• Las dificultades que trajo consigo la cuarentena para reducir los contagios hizo que muchas personas buscaran soluciones que se convirtieron en sus negocios

El año 2020 significó el cese laboral de muchas personas en el mundo. Chile se había convertido en el tercer país más golpeado en Latinoamérica. De acuerdo con informe de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), el país austral había tenido, entre marzo y junio del año pasado, una caída de 20,9% en el empleo. por esta razón muchas personas se vieron en la necesidad de buscar soluciones que le permitieran sobrevivir, mientras que otras se organizaron y aprovecharon sus conocimientos para emprender sus propios negocios.

Los venezolanos Darryn Vivas y Nelson Ortíz, ambos de 40 años de edad, son los propietarios de la tienda Pedal Pro, ubicada en la comuna de Vitacura de la Región Metropolitana de Santiago.

Los extranjeros llegaron a Chile hace más de cuatro años en busca de mejores oportunidades de vida para ellos y sus familiares. Ya se conocían en Venezuela, pero una oferta laboral los reencontró en el país austral, en donde se dedicaban a su pasión: el ciclismo.

“Por medio de un tercer amigo, mi socio (Nelson) y yo logramos entrar a trabajar en una tienda de ciclismo en Las Condes (localidad de Chile). Ahí duramos tres años cada uno”, contó Darryn en entrevista para El Diario.

Los amigos, oriundos de Maracay, estado Aragua, mientras laboraban en la empresa, mantenían la idea de comenzar su propio negocio de ciclismo. Lo que nunca imaginaron es que esa oportunidad llegaría en medio de la pandemia causada por el covid-19.

“La empresa en la que estábamos no nos dio el mejor apoyo o el esperado, de acuerdo al desempeño que tuvimos. Éramos esclavos. Nosotros ya teníamos tres años con esa empresa que el dueño había conformado un año antes de nosotros ingresar”, recordó Darryn.

Debido a la crisis de la pandemia y la cuarentena obligatoria decretada por el gobierno de Sebastián Piñera, Darryn y su amigo, así como todos los empleados de la tienda, vieron una importante reducción de sus ingresos. De cobrar alrededor de un millón de pesos, la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC) les estaba pagando 300.000 pesos, por debajo del sueldo mínimo en el país sureño, que se ubica en 326.500 pesos en el país sureño. 

“Imagínate tener que cubrir tus gastos con un millón de pesos y que luego tengas que reducirlos a solo 300.000 pesos”, expresó.

Ante esta situación, estos amigos renunciaron y decidieron comenzar con su propia tienda de ciclismo. Darryn se encarga de la parte de mecánica, mientras que Nelson es el encargado de solicitar los pedidos y atender a los clientes.

Ambos venezolanos son una muestra de que con dedicación y confianza pueden alcanzar metas. 

Emprendimientos Pedal Pro venezolanos en Chile
Foto: Pedal Pro

Un proyecto para adultos mayores con demencia y Alzheimer

Yeleiza Cayama es venezolana, nacida en Caracas. Se graduó como comunicadora social, pero nutrió su vida profesional en otras áreas que le permitieron conformar su emprendimiento Nuevas Luces, en donde brinda atención a adultos mayores que padecen de Alzheimer o demencia.

“Mi trabajo surge a partir de mis estudios doctorales en Educación, mención Procesos de Aprendizaje, línea de investigación Neurociencias; sumado a mi interés por la Andragogía, junto al crecimiento de la tasa de sobrevida de la población chilena. Observé que era un nicho de mercado un poco desatendido”, dijo Yeleiza en exclusiva para El Diario.

Andragogía. Es el conjunto de técnicas orientadas a educar a personas adultas.

Yeleiza se desempeñó como docente universitaria en Venezuela, experiencia que también ha aprovechado para implementarla en su trabajo con los adultos mayores.

“Dada mis competencias como docente, académicas y humanas, comencé a atender en sus casas a algunos adultos mayores, aplicando terapias no farmacológicas para tratar demencias y rescates de recuerdos”, comentó.

Con su labor ha atendido, desde que inició en 2020, a cuatro personas en Chile y ocho en otros países con la modalidad online.

“También apoyo a los cuidadores a través del Club del Cuidador (otro recurso que ofrece mi emprendimiento Nuevas Luces), así como cuadernillos para el rescate de recuerdos y cursos sobre trato al adulto mayor”, agregó.

Con su trabajo también ha apoyado a sus abuelas, de 96 y 98 años de edad, quienes siguen en Venezuela.

Emprendimientos de venezolanos en Chile
Yeleiza Cayama

Facilitar las entregas por delivery

Daniel Leandro, de 38 años de edad, oriundo de Caracas, llegó a Chile en 2011 luego de recibir un contrato de trabajo de la empresa McElroy, lo que le permitió optar por una visa sujeta a contrato que le permitía trabajar de forma legal en el país sureño.

Después de cinco años en la empresa, Daniel tomó la decisión de crear sus propias compañías. Conformó la primera distribuidora de productos venezolanos en Chile, con la que ya tiene ocho años con página web y delivery gratis. Luego siguió con un restaurante, y en 2020, cuando empezó la pandemia, decidió emprender con la distribución de envoltorios para hamburguesas y papas fritas.

“Green Industries surge como muchos otros emprendimientos de la amistad y de la conversación. Específicamente un amigo (Fabián) se había quedado sin trabajo y andaba buscando oportunidades para desarrollar. Hablamos de varias cosas y en varias oportunidades, reuniones, tablas de excel, entre otros; de pronto los astros se alinearon y conseguimos un producto que ya conocía bien, que usaba en mis locales de comida y que se estaba quedando sin representación en Chile”, contó Daniel en entrevista para El Diario.

Pese a tener experiencia en los negocios, no negó la dificultad de poder avanzar con su nuevo proyecto en medio de la pandemia. Sin embargo, consideró que la dedicación fue la clave de su éxito.

“El emprender, al igual que cualquier proceso en la vida, está lleno de aprendizaje, tiempos como los que vive el mundo en pandemia definitivamente son puntos de inflexión. Y es en esos momentos donde uno debe diferenciarse, sobresalir del lote, abrir bien los ojos y capitalizar oportunidades sin obviar el hecho de tener siempre en mente cómo esto que hago ayuda a mi alrededor, a la sociedad, al ambiente (…) realmente sabiendo que puedes estar aportando algo en algún ámbito”, expresó.

Darryn, Nelson, Yeleiza y Daniel han sido un pequeño ejemplo de todos los venezolanos en Chile que vieron en la pandemia una oportunidad para independizarse. Algunos se han dedicado a exportar la gastronomía venezolana, otros se han atrevido a nuevos rubros que no conocían; sin embargo, todos se empeñan en dejar un mismo mensaje: siempre avanzar en medio de las dificultades. 

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