• Luego de que Nicolás Maduro anunciara que se cobrará la gasolina proveniente de Irán, en El Diario consultamos con diversos expertos para conocer las implicaciones de la medida. Foto principal: EFE

La tarde de este 27 de mayo Nicolás Maduro anunció que la gasolina proveniente de Irán fue pagada en dólares y, por tal motivo “debemos cobrarla”, esto en el contexto de una fuerte escasez de combustible que atraviesa Venezuela. 

El dirigente socialista indicó que para determinar el nuevo precio de venta de la gasolina, se realizará una consulta que se está evaluando con un “equipo capacitado” para avanzar en el denominado “plan de normalización y regularización del suministro».

Sin ofrecer mayores detalles, indicó que se está realizando un grupo de encuesta para determinar el monto del cobro de la gasolina. 

Maduro mencionó que la medida se da “luego de haber pasado roncha de estos dos meses (de escasez) donde el gobierno imperialista de Estados Unidos logró quitarnos los insumos y la gasolina que venía a Venezuela en barcos”. 

En vista de la escasez de combustible que mantiene al país con largas filas en las estaciones de servicio, el 25 de mayo atracó en el puerto de la refinería El Palito (estado Carabobo) El Fortune, el primero de los cinco buques iraníes que traen gasolina.

El segundo de los cargueros, llamado El Forest, también llegó ese mismo día, según reportes de la Armada venezolana mediante su cuenta en Twitter, donde se muestran fotos desde una embarcación nacional que lo custodiaba. 

Se espera la llegada también del Petunia, Faxon y Clavel. Entre todos, traerían aproximadamente 1,5 millones de barriles de gasolina. 

A propósito de la importación de combustible, en El Diario consultamos en abril al experto petrolero Rafael Quiroz, quien en ese momento detalló que, si bien serviría para disminuir la escasez de combustible que sufre el país, tan solo sería una solución de carácter coyuntural. 

El también economista mencionó que intentar solucionar los problemas energéticos que existen en Venezuela a través de las importaciones es un error, pues el foco del gobierno debería ser el de reactivar la industria para que se pueda producir todo el petróleo necesario para su refinamiento.

Quiroz dijo que en el país solo se están produciendo 60.000 de los 180.000 barriles diarios (b/d) de gasolina que se necesitan para surtir las 1.575 estaciones de servicio que existen y así garantizar el consumo interno.

Heliodoro Quintero, analista en energía y petróleo, comentó en exclusiva para El Diario que para los venezolanos no es una situación desconocida el tener que pagar gasolina en dólares. Señala que debido a la escasez de combustible que sufre el país, ya se ha convertido en rutina escuchar que los ciudadanos deben pagar precios, que considera exorbitantes, de hasta 2 y 3 dólares por cada litro de gasolina.

Estas son las consecuencias de la escasez de gasolina en el país ocasionadas por la bajísima producción de combustible”, indica.

Señala que gran parte de los venezolanos no está en capacidad de pagar el precio del combustible en dólares, mucho menos a los estándares internacionales de 0,50 dólares por litro.

“Este aumento va a causar una caída en el consumo interno automotor particular y probablemente también impacte en otros rubros como el transporte público y de carga”, afirma.

Sin embargo sostiene que estos precios serían significativamente inferiores a los que se ven actualmente en el mercado negro, donde llenar un tanque de combustible de 40 litros puede llegar a costar más de 80 dólares, equivalentes a poco más de 15.000.000 de bolívares. De cobrarse el combustible a precios internacionales, la cifra se reduciría a 20 dólares, una cuarta parte del precio del mercado negro. 

Deberían estudiar otras posibilidades antes de cobrarle directamente la gasolina en dólares a los ciudadanos que en estos momentos ganan en bolívares”, comenta.

Quintero plantea, además, que es necesario contemplar la posibilidad de que el Estado aplique subsidios integrales para mitigar el impacto del aumento del precio en áreas como el transporte público.

En 28 de enero de 2019 –luego de reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela– el gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra Pdvsa como medida de presión contra el régimen de Nicolás Maduro.

La medida del Departamento del Tesoro implica el bloqueo de todas las propiedades y activos de la estatal petrolera venezolana en suelo estadounidense, también prohíbe las transacciones de individuos estadounidenses con la compañía.

Pero existen licencias que permiten las transacciones con PDVH y Citgo, dos filiales de Pdvsa que ya no están bajo el control del régimen venezolano. 

Sin embargo, la problemática con el suministro de gasolina en Venezuela tiene al menos seis años, tiempo en el que la industria petrolera nacional comenzó a experimentar un declive.

Nuevo esquema en puertas

Una periodista consultada por El Diario, que prefirió resguardar su identidad, señaló que el 26 de mayo surtió gasolina en la estación de servicio de Blandín, en Chacao, y le entregaron una factura con un código de barras y un mensaje que decía “no subsidiado”.

Mencionó que al consultarle al personal de la gasolinera sobre el mensaje que apareció en el recibo, este le respondió que las personas que tengan el carnet de la patria serán los que puedan disfrutar del subsidio de la gasolina, esto a propósito de la nueva modalidad de cobro de este combustible.

La periodista detalló que por 30 litros de gasolina, que según el comprobante era “premium”, le cobraron 300 bolívares. 

Antes de la reconversión monetaria de 2018, el litro de gasolina de 91 octanos costaba 1 bolívar fuerte, y la de 95 octanos costaba 6 bolívares fuertes, luego de la medida –donde se suprimeron cinco ceros a la moneda– la primera quedó costando 0,0001 bolívares soberanos y la segunda 0,0006 bolívares soberanos.

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