• El éxito de los Tokens No Fungibles ha permitido que se vendan en casas de subastas por montos de hasta 69 millones de dólares

Un objeto digital no fungible y único, estas son algunas de las características de los Tokens No Fungibles (NFT, por sus siglas en inglés), las “nuevas obras de arte” que han revolucionado el mercado de los objetos coleccionables.

Hablar de revolución no es algo exagerado tomando en cuenta que el NFT de mayor precio vendido hasta la fecha —un collage de 5.000 fotografías creado por el artista estadounidense Mike Winkelmann— se vendió este año por una suma de 69 millones de dólares. Gracias a esto la obra Everyday’s: The First 5000 Days se convirtió en la tercera más costosa vendida de un artista vivo.

“Los NFT, al ser no fungibles, su cualidad más significativa como bien intangible, es que cuentan con una identidad única generada a bajo sistema de blockchain respaldando autenticidad y propiedad, de modo que no es reemplazable o sustituible porque no tiene un “igual” intercambiable”, explica para El Diario la abogada especialista en propiedad intelectual, Gabriela Núñez.

Ventas. Durante el primer cuatrimestre de 2021 se estima que se vendieron NFT por un valor total de 2 millardos de dólares.

La cualidad de no poder ser intercambiadas representa que las NFT a diferencia de otros activos digitales basados en blockchain como los bitcoins, que pueden canjearse por su equivalente en otras monedas como el dólar, estas no cuentan con un equivalente bien sea en monedas o en otros artículos.

La experta destaca que un aspecto novedoso que aportan este tipo de tokens es que son únicos, lo que permiten que adquieran un valor asimilable al de una obra de arte, a diferencia de otras que pueden ser reproducidas de forma infinita.

Sostiene que al mismo tiempo la implementación de las NFT en el mercado de coleccionistas y de arte también ha servido para que se redefina la idea de propiedad.

Arte

Uno de los principales sectores donde se ha popularizado el uso de este tipo de tokens es en el del arte pues ha servido para contener el valor de bienes intangibles.

“Los NFT han pasado de ser un juego, un entretenimiento, un artículo de colección digital, a convertirse en una forma de monetizar bienes intangibles”, comenta la experta.

Argumenta que los NFT cuentan con una característica que tiene una potencialidad para ser muy apreciada pues aun cuando el mundo tradicional del arte tiene escepticismo y dudas acerca de esta opción disruptiva, ofrece algo que es valioso para el mundo del arte y de los coleccionistas, esto es la capacidad de certificar la autenticidad de una pieza.

Estos artículos digitales se han convertido en la vía perfecta para monetizar bienes intangibles, debido a esto han despertado un gran interés en personas que ven los NFT como un activo digital en el cual invertir su dinero, aunque aun los expertos plantean riesgos en este tipo de inversion.

El auge que han vivido estas obras digitales entre 2020 y 2021 podría invitar a pensar que este tipo de piezas fueron inventadas recientemente. Sin embargo, la realidad es que su origen se remonta al 2017 con la aparición del juego de blockchain CryptoKitties. Dicho videojuego permite comprar, recolectar, criar y vender gatos virtuales.

La popularidad de este ha sido tal que en el año 2018 un CryptoKitty fue vendido a un comprador anónimo por 600 Ethereum, equivalentes para la fecha a unos 172.000 dólares. Actualmente esa cantidad de Ethereum representan 1.491.714 dólares, es decir casi 10 veces más que el monto transado en 2018.

“CryptoKitties fue la primera aproximación de la plataforma de blockchain, en ir más allá de los contratos inteligentes o las criptomonedas”, apunta la experta en propiedad intelectual.

Gabriela Núñez indica que un elemento que también ha contribuido con el auge de las NFT es el crecimiento vivido en el ecosistema de la economía digital a raíz de la pandemia.

Este aumento en el interés de la gente por este tipo de artículos digitales se ve reflejado en estudios realizados por empresas dedicadas a la industria de inversión en activos digitales y criptográficos. Según sus estimaciones el volumen de venta de los NFT creció el pasado mes de febrero en un 2.882%.

Impacto de los NFT en el arte

Gabriela Núñez asegura que pese a que la venta en Christie’s de la obra Everyday’ s: The First 5000 Days por 69 millones de dólares es un hecho histórico en sí mismo, no es la primera obra en atraer la atención a este tipo de eventos.

Anteriormente la misma casa de subastas, también había logrado cerrar la venta de otra pieza titulada Block 21 del artista Robert Alice la cual está inspirada en la historia del Bitcoin.

La atención que han captado este tipo de obras han ocasionado que Christie’s, considerada una de las mayores casas de subastas del mundo, tuviese que crear nuevas categorías para este tipo de arte.

La experta considera que esta aproximación representa un intento de este tipo de negocios por atraer a un nuevo público, los millennials.

“¿Cuál es el mercado target, al menos en este momento? Los millennials, los inversores en criptomonedas que además demandan cada vez más, artistas emergentes”, plantea.

NFT famosos

Además de las obras creadas por Winkelmann y Alice existen otras obras que bien sea debido a esta nueva estética o el renombre de su creador, se han convertido en una referencia al momento de hablar de NFT.

Un ejemplo de esto Cryptopunks, una serie de 10.000 tokens creada por la compañía de videojuegos Larva Labs. Dicha colección está inspirada en el movimiento punk, especialmente el de la escena londinense.

Los Cryptopunks consisten en pequeños avatares de ocho bits únicos que en un principio estuvieron disponibles de forma gratuita en el blockchain de Ethereum para que cualquier persona pudiera hacer uso de ellos.

Sin embargo, el éxito obtenido gracias a esta colección ha permitido que algunos de los avatares se cotizan actualmente por sumas que alcanzan los cientos de miles de dólares en portales web dedicados a comercializar con ellos.

Tal es el caso de el token número 7804 de la colección el cual fue vendido el 11 de marzo por más de 7 millones de dólares.

Otro token no fungible famoso mundialmente fue el creado por Jack Dorsey, cofundador y director ejecutivo de Twitter, el cual puso a la venta un NFT del primer tuit publicado en la historia.

En la publicación realizada en el año 2006, por el propio Dorsey, se leía “just setting up my twttr” (“configurando mi cuenta Twttr”). Esas cinco palabras le reportaron a Dorsey una ganancia de 2,9 millones de dólares luego de que el NFT fuese adquirido por el empresario malasio, Sina Estavi.

“Es una parte de la historia humana en forma de activo digital. Quién sabe cuál será el precio del primer tuit de la historia dentro de 50 años”, expresó Estavi luego de comprar el token.

Si bien se puede discutir el considerar una obra NFT como arte o no, es imposible negar el éxito que los creadores de este tipo de objetos digitales han logrado cosechar. Decenas de millones de dólares obtenidos por su venta permiten afirmar que, al menos de momento, los NFT pueden resultar un negocio rentable.

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