dispararon con ametralladoras. Luego de herirlo, lo remataron. 

Nicaragua: Dinastía Somoza (1936 – 1979)

En cuanto a Nicaragua, su historia de dictaduras en Latinoamérica es larga. Uno de los periodos más recordados es el de la dinastía de los Somoza, que inició en 1936 y se extendió hasta 1979. Comenzó con Anastasio Somoza García, un político y militar que perpetró un premeditado golpe de Estado al presidente Juan Bautista Sacasa –quien también era su tío–; este se vio obligado a refugiarse en Estados Unidos, donde falleció años más tarde. 

Anastasio Somoza García y sus hijos, Luis y Anastasio Somoza Debayle | Foto: Cortesía.

Somoza García, quien fue apodado por su familia como “Tacho”, gobernó hasta septiembre de 1956, cuando  sufrió múltiples disparos a mano del poeta y miembro del Partido Liberal, Rigoberto López Pérez. El presidente Dwight Eisenhower envió un avión para trasladarlo al Hospital Gorgas, en Panamá (y bajo el dominio estadounidense para entonces). Murió después de la operación el 29 de septiembre de 1956, a los 60 años de edad, consecuencia de un problema con la anestesia, que a su vez se complicó por su diabetes y sobrepeso. 

Meses después, en 1957, Luis Somoza Debayle, el segundo de sus tres hijos, obtuvo el mandato. Su periodo presidencial, menos autoritario que el de su padre, finalizó el 1° de mayo de 1963, cuando cedió su cargo al doctor René Schick Gutiérrez. Luego fue el momento del hermano menor, Anastasio Somoza Debayle, para gobernar. Tras ganar las elecciones el 5 de febrero de 1967, comenzó su mandato el 1° de mayo y poco después, el 13 de abril, falleció su hermano mayor, Luis Somoza, por un ataque al corazón. 

“Tachito” –por ser el hijo menor de Tacho– extendió su dictadura hasta 1979, cuando la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) logró derrocarlo y lo obligó a exiliarse en Guatemala y posteriormente en Paraguay. Sin embargo, un grupo guerrillero lo persiguió y emboscó con la “Operación Reptil” en 1980: los integrantes lo acribillaron con rifles de asalto cuando yacía en su auto y lo remataron con un lanzacohete RPG-7. Tenía 54 años de edad en ese momento; su cadáver quedó calcinado y solo se pudo reconocer por sus pies. 

El 17 de julio fue cuando Somoza Debayle salió del país; esto significó el término de la dinastía y, por tanto, se empezó a celebrar esta fecha como “El día de la alegría” en Nicaragua. Se desconoce la cantidad de víctimas que reprimió la dinastía de los Somoza, pero se estima que fueron miles en los más de 40 años que duró.

Paraguay: Alfredo Stroessner (1954 – 1989)

Para el 4 de mayo de 1954, el entonces comandante en jefe de las fuerzas armadas de Paraguay, Alfredo Stroessner, dio un golpe de Estado al presidente electo, Federico Chaves. En ese momento, el mandatario depuesto tenía 41 años de edad.

Alfredo Stroessner | Foto: Getty Images.

Prohibió los partidos opositores y disolvió el Parlamento, dando rienda suelta a su absoluta voluntad por casi tres décadas y media. BBC afirmó que, cada cuatro años, el dirigente hacía elecciones fraudulentas y siempre ganaba por gran diferencia. 

Esta es una de las dictaduras en Latinoamérica que obtuvo respaldo financiero de Estados Unidos, que velaba principalmente por cercar el comunismo en América. Su mandato se caracterizó por un elevado contrabando, principalmente de drogas, alcohol, y animales exóticos. Buena parte de estos ingresos los usó el dictador para comprar la lealtad de sus aliados cercanos. Muchos oficiales se enriquecieron gracias a ello. 

En 2008, la Comisión Verdad y Justicia de Paraguay hizo un estudio de las víctimas durante el régimen paraguayo y determinó que hubo aproximadamente 20.000 de forma directa y 108.000 de forma indirecta, mientras que casi 500 desaparecieron sin dejar rastro.

