• La obra teatral Fando y Lis cerró el 9° Festival de Jóvenes Directores Trasnocho. Su propuesta transgresora y experimental, con una historia cargada de violencia y simbolismos, fue una de las ganadoras en la noche de premiación, junto a La niña jamón

Luego de la gran destrucción, todas las ciudades colapsaron. Todas excepto una: Tar. Aquella utopía lejana, fantástica, es el objetivo de todos los caminantes de una tierra perdida. Seres rotos, oscuros, que buscan su luz como insectos al brillo de una lámpara. Nadie ha llegado jamás a Tar, ni siquiera la han visto, pero eso no impide que caminen en cualquier dirección para buscarla, muchas veces sin siquiera avanzar. 

En la obra teatral Fando y Lis acompañamos a esa pareja en su peregrinaje. Se presentó entre el 29 de febrero y el 3 de marzo en la sala Espacio Plural del Trasnocho Cultural, en el centro comercial Paseo Las Mercedes. Fue la propuesta de la directora Amneris Treco para el 9° Festival de Jóvenes Directores, donde fue reconocida como una de sus ganadoras. 

Su pieza es una adaptación libre de la obra escrita en 1955 por el dramaturgo español Fernando Arrabal. Enmarcada en el teatro del absurdo, tuvo una adaptación al cine en 1968 hecha por Alejandro Jodorowsky, amigo de Arrabal, y que fue controversial por su violencia y contenido explícito. La versión de Jodorowsky es mucho más cruda y simbólica que la obra de teatro, con elementos surrealistas que le dan un matiz más sombrío a la idea de Arrabal.

Treco toma elementos de la versión teatral y la cinematográfica para su visión de Fando y Lis. Como obra insignia del denominado teatro-pánico, la muerte forma una parte fundamental de su historia, con una puesta en escena igualmente cargada de violencia física y psicológica, aunque con espacio para sutilezas. Todo con una estética minimalista, que le da una atmósfera más callejera y punk a su absurdismo. 

Ficha técnica

Producción general: Marifer Rosa-Brusin
Asistente de dirección: Mahuampy Ruiz
Concepto artístico y diseño gráfico: Edward Parúh
Diseño de iluminación: José Manuel Rueda
Dirección musical: Mario Becerra

Elenco: Abilio Torres, Pedro Medina, Julián Izquierdo, Erick Palacios, Alejandro Miguez y Jeizer Ruiz.

Camino a ninguna parte

Amneris Treco le hace un canto al absurdo a través del teatro
Foto: Jordan Flores

En esencia, la historia de Fando y Lis se puede resumir en el viaje que la pareja realiza hacia Tar y las situaciones que van experimentando en su camino. Lis está en silla de ruedas, y por más que andan siguen estancados en el mismo punto. Ambos viven una relación extremadamente tóxica y abusiva, una dinámica sadomasoquista, en la que cada uno depende del otro a pesar de las culpas y resentimientos que albergan en su interior.

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En su camino se encuentran a Namur, Mitaro y Toso, un trío disfuncional que es incapaz de ponerse de acuerdo o conversar coherentemente entre sí. En la obra de Treco sus nombres no son revelados, pero representan los diferentes ruidos o distorsiones que, más que entorpecer, idiotizan el acto de la comunicación. Incluso imponiendo su irracionalidad sobre la única voz cuerda que les pide mantener su rumbo hacia Tar.

En cada versión de la obra es una constante la crueldad innata de sus personajes. Tanto con los abusos físicos y maltratos de Fando a Lis, como en los abusos psicológicos y el aislamiento al que Lis somete a Fando. Sin embargo, Treco lleva estas formas de violencia hacia nuevos niveles, como el gaslighting y otras formas de manipulación, o incluso el abuso sexual. Estos se extienden incluso por parte del trío de secundarios, tomando como foco a la pobre Lis, cuyo destino fatal está escrito desde sus primeras líneas. Aunque en la obra de Arrabal se hace crítica a la vanidad, el poder y la soledad de un mundo cada vez más incomunicado, Treco incorpora a la discusión temas como el poder del sometimiento y el morbo en una era donde la ultraviolencia y el gore son más fáciles de encontrar y consumir que nunca. 

