• Este 9 de septiembre el diputado a la Asamblea Nacional salió de la residencia del embajador de Chile en Caracas, luego de permanecer tres años refugiado

El sol iluminaba la fachada de ladrillo y las puertas marrones.  La bandera de Chile ondeaba mientras que en la pared el escudo de la embajada de ese país indicaba que ese es uno de los espacios diplomático en Caracas. Un lugar que se convirtió en testigo de la persecución contra dirigentes políticos opositores y refugio de ideales. Hoy sus grandes puertas se abrieron y después de tres años, el diputado Freddy Guevara salió nuevamente a las calles. 

A las 10:20 am de este 9 de septiembre, el diputado y otrora primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, dio sus primeros pasos fuera de su refugio. Esta vez el temor a una posible encarcelación se esfumó aunque está consciente del riesgo de ser un opositor en Venezuela. Dio dos pasos fuera de la residencia del embajador y los aplausos se escucharon en las calles del Country Club, al este de  Caracas. La ovación venía de los parlamentarios que se acercaron al lugar para acompañar al diputado en su regreso a la “libertad”. 

Foto: José Daniel Ramos

Con sus característicos lentes de montura redondeada, el cabello un poco más largo que la última vez que se le vio en público, menos contextura corporal; Freddy Guevara sonrió y abrazó a cada uno de los parlamentarios. Delsa Solorzano, Tamara Adrián, Olivia Lozano entre otros expresaron su apoyo y solidaridad a su colega. 

Todos los presentes tenían su respectivo cubrebocas. El de Guevara paseaba entre sus manos. Se lo colocaba por momentos pero la nueva normalidad que ha generado la pandemia resulta extraña para el diputado. “¿Uno puede hablar sin esta vaina puesta?”, preguntó jocosamente justo antes de declarar a los medios que allí se encontraban. 

Tres años sin hablar públicamente generaron un discurso extenso, marcado por la necesidad de invitar a apoyar la ruta planteada por el gobierno interino presidido por Juan Guaidó, rechazar cualquier acción que “divida” así como las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre convocadas por el régimen de Nicolás Maduro.

Le temblaban un poco las manos mientras sostenía el teléfono en el que anotó las ideas que quería comunicar. El calor se acentuaba y con el transcurrir de cada palabra la firmeza del discurso iba apareciendo. 

Una vez afuera de la residencia

Freddy Guevara no dejó de trabajar mientras estaba refugiado. Sin embargo, en la calle ya en una nueva “libertad”, las actividades políticas lo esperaban. 

Foto: José Daniel Ramos

“Si me disculpan tengo una actividad con el partido (Voluntad Popular) ahorita en la plaza Bolívar (de Chacao)”, dijo después de responder algunas preguntas de los medios.

Su camino entre el lugar donde ofreció las declaraciones hasta el vehículo que lo llevó a su destino, fue interrumpido por un fraternal abrazo con el diputado Gilber Caro, quien al igual que Guevara, recibió el “indulto” del régimen de Nicolás Maduro junto a otros 50 presos políticos venezolanos el 31 de agosto de este año.

La conversación entre ambos fue discreta pero estuvo acompañada por una sonrisa entre ambos. Guevara estuvo refugiado en la casa del embajador por la persecución del régimen desde hace tres años. Caro fue detenido por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en diciembre de 2019 y recluido en la sede de este cuerpo policial en Caricuao. Las condiciones de detención de ambos fueron diferentes y Freddy Guevara lo sabe. 

“Yo no fui torturado como mis compañeros”, dijo el diputado a los medios. 

Foto: José Daniel Ramos

Sin caravana ni aspavientos, el carro del diputado partió con dirección a la Plaza Bolívar de Chacao. Desde la distancia se observaban carteles y personas con gorras naranja, justo delante de la estatua del Libertador. Con su camisa blanca, jean azul y zapatos deportivos grises, el parlamentario caminó de prisa pero entusiasta hacia el lugar donde estaban sus compañeros de partido. 

De nuevo con la militancia 

Los aplausos le dieron la bienvenida. Sin importar las medidas de protección contra la pandemia, los abrazos abundaron. Esta vez las declaraciones no fueron dirigidas a los medios de comunicación. Freddy Guevara le dio la espalda a las cámaras y habló a la militancia. 

Las palabras de apoyo, solidaridad y agradecimiento se interrumpieron en un momento. Al fondo, entre la gente, estaba Tadeo Rada, hermano del exconcejal Edmundo Rada, asesinado en 2019. El hecho de salir de la residencia del embajador después de tres años no removió tanto los sentimientos de Guevara como ver el rostro del hermano de su compañero de partido, cuya muerte aún no se esclarece. El abrazo fue largo y sentido por dolor de una vida arrebatada y la ausencia de justicia. 

Tadeo Rada recibió el abrazo de Freddy Guevara emotivamente, mientras que el diputado le expresaba su solidaridad y apoyo. Le costó recuperar la serenidad por unos instantes, las lágrimas empañaron sus lentes y bajaban por su cara. La indignación por la muerte del exconcejal Rada se reflejó en su rostro pero el encierro le había impedido manifestarla.

A partir de ese momento su discurso se enfocó en la necesidad de lograr el cambio político en Venezuela y precisó que no es ni será candidato para las elecciones parlamentarias convocadas por el régimen.  

Foto: José Daniel Ramos
Mis condiciones fueron diferentes a la de mis compañeros. A mí no me torturaron, no persiguieron a mi familia, ni me asesinaron como lo hicieron con el capitán Acosta Arévalo. Preso es preso así la jaula sea de oro” dijo para El Diario el diputado Freddy Guevara

En silencio pero siempre a su lado, su padre acompañó al diputado en todo momento. Con voz paternal le indicaba a su hijo que se pusiera el tapabocas, pero este ocupado con las declaraciones no atinó a colocárselo. 

“Él salió de un centro de reclusión para seguir en la lucha por la libertad de Venezuela y en la familia solo nos queda apoyarlo. Es un motivo de alegría que él esté con nosotros, poder estar con él, compartir con él, comer con él, poderlo ver todos los días”, fueron las palabras de Freddy Guevara, padre del diputado. 

Hace 1.040 días el peligro de ser encerrado en una prisión venezolana era un temor que acompañaba al diputado. El régimen lo acusó de asociación, instigación pública continuidad y usar presuntamente a adolescentes en las protestas antigubernamentales de 2017. Encontró en la sede diplomática, al igual que muchos dirigentes opositores, el refugio adecuado gracias a las bondades de la embajada del país suramericano. Esas paredes fueron resguardo y a la vez prisión. La residencia del embajador no fue solo un recinto para Freddy Guevara fue un espacio que mantuvo intacto sus ideales políticos.

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