El “stronato”, como era denominada su dictadura, empezó a debilitarse en la década de los ochenta, e incluso perdió el apoyo de Estados Unidos. El general Andrés Rodríguez aprovechó este momento para reunir a un considerable número de integrantes del Ejército. La noche entre el 2 y 3 de febrero de 1989, Rodríguez se alzó con sus tropas y se enfrentaron a las líneas del mandatario; el duelo dejó unos 200 muertos. 

Stroesssner se vio obligado a exiliarse en Brasil, donde se mantuvo hasta su muerte el 16 de agosto de 2006 (con 93 años de edad). Esto después de pasar dos semanas agonizando en un hospital por una neumonía contraída en una operación de hernia inguinal. 

Haití: François Duvalier (1957 – 1971)

Haití es uno de los países más golpeados de Latinoamérica a lo largo de su historia. Los desastres naturales y abusos militares han formado parte de sus principales características. A esto se sumó la llegada de François Duvalier al poder en 1957. Siete años después, cuando se suponía que terminaría su periodo de gobierno, cambió la Constitución y se proclamó presidente vitalicio.

Dictaduras en Latinoamérica
Françoise Duvalier | Foto: Getty Images.
Anticomunista. El dictador François Duvalier prohibió en Haití simpatizar con el marxismo o mantener contactos con los cubanos.

También conocido como “Papa Doc” –por ser un médico con gran destreza–, se caracterizó por ser intolerante a la crítica y a la libertad durante los primeros años de su presidencia. Sin embargo, desde 1964, tras eliminar el límite de su mandato, la dureza de su régimen fue incluso más pronunciada. 

El periodista español Vicente Romero Ramírez, en su libro Tierra de Zombies, se aprecia un claro fragmento de esto cuando se detalla la ejecución pública de 16 opositores frente al Palacio Presidencial. El cadáver del jefe opositor se colgó en un lugar visible del aeropuerto y se dejó allí por cinco días. 

Duvalier no tenía escrúpulos a la hora de realizar escarmientos y utilizar incluso a sus partidarios para dar el ejemplo de lo que le pasaría a quien no actuara acorde a sus lineamientos. No hay una cifra exacta, pero se estima que aproximadamente 60 mil personas fueron asesinadas violentamente durante su régimen de terror. Murió en 1971 a los 64 años de edad por hipoglucemia y su hijo Jean-Claude Duvalier –apodado como Baby Doc– heredó la presidencia, siendo vitalicio igualmente. 

Cuba: Fidel Castro (1959 – 2006)

Al hablar de dictaduras en Latinoamérica, Cuba figura entre las primeras posiciones de la lista. Desde 1952 estuvo bajo la tutela dictatorial de Fulgencio Batista –quien había gobernado antes, de 1940 a 1944, constitucionalmente– tras un golpe de Estado apoyado por un grupo militar. Su mandato culminó en 1959, cuando huyó del país tras recibir un golpe de Estado encabezado por el abogado Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, quienes lideraban una guerrilla. Comenzando ahora la dictadura de Castro, se ejecutaron rápidamente expropiaciones y nacionalizaciones que perjudicaron a las clases altas, principalmente de Estados Unidos.

Dictaduras en Latinoamérica
Fidel Castro | Foto: Getty Images.

Los años pasaron y el modelo dictatorial perdió fuerza en toda Latinoamérica, con una clara excepción: “La Cuba de Fidel Castro siguió siendo el único país de la región que continuó reprimiendo prácticamente todos los derechos civiles y políticos. (…) El régimen represivo creado por Fidel Castro pudo mantenerse en pie durante décadas gracias a un control draconiano que incluía duros castigos impuestos por el gobierno a quienes se atrevían a disentir mínimamente”, señaló José Miguel Vivanco, director para la Américas de Human Rights Watch.

Fidel Castro se mantuvo en el poder oficialmente hasta 2008, cuando le traspasó sus cargos y responsabilidades a su hermano, Raúl Castro, motivado a complicaciones de salud. Ocho años después, el 25 de noviembre de 2016, falleció en La Habana por insuficiencia cardíaca a los 90 años de edad. 