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Dos historias

Amneris Treco le hace un canto al absurdo a través del teatro
Foto: Jordan Flores

Treco cuenta dos historias dentro de Fando y Lis. La primera es la ficción creada por Arrabal, con la pareja viajando sin avanzar hacia Tar. La segunda, ya en terrenos metanarrativos, muestra a su grupo de actores como un sexteto musical, tratando de montar la obra aunque en el camino sufren de la misma falta de comunicación y arrebatos que sus personajes. Aunque constantemente rompen la cuarta pared e incluso usan a ratos sus verdaderos nombres, logran mantener el pacto ficcional, convirtiendo su interpretación en una experiencia casi inmersiva.

De igual modo, la rotación de los actores, donde todos son a la vez Fando, Lis, o  Toso, con su cabeza de Mickey Mouse, muestran el propio espíritu de la historia, donde cada uno es víctima y a la vez victimario. En entrevista para El Diario, Treco indicó que a pesar de deconstruir la obra, trató de apegarse al texto original de Arrabal, al menos en sus diálogos y secuencias de escenas. Aun así, se permite agregar elementos nuevos como música, referencias actualizadas a la cultura pop y sus propios simbolismos.

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“Fue algo divertido. Todo comenzó con un proceso de mesa que duró aproximadamente 15 días. Estuvimos estudiando y estudiando la obra, luego 15 días más de un trabajo bastante exploratorio. Fui esquematizando una estructura y le ponía pauta a los actores con base en ella”, explicó.

La directora

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Foto: Jordan Flores

Treco se formó en las filas de la Fundación Teatral Rajatabla, de la cual egresó hace 12 años. En este tiempo se ha dedicado principalmente a la actuación, participando en películas como Dirección opuesta (2020), Despedida de solteras (2023) y Tango Bar (2024). También estuvo en varias producciones de Rajatabla, así como de la Caja de fósforos y Microteatro. 

Aunque ha trabajado como asistente de dirección en cine y teatro, aseguró que esta es su primera experiencia profesional como directora. En la rueda de prensa previa al festival, declaró que la primera vez que vio Fando y Lis fue durante un festival de teatro universitario, cuando tenía 18 años de edad. Supo que ese tipo de teatro, más experimental y poco convencional, era lo que quería hacer y por años soñó por algún día hacerla como actriz. 

El destino quiso que trabajara como directora, por lo que fue un reto plasmar en semanas toda la creatividad reprimida por años. Aun así, considera que fue el momento perfecto para llevarla a escena. “Lo que ustedes vieron ahorita, no hay forma de que yo lo hubiese hecho más joven”, comentó.

Reconoció que no fue un proceso sencillo, sobre todo al ser la propuesta menos comercial del grupo y no apta para público sensible. “Tenía todas las preocupaciones del mundo, estaba super asustada con el tema de la receptividad porque estoy tocando temas muy delicados. Pero después del estreno todos esos miedos se fueron porque la recepción ha sido muy buena”, acotó.

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El Festival

Amneris Treco le hace un canto al absurdo a través del teatro
Foto: Jordan Flores

Fando y Lis fue la última de las seis obras que se presentaron para el Festival de Jóvenes Directores Trasnocho. Inició el 25 de enero con la obra Cruz de Mayo, dirigida por Bárbara Ares, y continuó la semana siguiente con Mi hermano Cristian, de Ángel Silvino. Posteriormente, Leandro Campos montó La niña jamón, mientras Jesús Orsini adaptó El Pelícano e Ignacio Fernandes Historia de una escalera

Apenas terminó la última función de Treco, la noche del 3 de marzo, se preparó la sala para anunciar a los ganadores del festival. El jurado eligió, por unanimidad, otorgar el premio en condición ex aequo (empate) a Treco y Campos por sus propuestas. Igualmente, se reconoció a Abilio Torres como Mejor Actor y se dio una mención especial a Edward Parúh por su propuesta artística. 

Otras categorías que se premiaron en la ceremonia fueron para Gladys Seco, de Historia de una escalera, como Mejor Actriz. También a Liah Esaa y Mario Becerra, ambos de La niña jamón, como Mejor Actriz y Actor Novel respectivamente.

Como ganadores, La niña jamón y Fando y Lis tendrán tres semanas de funciones en la sala Espacio Plural. En el caso del montaje de Treco, se presentará los viernes a las 7:30 pm, mientras que los sábados y domingos, a las 7:00 pm.

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