Archivo Cuba, una organización con sede en Miami, ha hecho seguimiento de los aspectos más controversiales de la Revolución de Castro: afirman que durante más de medio siglo de dictadura castrense se fusilaron a más de 3.116 personas, mientras que otras 1.166 se ejecutaron extrajudicialmente. El ente agregó que los números exactos son muy complejos de determinar.

Chile: Augusto Pinochet (1973 – 1990)

En 1973, comenzó en Chile lo que se conoció como el “Régimen Militar”, liderado por el dictador Augusto Pinochet tras ejecutar un golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende. Este último comenzó su mandato en 1970 bajo un modelo político-económico alimentado por el socialismo y el comunismo. Estados Unidos, en contra de este sistema, financió el golpe de Estado que se llevó a cabo el 11 de septiembre; antes de que los militares sublevados llegaran al despacho presidencial, Allende se suicidó. 

Augusto Pinochet | Foto: Museo de la Buena Memoria.

La Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) fue uno de los primeros proyectos que creó Pinochet. Se trataba de un organismo que tenía designada la tarea de perseguir y extinguir cualquier tipo de oposición. Partidos políticos, libertad de expresión y de manifestación son algunos de los elementos que se eliminaron por completo. El seguimiento del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile, actualizado en varias ocasiones, contabilizó en sus últimos registros más de 40 mil víctimas durante toda la dictadura, de las cuales, por encima de 3.000 fueron asesinadas o desaparecidas. 

En 1986, el dictador sobrevivió a un atentado. Sin embargo, desde ese momento la presión popular incrementó considerablemente para propiciar el término del régimen y una posterior transición democrática. En 1988 se hizo un plebiscito para determinar si Pinochet continuaría al mando o no: el 55,99% de las 7 millones de personas que votaron, optaron por el “NO”. 

Dada la aprobación de una Ley de Amnistía –a comienzos del Régimen Militar– que permitía indultar a los militares de cualquier crimen, Pinochet quedó exento de juicios. En 1998 fue nombrado senador vitalicio. El mismo año viajó a Londres, Inglaterra, para operarse de la espalda, pero fue arrestado. Tras 16 meses de disputa legal, eludió nuevamente la justicia gracias a informes médicos; regresó a Chile en el año 2000. Seis años después murió por complicaciones de salud y nunca respondió por sus crímenes. 

Argentina: Jorge Rafael Videla (1976 – 1981)

En 1976, Argentina atestiguó el golpe de Estado que recibió a manos de Jorge Rafael Videla, quien le arrebató el poder a la presidenta María Estela Martínez de Perón. La dictadura del nuevo mandatario estaba compuesta por cuatro juntas militares que en conjunto se denominaban “Proceso de Reorganización Nacional”. 

Jorge Rafael Videla | Foto: Cortesía.

Videla contó con el soporte del gobierno de Estados Unidos para la fecha, ya que al mantenerse por más tiempo en el poder, se evitaba la expansión del comunismo en el continente. Su dictadura estuvo caracterizada por múltiples violaciones de los derechos humanos: encarcelamientos ilegales, torturas, asesinatos de opositores y robo de infantes son algunas de estas atrocidades.

De acuerdo con documentos desclasificados en Washington a inicios de 2021, durante su estadía en el poder se asesinaron a más de 30.000 personas. También se conoció que secuestraron a más de 400 bebés.

Además, durante el Proceso de Reorganización Nacional hubo una gran caída de la producción industrial y el comercio exterior del país; por lo que aumentó mucho más del doble la deuda externa. La inestabilidad de Argentina obligó a Videla a dimitir como mandatario en 1981. Años después, en 1983, se retomó la democracia con la elección de Raúl Alfonsín; para este periodo, Videla fue condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad. Dos años después terminó el proceso judicial y fue encarcelado. 

En 1990, el presidente Carlos Saúl Menem concedió un indulto para el exdictador y otros miembros de las juntas militares que lo acompañaban; alegando que era para “superar los conflictos pasados”. Sin embargo, el caso se reabrió y en 1998 volvieron a detenerlo, concediéndole arresto domiciliario por su edad hasta 2008. Año en que culminó este beneficio y lo trasladaron al penal de Marcos Paz. Murió el 17 de mayo de 2013 a los 87 años de edad, debido a múltiples fracturas y hemorragia interna provocadas por una caída mientras se bañaba. 

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